Solidaridad con las luchas de los trabajadores de Irán

Hoy en día, en Irán, al contrario de lo que ocurre en todo el mundo, toda actividad sindical está prohibida. Al prohibir los sindicatos independientes, el régimen de la República Islámica pretende aplicar las políticas neoliberales del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional sin encontrar la menor resistencia. Sin embargo, los trabajadores no se resignaron y se pusieron en huelga y protestaron. La multiplicación y extensión de las huelgas obreras en los últimos años han puesto al régimen de la República Islámica en una situación delicada, y su única respuesta a los problemas cotidianos de las masas es la intensificación de la represión política.

Hoy en día, en Irán, las huelgas de trabajadores en cientos de fábricas y talleres, grandes y pequeños, así como las huelgas de profesores, enfermeras y pensionistas… se han intensificado enormemente. Todos los sectores pobres de la sociedad expresan, de diversas formas, su descontento con la situación catastrófica.

Hoy en día, en Irán, el encarcelamiento y la tortura, incluso la flagelación de los trabajadores en público, una práctica ancestral de humillación, prohibida por toda la legislación mundial sobre derechos humanos, destinada a crear un clima de miedo e intimidación, no es un fenómeno excepcional.

Hoy en día, en Irán, el pago de los salarios de los trabajadores se retrasa incluso más de un año en algunos casos, situación agravada por las criminales sanciones económicas impuestas por los imperialistas estadounidenses a Irán. Esto perjudica la vida de los trabajadores.

Los trabajadores de Irán se ven privados de sus derechos básicos, como el derecho a la huelga o a formar sindicatos o todo tipo de organizaciones independientes para defender sus derechos y sus medios de vida.

Los trabajadores de Irán no tienen derecho a manifestarse el 1 de mayo, Día Internacional de los Trabajadores. El régimen capitalista teocrático no reconoce el Primero de Mayo y reprime duramente a quienes se atreven a celebrarlo en las calles. 

El régimen teocrático de la República Islámica, habiendo visto el resultado del compromiso revolucionario de los trabajadores en la gloriosa Revolución de 1979, se opone brutalmente a la formación de todo tipo de organizaciones obreras independientes e impide cualquier posibilidad de unidad de la clase obrera.

Para evitar el cierre de las fábricas, los trabajadores no tienen más remedio que unirse y ser solidarios y resistir al sistema pro-capitalista. Cualquier progreso para los trabajadores aumenta su nivel de conciencia y confianza en sí mismos.

La Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninistas (CIPOML) expresa su solidaridad con las diversas luchas de los trabajadores de Irán contra el cierre de fábricas, por el aumento de los salarios, por el pago de los salarios atrasados y por el derecho a formar organizaciones obreras independientes. Declaramos nuestro firme apoyo a los trabajadores de Irán que están luchando en circunstancias excepcionales y utilizaremos todos nuestros medios para llamar la atención de los pueblos del mundo sobre esta intolerable situación en Irán.

¡Vivan las luchas de los trabajadores y los pueblos de Irán!

¡Viva la solidaridad internacional con las luchas de los trabajadores de Irán!

Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninistas

Febrero, 2021