Sobre la muerte de Fidel Castro

El 1º. de enero de 1959 triunfó la revolución cubana. Varios años de lucha guerrillera librada en las montañas de la Isla, de valerosos combates de la clase obrera, de la juventud y el pueblo desarrollados en las ciudades culminaron con la victoria. A noventa millas del imperialismo yanqui, rompiendo esquemas, los revolucionarios cubanos echaron al traste la tesis de “fatalismo geográfico” según la cual, por la proximidad de los EE.UU. no era posible hacer la revolución en América Latina.

Las realizaciones de la Revolución, la reforma agraria, la nacionalización de todas las empresas norteamericanas, la erradicación del analfabetismo, la salud y la educación involucraron a las masas trabajadoras y a la juventud; despertaron la solidaridad de los trabajadores y los pueblos del mundo, principalmente de América Latina; señalaron el camino de la lucha armada revolucionaria; pero, también desataron el odio de la reacción internacional, las acciones guerreristas de los EE.UU., la invasión de Playa Girón y centenares de acciones terroristas, el embargo comercial que, se estrellaron, a lo largo de casi sesenta años, con la heroica resistencia del pueblo y los revolucionarios cubanos.

La gesta de los obreros y campesinos, de la juventud cubanas pudo desarrollarse y culminar victoriosamente con la derrota de la tiranía y la implantación del poder popular, supo impulsar realizaciones, transformaciones sociales y económicas y, resistir y vencer toda suerte de atentados de imperialismo y la reacción. Todo esto fue posible por la constitución y forja de un partido revolucionario que supo trazar orientaciones justas y oportunas, que tuvo la capacidad de conducir a las fuerzas sociales y políticas a la lucha y a la victoria. Entre los integrantes del mando revolucionario se destacaron muchos jefes políticos y militares, Camilo Cienfuegos, el Che, Frank Pais, Raúl Castro. De entre todos ellos se destacó como líder y conductor el Comandante FIDEL CASTRO que participó activa y directamente desde los primeros combates jugando el rol de organizador, de estratega, de dirigente popular y jefe de Estado.

Las revoluciones sociales son obra de las masas pero no pueden ser posibles sin la conducción de los jefes revolucionarios que surgen en el fragor del combate pero que alcanzan dimensiones que determinan el curso y el desarrollo de los procesos.

Los obreros y campesinos, la juventud, los revolucionarios, el Movimiento “26 de Julio”, los mandos revolucionarios y el Comandante Fidel Castro protagonizan una revolución popular que se desarrolla en un pequeño país, que se enfrenta a la potencia más grande del planeta y es capaz de resistir.

Fidel Castro ha muerto en el cumplimiento de sus deberes y responsabilidades. Sus palabras y los hechos de su larga vida de combatiente perduran, constituyen el testimonio del valor y la tenacidad de un pueblo, expresan las convicciones y la consecuencia de un revolucionario.

Los Partidos y Organizaciones Marxista Leninistas integrados en la CIPOML expresamos los sentimientos comunistas a la clase obrera, al pueblo y a los revolucionarios cubanos.

Noviembre de 2016

COMITÉ COORDINADOR DE LA CONFERENCIA INTERNACIONAL DE PARTIDOS Y ORGANIZACIONES MARXISTA LENINISTAS, CIPOML