¡Fuera de la OTAN y de la Unión Europea, antipopulares y causantes de guerras!

¡Manifestémonos unidos contra la política de guerra!

¡Fuera de la OTAN y de la Unión Europea, antipopulares y causantes de guerras!

La próxima cumbre de la OTAN tendrá lugar en Bruselas el 24-25 de mayo de 2017, con la asistencia del ultraderechista y oligarca Trump, será testigo de una gran movilización internacional del movimiento popular por la paz y la democracia.

Las organizaciones de la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninistas (CIPOML), con ánimo de informar a los trabajadores y a los pueblos, apoyamos firmemente la acción de masas, la marcha de protesta y los encuentros que tendrán lugar para denunciar el papel guerrero, militarista y antipopular de la OTAN y la U.E.

La OTAN, fundada en 1949 contra el campo socialista y las fuerzas de oposición obreras, populares y democráticas, ha sido montada y organizada como una máquina de provocación y guerra externa e interna (se sabe que el ejército secreto Stay Behind, ha desempeñado un papel esencial en la «estrategia de tensión» y el terrorismo fascista).

Esta agresiva y criminal alianza militar, ha sido y es el principal instrumento de la dominación militar del imperialismo estadounidense, para subyugar a los pueblos europeos y limitar su soberanía nacional.

Con la implosión y derrumbe de la URSS, la OTAN, en lugar de disolverse, ha reforzado su carácter ofensivo y potencial militar, «fuera de su área», especialmente hacia el Este europeo, con su estrategia de control del continente, la extensión de su intervención y cerco de la Rusia imperialista, la cual reacciona con un vasto programa de rearme y operaciones militares para romper la unidad política de sus rivales. La OTAN también ha extendido su lazos con Estados como Israel, Egipto, Colombia… y Trump quiere un compromiso mayor de la OTAN en la “guerra contra el terror.”

Ningún problema se ha resuelto con las intervenciones militares de la OTAN (Afganistán, Libia, etc.,), al contrario, los problemas se han agudizado más y provocan más víctimas civiles, atrocidades, destrucciones, guerras civiles reaccionarias, y un gran e imparable flujo de migrantes.

La cumbre de Bruselas, prepara una mayor ampliación e intervención militar de este bloque guerrero. La OTAN y sus incondicionales aceleran el despliegue de tropas en Polonia, en los Países Bálticos, en Hungría, al mismo tiempo que incrementa el rearme nuclear, y su fortalecimiento militar en el Norte de África y el Próximo Oriente, so pretexto de la lucha contra el terrorismo «yihadista», fenómeno que es alimentado por la, política de guerra imperialista y el saqueo de los, países dependientes.

Otro aspecto de la cumbre de Bruselas, a tener en cuenta, es la modernización del arsenal atómico, la instalación de nuevas bases y escudos atómicos, supuestamente defensivos, en sintonía con la línea seguida por Clinton-Obama, y ahora continuada por Trump con su consigna nacionalista y amenazante de «Estados Unidos será más fuerte que nunca.»

La OTAN como ha declarado recientemente el nuevo jefe del Pentágono, Matiss «Mad Dog» («Perro rabioso»), «Es la base fundamental para los EE.UU.». En efecto, esa organización imperialista sirve para mantener la supremacía mundial de los EE.UU., que hoy está amenazada por la emergencia de potencias rivales.

Trump, ha advertido: «<apoyamos decididamente a la OTAN…pero nuestros aliados deben respetar sus obligaciones financieras.», es decir, aumentar el gasto militar, al menos hasta el 2% del PIB. Esta carga económica a favor de la OTAN, recaerá sobre las espaldas de la clase obrera y las masas populares, que ya sufren las duras consecuencias de la crisis económica y las medidas de austeridad de sus gobiernos.

Los dictados de Trump han sido aceptados por los dirigentes de la UE, que al mismo tiempo han emprendido una «política de defensa europea», es decir, un ejército común europeo, complementario de la OTAN y subordinado a ella.

La UE de los monopolios y sus miembros con el apoyo de los partidos neoliberales, socialdemócratas y reformistas, cooperan estrechamente con la OTAN en la gestión de las crisis y operaciones militares (Ucrania, Balcanes, Afganistán, Mar Mediterráneo, Sudán Somalia, etc.) Esta relación estratégica ha alcanzado nuevos niveles, porque la UE reacciona ante su fracaso, con una estrategia más agresiva, con guerras e intervenciones militares en el exterior, mayor reacción y represión en el interior.

La cumbre de Bruselas va a tener lugar en momentos en que el desarrollo desigual del capitalismo en los diferentes países, las crecientes dificultades económicas y políticas, las tentativas por descargar las consecuencias sobre sus rivales, llevan a un gran deterioro de las relaciones entre las potencias imperialistas y capitalistas.

Actualmente, mientras el estancamiento económico se extiende, así como la pobreza, la «globalización» deja paso al proteccionismo, a los derechos de aduana y las guerras comerciales por, los mercados y las rutas comerciales, las materias primas y las fuentes de energía, el agua y las tierras fértiles, las áreas de influencia y las zonas estratégicas.

Sobre esta base se lleva a cabo la política de saqueo, guerra y terror, en donde la OTAN es valedor de los grandes intereses de sus Estados miembros, y en primer lugar los de los EE.UU. Una política que provoca destrucciones, muertos y oleadas migratorias, qué agravan la situación en distintas partes del mundo, como Europa del Este, África, Próximo Oriente, Mar del Sur, de China, Península coreana, Ártico, etc., y provoca también problemas en el espacio y el ciberespacio, lo que engendra militarización de la sociedad y acelera la formación de bloques imperialistas que pueden llegar a un conflicto generalizado, a una nueva guerra mundial.

Actualmente, las potencias imperialistas se están preparando para un nuevo reparto del mundo mediante la guerra. El renaciente chovinismo, el racismo, la xenofobia, el surgimiento y/o afirmación de partidos reaccionarios y fascistas, son fuerzas que incitan a la guerra en nombre de la «nación» y siembran el odio entre los pueblos.

La burguesía y sus lacayos oportunistas, afirman que es necesario aumentar los gastos militares, así como militarizar la sociedad, a fin de «proteger la democracia y la forma de vida occidental». Son falsas nociones difundidas ampliamente, so pretexto de combatir el terrorismo, que en definitiva es un producto de las guerras imperialistas.

Estas «soluciones», sólo sirven para abolir libertades y derechos de los trabajadores, de los sindicatos, de la juventud, para continuar con la política de austeridad y proteger los privilegios de una minoría de explotadores. Se propaga miedo entre el pueblo para legitimar la militarización de la economía y promover guerras que benefician a los dueños del capital, a los ricos, los parásitos.

Hacemos un llamamiento a las masas que no quieren la guerra, la reacción y los sacrificios impuestos por el capitalismo. Unamos nuestras fuerzas, luchemos unidos por la paz y la libertad de los pueblos; organicemos un frente unido y movilicémonos contra los partidarios y hacedores de la guerra. Protestemos contra la cumbre de la OTAN en Bruselas y difundamos las consignas:

¡No a la OTAN y al ejército europeo, instrumentos de guerra y opresión! ¡Fuera de la OTAN, la UE y todas las alianzas belicistas y antipopulares! ¡Retirada de todas las tropas enviadas fuera de nuestros países!

Acabemos con la carrera armamentista, exijamos una drástica reducción de los gastos militares y que se utilice ese dinero para atender las necesidades de los obreros y los pueblos, para la sanidad, la educación, los servicios públicos.

¡Exigimos un mundo libre de armas nucleares! ¡No a los Estados policíacos, a la militarización de la sociedad: ¡Defendamos con la lucha las libertades democráticas y nuestros derechos!

¡No al cierre de las fronteras a los migrantes! ¡Apoyo a las luchas antiimperialistas de los pueblos y naciones oprimidas!! ¡Abajo el nacionalismo, el racismo y el fascismo!

¡Viva la solidaridad internacional de los trabajadores y los pueblos!