Los imperialistas y sus secuaces. ¡Fuera vuestras puercas manos del Próximo Oriente!

Las tribulaciones y problemas no cesan en el Próximo Oriente desde la ocupación de Iraq y Afganistán por los EE.UU. Actualmente una organización terrorista llamada «Estado Islámico de Iraq y de Levante» (EIIL) prosigue su extensión iniciada en Felluce. Esta organización es la causante del exilio precipitado de miles de personas de Mosul, y la masacre de decenas de personas; ha organizado la ocupación del Consulado General de Turquía y capturado como rehenes a empleados. Ahora EIIL está a las puertas de Kirkuk[1] y amenaza a Bagdad.

La EIIL es una organización similar a Al Qaeda y a Al Nusra[2] utilizada por los EE.UU. como  elementos manipulados para derrocar el régimen de Assad en Siria. Apoyada tanto logística como militarmente por Arabia Saudita, Kuwait y Turquía, se siente protegida y lleva a cabo actividades terroristas en la región kurda de Rojava, en el norte de Siria. Desde hace tiempo, los imperialistas tratan de remodelar el Próximo Oriente para poder aplicar su política y apoderarse de las fuentes y elementos petrolíferos. Para lograr sus objetivos, utilizan todo tipo de artimañas para provocar la animosidad y rivalidad entre las distintas comunidades y naciones de la región. Frente a Siria, Irán y  Hezbolá de Libano, calificados por los imperialistas como «eje del mal chií», trata de constituir, con Turquía y los países del Golfo Pérsico, incluida Arabia Saudí, la« Media Luna suní», lo que constituye la base de violentos enfrentamientos entre las comunidades de la región. En Iraq, la política del gobierno de Al Maliki, que no reconoce ningún derecho de existencia a las otras comunidades, no logra imponerse en su país, arruinado después de la retirada de las tropas de EE.UU.

EIIL, armada por Turquía, y de hecho considerada aliada y empujada para abrir una nueva vía en Siria, es el resultado de una política consistente en profundizar las diferencias entre las comunidades para convertirlas en fuente de animosidad y confrontación entre ellas. EllL prospera en el vasto campo abierto por la política reaccionaria llevada a cabo por el imperialismo y el gobierno de Turquía.

Iraq se encuentra actualmente con una triple división entre suníes, chiíes y kurdos. El problema rebasa ampliamente la cuestión interna de Iraq, y se ha transformado en un problema mundial, en el Próximo Oriente, que se orienta hacia un proceso en el que las superpotencias, ineluctablemente se enfrentarán para proceder a un reparto de las zonas de influencia en esa región.

Después del ataque de EIIL contra el consulado de Turquía en Mosul, en el que tomaron como rehenes a todas las personas allí presentes, la declaración del Ministro de Exteriores de Turquía afirmando que esas personas «no son rehenes», reconoce involuntariamente la existencia de relaciones entre el gobierno turco y esa organización terrorista. Los rumores según los cuales, los servicios generales de información de Turquía  (MIT) habían recibido informaciones sobre el ataque contra el consulado, demuestran que el gobierno turco está en connivencia con la criminal organización terrorista.

En la agudización de esta situación de caos creciente en Iraq, que inevitablemente englobará a toda la región, el gobierno turco tiene una gran responsabilidad. Ha intrigado  a espaldas de sus vecinos para convertirse en una potencia regional; se ha convertido en un fanfarrón frente a los países fronterizos, incita a unos contra otros y amenaza continuamente a los ciudadanos alevís en Turquía; ha  hecho todo lo posible para  inflamar la guerra en Siria.

La política imperialista en Iraq, es el camino hacia una nueva guerra.  La reivindicación más importante hoy, de los pueblos de la región, es la paz y la democracia, empero, ello nunca será obra de las ambiciones de los Estados Unidos de América, de Turquía y de los demás Estados reaccionarios.

Actualmente la condición de una verdadera paz, es la edificación colectiva de la democracia por los pueblos para que puedan gobernarse ellos mismos expulsando a los dictadores opresores junto a sus aliados y a los EE.UU. Un nuevo orden construido sobre un verdadero laicismo que garantice la fraternidad entre las diferentes creencias, puede ser una alternativa a la política que incita a los pueblos a destruirse en el orden impuesto por los EE.UU., un orden basado en el caos.

¡Abajo el imperialismo! ¡Viva la fraternidad entre los pueblos!

Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista-leninistas

 

[1] Kirkuk, en Iraq es uno de los principales productores de petróleo. Los kurdos fuertemente instalados en la zona, ocupan actualmente el terreno.

[2] Al Nusra, organización similar a Al Qaeda. Se constituyó en 2012, y opera en Siria y Líbano.

Junio de 2014