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	<title>Textos principales &#8211; Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxistas Leninistas</title>
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		<title>El capitalismo, la clase obrera y la lucha por el comunismo</title>
		<link>https://www.cipoml.net/es/el-capitalismo-la-clase-obrera-y-la-lucha-por-el-comunismo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 31 Jan 2020 08:46:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Textos principales]]></category>
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					<description><![CDATA[EL CAPITALISMO Y LA CLASE OBRERA 1. A partir de la división de la sociedad en clases, toda la Historia de la humanidad es la historia de las luchas de clases. Hoy, la lucha por un nuevo mundo, por una nueva sociedad, sólo puede concluir con la victoria de la clase obrera contra la burguesía. [&#8230;]]]></description>
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<p></p>



<p><strong>EL CAPITALISMO Y LA CLASE OBRERA</strong></p>



<p>1. A partir de la división de la sociedad en clases, toda la Historia de la humanidad es la historia de las luchas de clases. Hoy, la lucha por un nuevo mundo, por una nueva sociedad, sólo puede concluir con la victoria de la clase obrera contra la burguesía. Mediante su lucha la clase obrera no se liberará ella sola, también liberará a todos los oprimidos, a la humanidad entera. El cambio del mundo, la edificación de una sociedad libre y sin clases, sólo se puede lograr mediante la lucha de clases. Nuestros partidos y organizaciones revolucionarias de la clase obrera en los diferentes países, unidos en la CIPOML, nos apoyamos en esta verdad fundamental para llevar a cabo nuestra lucha por alcanzar ese objetivo.</p>



<p>2. El capitalismo se instala en los más recónditos puntos del mundo para imponer un sistema mundial; pero desarrolla también las condiciones y los factores que obligan a los trabajadores de las diferentes naciones a unirse más allá de sus fronteras y de las diferencias nacionales, étnicas, culturales, de sexo y religiosas. </p>



<p>Las condiciones y la lucha de los trabajadores de todos los países son cada vez más interdependientes entre sí y el internacionalismo proletario crece y se desarrolla sobre esas bases objetivas. La lucha por la emancipación de la clase obrera surge y progresa, adquiere las características de un movimiento internacional con un mismo objetivo. Objetivo determinado directamente por el carácter y la evolución de la sociedad capitalista, aparece como una etapa indispensable en el proceso de desarrollo social que culminará con la edificación de la sociedad comunista en la que las clases, así como toda forma de opresión y explotación, desaparecerán para siempre. Nuestros partidos y organizaciones miembros de la CIPOML, organizados en diversos países, son parte integrante de la lucha de liberación de la clase obrera mundial, se plantean el mismo objetivo final.</p>



<p>3. La sociedad capitalista se basa en la producción mercantil a gran escala, que se reproduce y amplia, cuyo fin es la obtención de beneficios. El modo de producción capitalista, que empezó a desarrollarse a principio del siglo XVI en Europa Occidental, ha progresado al pasar de la cooperación simple a la manufactura, y con la revolución industrial al pasar de máquinas simples a un maquinismo complejo de alto rendimiento. Este modo de producción se ha desarrollado sobre la base del nivel alcanzado por la circulación de las fuerzas productivas y la producción de mercancías que han hecho inevitable la disolución de la sociedad feudal y de la pequeña producción, y también sobre la base de la separación de los trabajadores de las herramientas de trabajo.</p>



<p>Mientras que los medios de producción y la parte creciente
de la producción social se concentran en manos de una minoría de la población
(los propietarios del capital y los latifundistas), crecen las masas
proletarias y semiproletarias obligadas a vender su fuerza de trabajo
permanente o temporalmente para obtener medios de subsistencia y que con su
trabajo aumentan los beneficios y el capital de las clases poseedoras.</p>



<p>4. La propiedad privada de los capitalistas y los grandes
latifundistas, dueños de los medios de producción, constituye la esencia de la
transformación de la fuerza de trabajo en mercancía, de los trabajadores en
esclavos asalariados y de la explotación basada en la plusvalía. En
consecuencia, la liquidación de una minoría que se apropia de los medios de
producción y la transformación de éstos en bien común de la sociedad es la
condición para la liberación de los trabajadores. El capitalismo, a lo largo
del proceso de su desarrollo, socializa la producción y el trabajo, prepara la
base material y desarrolla la fuerza social que lo va destruir. Con la
edificación de la propiedad colectiva de los medios de producción social las
relaciones de producción se desarrollan conforme al carácter social de las
fuerzas productivas.</p>



<p>5. Con la revolución industrial, la burguesía moderna ocupa el lugar de la clase media que nació con la manufactura y es dominante al subordinar el capital comercial al capital industrial. Poco a poco la fuerza de trabajo fue reemplazada por el vapor, las herramientas de trabajo fueron sustituidas por máquinas complejas cada vez más eficaces. Con el desarrollo acelerado del progreso técnico la producción dejó de ser una actividad basada en la fuerza de trabajo y necesitó competencias particulares, así los obreros empezaron a ser una parte de la máquina. La revolución industrial dio lugar a los trabajadores de la industria moderna, que se estaban desembarazando de lo que quedaba de las relaciones del sistema social precedente y que no tenían nada que perder, salvo sus cadenas. En la agricultura, la revolución industrial ha hecho progresar las relaciones capitalistas y ha acelerado la disolución del campesinado y desarrollado la clase obrera. La división de la sociedad en dos clases principales, la burguesía y la clase obrera, ha sustituido las antiguas divisiones y oposiciones.</p>



<p>6. La burguesía ha ampliado la circulación mercantil en las regiones más atrasadas del mundo con el fin de encontrar nuevos mercados y materias primas. Al crear el mercado capitalista mundial ha atraído a todos los países al proceso de desarrollo capitalista y sus mecanismos de explotación. Junto a su superioridad económica y financiera ha recurrido a las formas más bárbaras y destructoras de laviolencia para romper toda resistencia y ha destruido, en lo fundamental, las estructuras sociales tradicionales precapitalistas. Ha colonizado progresivamente los continentes asiático, africano y americano. Además de los países desarrollados, las redes comerciales instaladas en todos los países, en nombre de la protección de la colonización y los grandes beneficios acaparados, fueron, entre otros, elementos de la acumulación de capital y el desarrollo del capitalismo burgués.</p>



<p>7. La transición hacia la producción mecánica y el progreso técnico han consolidado la superioridad de la gran producción sobre la pequeña producción y de la producción capitalista sobre los modos de producción pre capitalistas. Aunque la producción mercantil y las condiciones de producción capitalista reproducen una parte de pequeñas empresas, éstas disminuyen mientras que las grandes empresas se desarrollan y extienden. Mientras que el modo de producción pr capitalista y sus vestigios son liquidados, las relaciones de producción capitalista se desarrollan y penetran cada vez más en todos los aspectos de la vida social reestructurándolos sobre esta base. La burguesía, utilizando todas las formas de violencia, se convierte así en la clase dominante, no solo en la infraestructura sino también en la superestructura. Este dominio tiene su expresión política, sucintamente, en la concentración del poder del Estado en las manos de la burguesía, y la reorganización del Estado sobre bases capitalistas, como herramienta de opresión y dominio contra la clase obrera.</p>



<p>8. Cuanto más progresa el proceso de desarrollo capitalista,
más se potencia el yugo sobre los propietarios de pequeñas empresas, los
campesinos, los pequeños comerciantes y los artesanos. Las grandes empresas
obligan, mediante condiciones impuestas, a las empresas medianas y las que
tienen un cierto potencial a reconvertirse en sus empresas subsidiarias. Sólo
una parte de los propietarios de pequeñas empresas, empezando por los
campesinos, logran asegurar su existencia a condición de trabajar al máximo y
disminuir tanto como sea posible el consumo.</p>



<p>Una parte de ellos, a pesar de las condiciones de vida y de
trabajo esclavista, no pueden sobrevivir ni escapar a la quiebra. La falta de
seguridad para el futuro se extiende también entre las clases y capas
intermedias. Todo ello amplía las posibilidades de la clase obrera para
aprovechar las contradicciones en el seno de las clases de propietarios y de
atraer a su causa a otras clases y capas trabajadoras.</p>



<p>9. El progreso técnico permite, por una parte, aumentar la productividad del trabajo, producir las mismas mercancías con menos obreros, facilitar una baja relativa de la necesidad de fuerza de trabajo y, por otra parte, amplía la posibilidad de recurrir al trabajo de mujeres y adolescentes y acrecentar el número de los que venden su fuerza de trabajo para poder obtener productos de primera necesidad. A pesar de las fluctuaciones, la demanda de fuerza de trabajo está por debajo de la oferta. Los que en la sociedad tienen menos seguridad en su futuro, los más pobres, son arrojados al abismo de la ignorancia, a la degradación moral y representan una fuente de fuerza de trabajo de reserva: aumenta la masa de desempleados.</p>



<p>10. El hecho de que los medios de producción estén en manos de una minoría, y que la producción se lleve a cabo en busca de beneficios en un contexto de aguda competencia, hace que el proceso productivo crezca de manera que desequilibra las diferentes ramas de la economía, se desarrolle sin planificación, anárquicamente, y el crecimiento de la producción y del mercado no se realice de manera armoniosa. El proceso de desarrollo capitalista toma esta característica que se interrumpe en períodos de crisis —cuya causa es la sobreproducción y el estancamiento— y que se desarrolla desequilibradamente. Estas crisis que estallan de diferentes formas, según el contexto, y cuya duración varía según los diferentes períodos, son fases inevitables del proceso de desarrollo capitalista, y son el paroxismo y estallido de contradicciones entre la socialización de la producción y la apropiación capitalista. Los períodos de crisis y de estancamiento levan a las pequeñas y medianas empresas a la destrucción, provocan la quiebra de parte de las grandes empresas o su absorción por otras, aceleran el proceso de centralización y concentración, incrementan el desempleo y el deterioro relativo, a veces absoluto de las condiciones de vida y de trabajo de la clase obrera y otros trabajadores.</p>



<p>11. El progreso incesante de la técnica provocado por la burguesía en procura del máximo beneficio ha desarrollado las fuerzas productivas y ha abierto la vía para acrecentar la productividad de manera asombrosa, aunque sea interrumpida ocasionalmente por crisis cíclicas. Empero, de los frutos de ese progreso sólo se benefician un puñado de propietarios de los capitales y de la tierra. Al mismo tiempo, el crecimiento de la productividad del trabajo, su explotación se intensifica también. Aunque las posibilidades de cubrir las necesidades materiales y morales de la sociedad hayan aumentado, el capitalismo reproduce constantemente el desempleo, la pobreza, la ignorancia y la degeneración moral. La precariedad del futuro se extiende e intensifica entre la mayoría de la población. Los períodos de guerra, de crisis y de estancamiento, las condiciones de vida y de trabajo de los obreros se agravan de día en día. El abismo entre la clase obrera y la burguesía, entre los propietarios y los que nada poseen se profundiza. El descontento y la cólera entre los obreros y demás capas populares crecen. Las tendencias unitarias y de rechazo contra las clases explotadoras, contra la opresión y la explotación se desarrollan.</p>



<p>12. El capitalismo ha madurado las premisas materiales del socialismo, al socializar la producción y el trabajo ha desarrollado igualmente la fuerza social que será su enterrador: la clase obrera. La concentración de obreros en grandes empresas, permite a los obreros ampliar sus posibilidades de unirse contra la burguesía y de organizarse como fuerza social independiente y desarrollar también su capacidad y aptitud para la lucha. Las luchas obreras, que comenzaron como luchas de grupos de obreros a nivel de empresa e independientes unas de otras se orientan, pasando por la experiencia de la competencia entre ellos y de la lucha contra las máquinas, en un movimiento unido e independiente. El movimiento obrero avanzó con la experiencia de la rebelión de los tejedores (los canuts) de Lyon en 1831–34, del movimiento cartista de Inglaterra, de las luchas revolucionarias en Europa en 1848, de la Comuna de París en 1871 —donde la clase obrera pudo instaurar por un corto período su propio poder destruyendo el de la burguesía—, de las luchas de la clase obrera americana que instauró la jornada de la mujer trabajadora.</p>



<p><strong>LOS MONOPOLIOS Y EL IMPERIALISMO</strong></p>



<p>1. La aparición de maquinaria cada vez más perfeccionada y
el progreso técnico llevó a un crecimiento rápido de la producción, sobre todo
de las ramas de construcción de máquinas, de extracción de materias primas y de
la energía, particularmente en el último cuarto de siglo XIX, a rebasar la
industria ligera; el descubrimiento de la electricidad y nuevos medios como el
motor a explosión; la utilización de nuevas fuentes de energía como el petróleo
y el desarrollo de las centrales térmicas e hidráulicas; el desarrollo paralelo
de las comunicaciones, el transporte marítimo y particularmente el terrestre empezando
por el ferroviario; el aceleramiento de la mecanización de la agricultura; el
crecimiento de las grandes empresas y el nacimiento de muchas más; las
relaciones entre empresas y los sectores, y su orientación a una verdadera
interdependencia y fusiones rebasaron el marco nacional.</p>



<p>En un contexto de agudización de la competencia, las grandes empresas se vieron obligadas a recurrir a tecnologías avanzadas que absorbieron a las pequeñas empresas y se inició el dominio de las empresas sobre la economía. Aparecieron como empresas anónimas que concentraron las empresas y sectores más próximos que controlaban capitales enormes. Esto ha sido igualmente un proceso en el que, por una parte, aparecieron grandes bancos mediante una concentración del capital bancario en un reducido número de bancos y, por otra parte, pasaron a desempeñar un papel activo en la economía. Ese progreso en la concentración y centralización de la producción y del capital llevó en el último tercio del siglo XIX a la fusión del capital industrial y del bancario que dio lugar al capital financiero y al surgimiento de los monopolios. A principios del siglo XX el capitalismo pasó a una nueva fase, un estadio en el que los monopolios, sobre la base de la oligarquía financiera, fueron dominantes.</p>



<p>2. El capitalismo monopolista es un capitalismo con un alto nivel de desarrollo y sus principales características y tendencias se desarrollaron a tal punto que algunos llegaron a ser contradictorios, las condiciones para el paso a un nuevo orden social maduraron y todas las contradicciones se agudizaron y provocaron nuevas divisiones y más contradicciones. Los monopolios, fruto del proceso de concentración y de centralización del capital y la producción, crecieron en ese mismo proceso mundialmente. Por un lado la socialización del trabajo y por otro la concentración de la riqueza social en manos de una minoría agravaron el proceso de la desigualdad social. La explotación de las masas obreras y trabajadoras se acentúa y la precariedad se agrava, la presión de los monopolios sobre los pequeños productores y las capas no monopolistas de la burguesía se mantiene inalterada. La contradicción entre el carácter social de la producción y apropiación capitalista de la propiedad se refleja en términos de clase como la contradicción entre la clase obrera y la burguesía, contradicción que se agudiza mundialmente. El imperialismo es el estado de la crisis general y de la putrefacción del capitalismo.</p>



<p>3. El monopolio capitalista, que es una consecuencia y el contrario de la competencia libre, no hace desaparecer completamente la última. El monopolio asegura su existencia por encima de aquella. Eso agrava el desarrollo desigual que es una de las características principales del desarrollo capitalista y agudiza la competencia con nuevos elementos, la división y las contradicciones en el seno de la burguesía. Los monopolios restringen el desarrollo libre de las fuerzas productivas y condicionan la utilización de nuevas tecnologías a la obtención del máximo beneficio y a la marcha de la competencia entre los monopolios.</p>



<p>La influencia de los monopolios, aunque provoca claramente
la restricción al desarrollo de las fuerzas productivas, no impide el desarrollo
más rápido que antes del capitalismo y la técnica en ciertos países, y de
tiempo en tiempo en el mundo, incluso si es un desarrollo limitado por un
tiempo. </p>



<p>4. En la fase imperialista, aunque se desarrolla la exportación de mercancías, ésta es rebasada por la exportación de capital que se convierte en el factor principal de las relaciones económicas entre los países. La internacionalización del capital y de la producción hace avanzar el proceso de unificación de las economías en todos los países en la economía capitalista mundial como los eslabones de una cadena. La organización internacional de la economía sobre la basede los respectivos intereses y la igualdad de los pueblos, que rebasa el conjunto de divisiones y los límites del sistema capitalista–imperialista, es cada vez más una necesidad desde el punto de vista del desarrollo de las fuerzas de producción. Empero, esto es imposible en las condiciones de dominación del capital financiero, el sistema capitalista–imperialista reproduce y desarrolla igualmente las oposiciones que le impiden lograrlo. La organización internacional de la economía, que se desarrollará libremente a escala mundial liberándose de los obstáculos y limitaciones impuestas por el sistema capitalista–imperialista, sólo será posible con la victoria de la revolución proletaria mundial.</p>



<p>5. El proceso mediante el cual los monopolios y el capital
financiero se han constituido y son dominantes es, también, el proceso por el
cual el capitalismo se ha extendido hasta los territorios más recónditos del
planeta y el reparto también ha terminado.</p>



<p>El período de expansión de la burguesía hacia tierras
«libres» y la repercusión en ellas de las tensiones y cargas de crecimiento con
el desarrollo capitalista, ya se ha acabado. Aparece un nuevo período en el que
se inicia y concentra la presión y explotación de la clase obrera y los pueblos
oprimidos y donde las contradicciones del capitalismo se agudizan y provocan
desarrollos a saltos y enfrentamientos violentos. A la par que las luchas por
el reparto del mundo se intensifican entre los principales grupos y Estados capitalistas,
el capitalismo se afirma como sistema mundial en el que los grandes Estados
imperialistas explotan a los pueblos y las naciones que constituyen la mayoría
de la población mundial impidiendo el desarrollo libre e independiente de los
países. El mundo se divide en explotadores y explotados.</p>



<p>6. El desarrollo desigual y a saltos, trastoca las
relaciones de fuerza entre, de un lado los países imperialistas, y de otro los grupos
internacionales del capital financiero. La lucha por el reparto y sus consecuencias
que son las guerras imperialistas, son inevitables. Las contradicciones entre
los imperialistas conllevan la división y oposición entre ellos, debilitan el
sistema capitalista, profundizan la crisis, provocan la muerte y mutilación de
millones de personas, destruyen la naturaleza, las fuerzas productivas y los
medios de subsistencia, y provocan también la pobreza, el hundimiento moral y
la degeneración.</p>



<p>7. El aumento de exportaciones de capital acelera el
desarrollo capitalista en los países atrasados y dependientes. Mientras que la
explotación y el yugo capitalista se agravan, aparecen nuevas fuerzas de lucha
contra el imperialismo y sus vasallos locales. Incluso en los países atrasados
donde la clase obrera es casi inexistente o muy poco desarrollada y se
mantienen las características de las sociedades campesinas, las diferencias de
clase se profundizan, la clase obrera y su movimiento se desarrolla, las masas semiproletarias
crecen. El preludio material del socialismo se desarrolla también en esos países.
Son países que dejan de ser una base atrasada del imperialismo y de todo tipo
de reacción y se convierten en terreno de lucha contra el imperialismo y todo
tipo de reacción, empezando por los dirigentes locales, soportes del imperialismo
y contra el capitalismo. Junto con la contradicción entre el trabajo y el
capital, la contradicción entre el imperialismo y los pueblos y naciones
oprimidas, es una de las principales contradicciones del sistema
capitalista–imperialista.</p>



<p>8. Una interpenetración y fusión completa se lleva a cabo
entre los principales accionarios y dirigentes de los monopolios y las instituciones
dirigentes del Estado, el poder estatal se concentra en las manos de la
oligarquía financiera. El poder del Estado está concentrado en las manos de los
magnates del capital financiero.</p>



<p>Crece la importancia de la utilización del Estado por los
monopolios, las condiciones para lograrlo surgen y el capitalismo monopolista
de Estado se desarrolla. El Estado capitalista se consolida, particularmente por
el aparato militar–burocrático y también por nuevas organizaciones. Una parte
importante de la producción social se dedica a la militarización y a los gastos
de guerra, de ese elemento parasitario de la sociedad que es el Estado,
particularmente por el desarrollo de su aparato militar–burocrático.</p>



<p>9. El imperialismo busca la concentración máxima del capital
financiero en algunos países imperialistas y la ampliación de las capas de
rentistas están completamente al margen de la producción, pero acaparan una
gran parte de los beneficios. Ese fenómeno va acompañado de transferencia de
capital, particularmente procedente del trabajo intensivo, hacia los países de
poco capital y donde la fuerza de trabajo, la tierra y las materias primas,
están a buen precio. Los países imperialistas en los que el capital financiero
es más fuerte y más desarrollado, llegan a ser países que explotan a la mayoría
de la población mundial, y donde las capas de rentistas se separan de más en
más de la producción, y los sectores y capas sociales a su servicio, se
amplían.</p>



<p>10. El imperialismo significa la restricción sistemática del
papel y las competencias de las instituciones presuntamente representativas, la
limitación de los derechos democráticos y de las libertades, de su suspensión
en caso de necesidad; impulsa la reacción, somete a otros pueblos y naciones;
el no respeto de la independencia y soberanía nacionales, la exacerbación de
tendencias anexionistas. El fascismo aparece en la historia como manifestación
concentrada de esas tendencias del capital financiero, la tendencia en la forma
de Estado más reaccionaria, más chovinista, más agresiva y bárbara.</p>



<p>11. El capital financiero concluye alianzas con todas las
corrientes reaccionarias, desde la Edad Media, acomodándolas a las condiciones
de su soberanía convirtiéndolas en soporte para subsistir.</p>



<p>Pese al progreso y alto nivel de desarrollo de la ciencia y especialmente de la técnica, la burguesía que no puede elaborar una filosofía y una concepción científica del mundo, se apropia de los dogmas, las corrientes religiosas, de la filosofía más retrógrada y condenada a acabar en el basurero de la historia, y trata de difundirlas con subterfugios y pretextos baladíes. La superficialidad y la mediocridad intelectual que se extienden en todas las ramas de la filosofía, la cultura, el arte pretenden opacar el arte y la cultura de los trabajadores y los pueblos que se desarrollan de manera persistente.</p>



<p>12. Además de la restricciones de los monopolios al libre desarrollo de las fuerzas productivas, la destrucción en todos los terrenos de la vida social provocada por las guerras imperialistas y las crisis que estallan de tiempo en tiempo con intervalos cada vez más cortos y de duración prolongada y con graves consecuencias, son particularmente dañinas. Los monopolios que utilizan frenéticamente el progreso tecnológico para asegurarse el máximo de beneficios, intensifican la destrucción social hasta la degradación de la naturaleza. La burguesía es un obstáculo ante el desarrollo de las fuerzas productivas y el progreso social. La liquidación de la propiedad de una minoría sobre los medios de producción y su transformación en propiedad social, el reemplazo de las relaciones de producción capitalista, por las relaciones de producción socialista, es una necesidad histórica y condición para el libre desarrollo de las fuerzas productivas.</p>



<p><strong>EL IMPERIALISMO, LOS PUEBLOS OPRIMIDOS Y LA REVOLUCIÓN PROLETARIA</strong></p>



<p>1. Los monopolios buscan el máximo beneficio. Para lograrlo necesitan intensificar la explotación de la clase obrera y de los pueblos, así como el saqueo sistemático de los recursos naturales de otros países. Correlativamente al aumento de la composición orgánica del capital, se plantea el deseo de impedir la tendencia a la baja de los beneficios y la propensión de obtener el beneficio máximo, que lleva a los monopolios a acentuar la explotación de la clase obrera y de los pueblos. El nivel de concentración y centralización del capital y de la producción, la concentración de los medios de producción y con ellos el poder político en manos de la oligarquía financiera, la utilización del poder estatal en todos los terrenos en beneficio del capital financiero y el desarrollo del capitalismo monopolista de Estado, permite ampliar las posibilidades de acrecentar la opresión y la explotación de los monopolios.</p>



<p>Todo ello, además de intensificar la opresión y la
explotación del capital financiero, acentúan la contradicción entre el trabajo
y el capital, crece la cólera, el descontento y la lucha de la clase obrera y de
los pueblos contra el capital financiero y su dictadura, y son elementos que
los lleva a unirse y luchar unidos a nivel de empresa, de ramas profesionales,
y también a nivel nacional y mundial.</p>



<p>El carácter monopolista del Estado es cada vez más patente,
la lucha más o menos masiva de las clases oprimidas y explotadas, adquieren un
carácter político contra el capital y su gobierno.</p>



<p>2. Los elevados beneficios de los onopolios permiten al
capital financiero comprar a los principales dirigentes de organizaciones del
movimiento obrero como los sindicatos, las cooperativas y partidos políticos de
masas, y constituir así una aristocracia y burocracia obrera privilegiada,
ajena a la clase obrera por su forma de vida, de relaciones sociales, de estado
de espíritu, etc.</p>



<p>Esta capa es uno de los soportes sociales de la burguesía,
de la oligarquía financiera dentro del movimiento obrero, y una de las fuentes
principales de todo tipo de oportunismo y de colaboración de clase. Con el fin
de domesticar y debilitar al máximo al movimiento obrero, la burguesía
monopolista además de reforzar constantemente el Estado, utiliza eficazmente la
aristocracia y la burocracia obrera y también a las fuerzas intermedias
vacilantes. Una de las condiciones para la victoria de la clase obrera, es
llevar a cabo una lucha permanente y de denuncia contra estas capas que se
renuevan constantemente, promovidas por la burguesía monopolista contra el
progreso del movimiento obrero.</p>



<p>3. El alto nivel alcanzado en la exportación de capital, leva a los países en desarrollo a la formación de grandes empresas sobre la base de una mano de obra barata y la concentración, en esas empresas, de la clase obrera. Aunque la formación de esta clase social moderna está todavía en sus inicios, la lucha de los obreros de esos países se orienta hacia un movimiento independiente dadas las condiciones de feroz explotación y opresión, y también aprovechando la experiencia y apoyo de la clase obrera de los países desarrollados. El desarrollo en esos países de la clase obrera y su movimiento independiente, el movimiento internacional de emancipación de los obreros deja de estar limitado a los países capitalistas avanzados y se convierte en movimiento mundial. El imperialismo, que agrava las contradicciones en el seno de la burguesía, desarrolla también la base que permite unir a los obreros de los países desarrollados y menos desarrollados como miembros de un único ejército, lo que da a su lucha de liberación un carácter internacional.</p>



<p>4. La lucha revolucionaria de los países y pueblos oprimidos
se une en un mismo frente contra el imperialismo con el movimiento
revolucionario mundial de los obreros, de las revoluciones populares hacia una
transición. El desarrollo capitalista hace madurar la base y las condiciones
materiales que permiten a esos movimientos desarrollarse bajo la dirección de
la clase obrera y adquirir características ininterrumpidas hacia el socialismo.
La revolución mundial de los obreros deja así de ser un problema limitado a los
países capitalistas desarrollados, y junto al desarrollo desigual y por saltos,
es un proceso que progresa en el eslabón (o los eslabones) más débil del
sistema capitalista–imperialista.</p>



<p>La clase obrera al romper ese eslabón débil, conquista el
poder político y se organiza en tanto que clase dominante. Comienza así un giro
en la evolución histórica, un proceso de construcción de una sociedad sin
clases y la revolución social de la clase obrera.</p>



<p>5. La clase obrera al socializar los medios de producción antes en manos de una minoría, instala los cimientos sobre los que erigir la sociedad comunista en la que las clases y la explotación y opresión desaparecerán. La producción capitalista, que sólo produce en búsqueda del beneficio y el mercado, con un desarrollo anárquico y desequilibrado, es reemplazada por una producción social con una técnica en constante progreso, y conforme a un plan elaborado para satisfacer las necesidades materiales y morales de la sociedad en su conjunto y de cada uno de sus miembros. La revolución social de la clase obrera hará desaparecer las clases y con ellas todo tipo de opresión y explotación, y asegurará la liberación de las clases oprimidas y explotadas. Empero, la clase obrera sólo podrá cumplir su papel revolucionario, histórico, bajo la dirección de su partido armado de la teoría del socialismo científico.</p>



<p>6. La condición previa para esta revolución es la toma del poder,
la organización de la clase obrera como clase dominante y llevar a cabo una
lucha permanente contra todos los elementos antiguos y nuevos del capitalismo,
y aplastar las tentativas de restauración del mismo. Independientemente de las
condiciones, la conquista del poder y la organización de la clase obrera como clase
dominante necesitan romper la máquina estatal a través de la violencia revolucionaria.
Entre la sociedad capitalista y la sociedad comunista hay un período de
transición, que se puede calificar como primera fase del comunismo, en el cual
los elementos de dos sociedades coexisten en lucha permanente y donde la clase
obrera se organiza en tanto que clase dominante (la dictadura del
proletariado). La dictadura del proletariado, a diferencia de la dominación de
las clases precedentes, es una democracia para la mayoría de la población, y
una dictadura sobre una minoría de la población compuesta por clases
explotadores.</p>



<p>El libre desarrollo de las fuerzas productivas,
desembarazadas de las relaciones restringentes de la producción capitalista (y
de las sociedades precedentes) prepara las condiciones del paso de la primera
fase de la sociedad comunista en la que predomina el principio «de cada cual
según su capacidad, a cada cual según su trabajo», a la fase superior según el
principio «de cada cual según su capacidad, a cada cual según sus necesidades».</p>



<p>7. Los éxitos de la revolución de la clase obrera en los
eslabones más débiles del imperialismo dan lugar al comienzo y desarrollo de la
construcción del socialismo bajo condiciones de cerco capitalista e
imperialista, y permiten un fuerte apoyo internacional a las tentativas de
restauración del capitalismo por parte de la burguesía y sus cómplices
internos. La victoria definitiva sólo se asegura con la destrucción del sistema
capitalista en el mundo y la sustitución del cerco capitalista por el cerco
socialista. La revolución social de la clase obrera, el proceso de edificación
de la sociedad comunista, es un período complejo en el que habrá éxitos y
fracasos, victorias y derrotas a escala nacional e internacionalmente.</p>



<p>8. Los países no son iguales ni están al mismo nivel de desarrollo y características, ni ocupan el mismo su lugar en el sistema capitalista mundial, ni son iguales las relaciones entre las clases y la relación de fuerzas entre ellas, condiciones sociales en las que se desarrolla la lucha de clases, etc. Todo ello conlleva diferencias sobre los objetivos a corto plazo, de los obreros y los partidos obreros de las diferentes naciones, unidas por un mismo objetivo final, lo cual da variaciones en el desarrollo de la revolución social de destrucción de la dictadura burguesa y del capitalismo, de la toma del poder por la clase, de su organización como clase dirigente y de la edificación del socialismo.</p>



<p><strong>EL PODER DE LA CLASE OBRERA, EL SOCIALISMO Y EL CERCO IMPERIALISTA</strong></p>



<p>1. Las contradicciones del capitalismo que se profundizan
con su propio desarrollo y el del movimiento obrero, ha provocado una división
entre los intelectuales; una parte de estos se han orientado hacia una crítica
de este sistema, basada en su análisis y la tendencia a unirse con la clase
obrera, tendencia que se ha desarrollado entre esos intelectuales. La teoría
marxista, que es la concepción del mundo de la clase obrera, y guía de su lucha
por la emancipación, y la corriente del socialismo científico erigida sobre
esta teoría, han surgido como consecuencia de la madurez progresiva de esta
tendencia de intelectuales. La lucha de la clase obrera encuentra en ella un
programa científico, una concepción estratégica y táctica.</p>



<p>2. A partir de la segunda mitad del siglo XIX, cuando el
desarrollo de la clase obrera y su concentración en grandes empresas se
aceleraba, el marxismo se difundió entre los obreros y los intelectuales, así
como el proceso de la unión del socialismo científico y el movimiento obrero;
sobre esta unión, la organización de la clase obrera en un partido independiente
en los países capitalistas, particularmente en Alemania, progresaba. Las luchas
obreras, así como las organizaciones de masas y los sindicatos se desarrollaban
rápidamente; los partidos revolucionarios de la clase obrera armados con la
teoría del socialismo científico, llegaban a ser partidos de masas con el apoyo
de una parte creciente de la clase obrera. El movimiento obrero, desde el punto
de vista del nivel de conciencia y organizativo, por su capacidad y sus
aptitudes para la lucha, adquirieron en los principales países capitalistas, la
característica de movimientos independientes que amenazaban el poder de la
burguesía. Durante este período, el movimiento y la organización internacional
de la clase obrera, se desarrollaron igualmente. Después de la Primera
Internacional, se fundó la Segunda Internacional, con partidos de la clase
obrera que se reforzaban como centros de unión del movimiento revolucionario de
la clase obrera que lucha contra la burguesía mundial.</p>



<p>3. Mientras que maduraban las premisas del socialismo y el movimiento obrero avanzaba hacia un nivel que amenazaba el poder de la burguesía, ésta acentuó la opresión sobre la clase obrera y los trabajadores y consolidó sus apoyos dentro del movimiento obrero. En condiciones en las que los factores podían acentuar todas las contradicciones del capitalismo y conducir al mundo a una guerra de reparto, tendencias oportunistas que no pudieron oponerse a la opresión burguesa se desarrollaron en el seno de los partidos de la Segunda Internacional y se orientaron hacia la colaboración de clase sobre la base del legalismo y el parlamentarismo con la utilización de todos los medios legales, incluidos los parlamentos, durante un largo periodo de paz.</p>



<p>4. La I Guerra Mundial provocada por los imperialistas por el reparto del mundo llevó a la destrucción de fuerzas productivas, la muerte, la miseria y la mutilación de millones de personas. Provocó situaciones revolucionarias en numerosos países y una brecha en el sistema imperialista con la revolución de octubre de 1917 en Rusia. La clase obrera de Rusia, compuesta por varias nacionalidades, se organizó como clase dirigente y se hizo con el poder y comenzó el proceso de liquidación del capitalismo y de construcción del socialismo. A la par que el sistema capitalista–imperialista perdía poder sobre los mercados, las inversiones y las materias primas, las luchas de la clase obrera mundial y de los pueblos oprimidos se vieron reforzadas con el apoyo de la Unión Soviética. El comienzo y desarrollo de la construcción soviética agudizó los conflictos del imperialismo que casi acabaron con el capitalismo y dio lugar a una nueva época de enfrentamiento entre el capitalismo y el socialismo.</p>



<p>5. Así empezó un nuevo período revolucionario, la revolución proletaria en la práctica. La Revolución de Octubre fue un nuevo factor que sacudió y desarrolló las movilizaciones y la lucha de los trabajadores y pueblos oprimidos, víctimas del desastre y destrucciones causadas por la guerra imperialista. La II Internacional se hundió en una fase vergonzosa de desintegración cooperando con su propia burguesía con una línea social chovinista, social–imperialista. En todos los países hubo intentos de constitución de partidos independientes de la clase obrera. La III Internacional se fundó sobre esa base para ser la organización internacional de los partidos y organizaciones obreras revolucionarias de todos los países, avanzados y atrasados.</p>



<p>6.- La Revolución Socialista de Octubre quebró la marcha ascendente del capitalismo y el imperialismo, dio lugar al nacimiento de un mundo nuevo, la sociedad de los trabajadores, el socialismo; inauguró una nueva época de la historia de la humanidad: la época del imperialismo y la revolución proletaria.</p>



<p>Esta época está atravesada por contradicciones fundamentales
que se agudizan constantemente, que se interrelacionan mutuamente y de cuya
exacerbación surgirán nuevos procesos revolucionarios que estallarán allí donde
se expresen los eslabones más débiles de la dominación imperialista. Las
contradicciones fundamentales de la época enfrentan de un lado al trabajo, a la
clase obrera y al socialismo y, de otro al capital, a la burguesía y al
capitalismo; a los pueblos y naciones oprimidas con los países imperialistas; a
los monopolios internacionales y a los países imperialistas entre sí.</p>



<p>7. La Revolución de Octubre provocó movilizaciones de obreros y trabajadores en numerosos países como Alemania, Austria, Hungría y rebeliones revolucionarias por la independencia de numerosos pueblos y naciones oprimidas como China, Turquía, Irán y Afganistán. Con el apoyo de la socialdemocracia, de la aristocracia y la burocracia obrera, la burguesía y la reacción oprimieron constantemente las sublevaciones revolucionarias de la clase obrera que tuvieron lugar fuera de Rusia. Después de un breve período de estabilidad, el sistema capitalista–imperialista entró en una era de agudización de sus principales contradicciones con nuevos enfrentamientos y fuertes luchas, en la crisis económica de 1929.</p>



<p>8. La Unión Soviética, que sufrió una gran destrucción por
la guerra imperialista y luego por la guerra civil, y que estaba asediada por
las fuerzas imperialistas, logró avances en todos los terrenos como la historia
no los había conocido jamás, y ello pese a ataques devastadores llevados a cabo
por el imperialismo y las fuerzas reaccionarias junto con la resistencia de los
elementos burgueses capitalistas internos que perduraron durante todo el período
de transición. Mientras que las fuerzas fascistas se reforzaban en los países
capitalistas, empezando por Alemania, Japón e Italia, y se establecieron
dictaduras fascistas y el mundo capitalista conoció una sucesión de crisis que
conducía hacia una nueva guerra de reparto, la URSS se había transformado en un
país que socializó los medios de producción y edificaba los fundamentos económicos
del socialismo y mejoraba las condiciones de vida y de trabajo de sus
trabajadores e intelectuales, un país industrial y agrícola desarrollado. En
las condiciones de agudización de la crisis y de incremento de los ataques del
capital y del fascismo, la ólera y la lucha de los obreros y de los pueblos
oprimidos se desarrollaban así como los movimientos antifascistas en países
como Francia y España, y el movimiento de liberación nacional progresaba en los
países semicoloniales o dependientes, como en China.</p>



<p>9. Aunque en países como España y Portugal las dictaduras fascistas lograron mantenerse, la II Guerra Mundial acabó con la derrota del fascismo, la apertura de nuevas brechas en el sistema capitalista–imperialista, la formación de regímenes de democracia popular y la constitución del campo socialista. Las revoluciones populares dirigidas por la clase obrera se orientaban hacia la construcción del socialismo en Europa del Este y los Balcanes, seguidas por las revoluciones en China y Vietnam y las sublevaciones populares y los movimientos de liberación nacional en Asia, África y América Latina. Sacudido por las crecientes luchas revolucionarias de la clase obrera y de los pueblos, con fisuras en nuevos frentes, el sistema imperialista entró en la segunda fase de su crisis general. Con un amplio apoyo de los trabajadores, los partidos revolucionarios de la clase obrera en numerosos países, principalmente en Francia, Italia, Grecia e Indonesia, se constituyeron en partidos Obreros de masas y una alternativa al poder político. El antiguo sistema colonial no pudo mantenerse frente al auge de los movimientos de liberación de las naciones oprimidas y de los pueblos que tuvieron lugar en los decenios 1960–70 y entró en un proceso de desintegración.</p>



<p>10. El auge de las movilizaciones de los trabajadores y de los movimientos de los pueblos oprimidos llevaron al imperialismo y las fuerzas reaccionarias del mundo a unir sus fuerzas contra el campo socialista y el movimiento revolucionario de la clase obrera y los pueblos oprimidos. Los EE.UU., con su superioridad frente a los otros países imperialistas, después de la II Guerra Mundial se convirtió en la única potencia hegemónica del sistema capitalista–imperialista. Esa situación permitió por vez primera, aunque de forma temporal, que el imperialismo lanzara un ataque unido y dirigido desde un solo centro contra el socialismo y el movimiento revolucionario de la clase obrera y de los pueblos. El capital financiero renovó sus relaciones con la aristocracia y la burocracia obrera y con los elementos vacilantes de las fuerzas intermedias, tratando de atraerlas y manipularlas; al mismo tiempo desarrollaba nuevas tácticas, haciendo concesiones temporales para apaciguar a la clase obrera y a los pueblos. </p>



<p>Mientras que el “Estado de bienestar” se generalizaba,
nuevos métodos y formas colonialistas fueron llevados a cabo. </p>



<p>11. El movimiento revolucionario mundial de la clase obrera no
fue capaz de rechazar el ataque frontal del imperialismo, ni los llevados a
cabo por la burguesía con el apoyo de sus agentes y las fuerzas vacilantes y
conciliadoras en su interior, por lo tanto, no pudo llevar sus logros a una
victoria a escala mundial. La línea contrarrevolucionaria que tomó la forma del
revisionismo moderno, y que interrumpió la edificación socialista, abrió la vía
a la restauración del capitalismo, reemplazó la lucha contra el imperialismo,
la burguesía y todo tipo de corrientes oportunistas y revisionistas por la
conciliación, lo que se impuso a raíz del </p>



<p>XX Congreso del PCUS. A excepción de Albania, el capitalismo fue restaurado en todos los países socialistas bajo deformadas concepciones de socialismo; el movimiento obrero revolucionario entró en un período de derrotas y decadencia.</p>



<p>El revisionismo moderno instrumentalizo el prestigio de la URSS
(además de el de los antiguos países socialistas), uno de los países más
desarrollados y potentes, y manipuló el respeto y la confianza logrados en el
seno de la clase obrera y de los pueblos para vaciar de contenido
revolucionario el socialismo científico y retrotraer la lucha de la clase
obrera y de los pueblos oprimidos a un nivel bajísimo en todos los terrenos.
Los partidos revolucionarios de la clase obrera se han transformado en partidos
sindicalistas, reformistas–parlamentaristas, de colaboración de clases y el
movimiento obrero revolucionario está en un proceso de liquidación. Esta
transformación, ha influido también en los movimientos de los pueblos oprimidos
cada vez más penetrados por la burguesía, la pequeña burguesía y los
movimientos colaboracionistas.</p>



<p>12. Al hacerse con el poder el revisionismo moderno, la producción planificada para solucionar las necesidades de la sociedad y garantizar un desarrollo armonioso y estable, fue remplazada por una producción en busca del beneficio del mercado. La economía capitalista, el estancamiento y la crisis inherentes a la sociedad capitalista, al igual el desempleo y el desarrollo desigual en todos los terrenos, la riqueza acumulada y una vida de lujo para una minoría parasitaria completamente ajena a la producción, mientras que la pobreza se agrava y aumente progresivamente el gasto militar y las intervenciones extranjeras, etc. A finales de los años 1980, esos problemas tomaron tales dimensiones que el paso al capitalismo no podía mantenerse así y era, por lo tanto inevitable, que volviera, incluso en las formas a su odelo original. A principio de los años 1990, la URSS y el bloque que ella encabezaba, pasaron a un período de disgregación, se liquidaron las formas socialistas, y se restauraron las formas típicas del capitalismo. Albania socialista también se hundió.</p>



<p>13. Todos esos hechos se han presentado como el fracaso del comunismo, de la revolución y del socialismo. Se lanzó una feroz campaña anticomunista, de una violencia como nunca antes en la historia. Esa campaña, no sólo ha influenciado a los sectores más atrasados de la clase obrera y de los trabajadores, también ha golpeado profundamente a sectores avanzados y a la intelectualidad. Se ha incrementado la influencia entre las masas de corrientes liberales, neoliberales, conservadoras, socialdemócratas neofascistas, y otras corrientes reaccionarias y prejuicios medievales. Independientemente de sus formas las distintas corrientes revisionistas han perdido fuerza, una parte se ha disgregado y sus restos han pasado a corrientes reformistas socialdemócratas, de derecha o de izquierda; otra parte se han orientado hacia una renovación de sus plataformas para sobrevivir, y han surgido «nuevas» corrientes que buscan soluciones y tratan de introducir alternativas dentro del sistema capitalista. Pretenden que la teoría y las conclusiones del socialismo científico, son antiguas, están rebasadas, que nunca han podido explicar científicamente los procesos históricos. Sus teorías pretenden que la revolución científica y técnica ha trastocado las relaciones de producción, que el antagonismo trabajo – capital ha sido rebasado, que el papel revolucionario de la clase obrera, que ha conocido cambios estructurales, ha terminado. Junto a lo anterior, se afirma que la base fundamental de los partidos y organizaciones de clase, ha desaparecido; que la función de las organizaciones obreras, empezando por los sindicatos ha cambiado y que ya no son útiles y serán reemplazadas por nuevas organizaciones sindicales. Estas tesis difundidas como teorías postmodernas con una argumentación renovada y con formas adecuadas a las circunstancias con nombres tales como “democracia radical”, “socialismo del siglo XXI”, “socialismo de mercado”, “eco–anarquismo”, etc.</p>



<p>14. La lucha de la clase obrera y los pueblos, sufrió una
derrota y un declive cuyas desastrosas consecuencias se pusieron de manifiesto
con la desintegración de la URSS y del bloque revisionista con sus partidos; sin
embargo esta lucha de la clase obrera ha continuado sin interrupción pese a su
debilitamiento.</p>



<p>Igualmente continua la lucha contra el revisionismo de todo tipo y la corriente burguesa socialdemócrata. En esta lucha los comunistas de Albania encabezados por Enver Hoxha, por su actitud firme y decidida desempeñaron un papel importante en la lucha contra los antiguos partidos (caídos en el revisionismo) y por la constitución de nuevos partidos marxista–leninistas. En la lucha contra el imperialismo, la burguesía y las corrientes oportunistas y revisionistas, como el revisionismo moderno y también otras corrientes oportunistas, como el titismo, el trotskismo, el eurocomunismo y el maoísmo, se crearon nuevos partidos y organizaciones revolucionarias. Esos partidos y organizaciones han continuado la lucha y han consolidado su unidad con nuevos participantes que desde los años 90 en los momentos de la campaña anticomunista más dura de la historia, basada en la derrota pasajera del socialismo y el movimiento revolucionario de la clase obrera, se llevaba a cabo en todo el mundo.</p>



<p>15. Los partidos que continuaban la lucha, sobre la base del marxismo–leninismo, después de varias reuniones preparatorias celebradas en diferentes países y continentes, publicaron en 1994 la Declaración de Quito. La Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista–Leninistas (CIPOML) creada por esos partidos y organizaciones, es hoy la organización internacional del movimiento obrero revolucionario. La CIPOML es heredera y sucesora de los principios y la práctica de la Primera Internacional, y de los períodos revolucionarios de la Segunda y Tercera Internacionales (Komintern) y del Kominform.</p>



<p><strong>V</strong></p>



<p><strong>LA AGUDIZACIÓN DE LAS CONTRADICCIONES Y LAS PERSPECTIVAS DE LUCHA</strong></p>



<p>1. Pese a la peor derrota de la historia del movimiento de liberación de la clase obrera, los fundamentos del movimiento revolucionario de la clase mundial y de los pueblos oprimidos y las victorias logradas, así como el antagonismo que lleva al sistema capitalista–imperialista hacia su liquidación, no se han debilitado, al contrario, han seguido agudizándose. En los países atrasados y dependientes, con características de sociedad campesina y fuertes vestigios feudales, las relaciones de producción capitalista son ahora dominantes. El proceso de desaparición del campesinado, el crecimiento de las masas proletarias o semiproletarias, se desarrolla y las premisas del socialismo se han ampliado. La clase obrera y las masas semiproletarias han progresado mundialmente a un punto incomparable, no sólo con los años de la Revolución de Octubre, sino también con los años cincuenta. La revolución científica y tecnológica que progresó en momentos de auge de la competencia capitalista y de la lucha entre el sistema capitalista y el socialista, ha provocado progresos en la fisión nuclear, el descubrimiento y utilización de la energía atómica, la aparición de nuevos sectores como la fabricación de ordenadores y programas informáticos, la renovación de técnicas de producción, de circulación y comunicación, la utilización intensiva de la electrónica, etc., progresos en fin, que han mejorado la productividad del trabajo. Ha ampliado las posibilidades de externalizar la producción, concretamente en el sector del trabajo intensivo en los países donde la fuerza de trabajo, la tierra y las materias primas son baratas.</p>



<p>Ha acelerado la disolución de la pequeña producción y de las
profesiones liberales en los sectores en los que históricamente estaban implantados,
y ha provocado el desarrollo del trabajo asalariado. </p>



<p>La centralización e internacionalización del capital y de la producción en el mundo, ha acelerado el proceso de socialización de la producción con todos sus elementos y acentuado la desigualdad y las contradicciones sociales. La contradicción entre el carácter social de la producción y el carácter capitalista de la apropiación de la propiedad se ha agudizado más aún. El ejército de desempleados aumenta y se intensifica la gran diferencia entre los que nada tienen y los propietarios, que en el contexto capitalista teine consecuencias inevitables con el progreso de la ciencia y de las técnicas. El progreso de la ciencia y de las técnicas agudiza las contradicciones del capitalismo y desarrolla las premisas del socialismo,</p>



<p>lleva al capitalismo y al imperialismo hacia su ineluctable
fin.</p>



<p>2. La derrota y declive del movimiento de la clase obrera, acentuó la agresividad del imperialismo y de las fuerzas reaccionarias del mundo. Un nuevo período comenzó en el que esas fuerzas se desencadenaron con el objetivo de acabar con lo que quedaba de los derechos y logros de la clase obrera, de hacerla retroceder al nivel más bajo, y de suprimir todos los obstáculos nacionales e internacionales que dificultaban la hegemonía y explotación del capital financiero, para asegurarse el beneficio máximo. El peso de las crisis económicas, de la competencia violenta, de la preparación para enfrentamientos para proceder a un nuevo reparto del mundo, y de un enfrentamiento radical, se carga sobre las espaldas de la clase obrera y de los pueblos.</p>



<p>3. En todos los países capitalistas, incluidos los que se muestran como países prósperos, los beneficios de los monopolios aumentan al mismo tiempo que se degrada las condiciones de vida y de trabajo de las masas oprimidas y explotadas. Aunque la productividad del trabajo se ha elevado, los salarios han disminuido y las horas de trabajo aumentadas; la edad de jubilación retrasada y la flexibilidad de trabajo, así como el trabajo en precario, intensificada en numerosos países. Una de las consecuencias más importantes es el debilitamiento de la unidad y de la organización de la clase obrera en todos los niveles. Esa situación facilita la agresión contra las conquistas sociales de los obreros y trabajadores, empezando por los sectores de la educación, de los jubilados, de la sanidad, del seguro de desempleo, de imponer límites y restricciones a la educación, a la sanidad y obtener grandes beneficios con las privatizaciones. Se acelera el proceso de desagregación y de desposeer a las clases intermedias; la miseria se extiende y el ejército de parados crece. So pretexto de lucha contra el terrorismo, se restringen los derechos y libertades democráticas, los derechos más elementales son pisoteados y crece la reacción política y el militarismo. En sus ataques, la burguesía (sin renunciar a la socialdemocracia, que es la organización de la colaboración de clases, que ha llegado a tal punto en el que los límites con las otras corrientes burguesas han prácticamente desaparecido) utiliza una reacción medieval, e instrumentaliza corrientes y organizaciones chovinistas, nacionalistas, religiosas, conservadoras, fascistas y neofascistas.</p>



<p>4. Entre las masas oprimidas y explotadas crece la precariedad y el sentimiento de inseguridad ante el futuro, la cólera y el descontento. Pese a que aún es insuficiente el nivel de lucha para rechazar esos ataques, pese a las debilidades características de los movimientos espontáneos, la clase obrera y los pueblos resisten y luchan. La lucha entre el socialismo y el capitalismo continúa de manera ininterrumpida. A raíz de los años 90, esos ataques se han intensificado, y las luchas de la clase obrera y los pueblos han progresado desde huelgas locales en las empresas y ramas profesionales, hacia huelgas generales, manifestaciones masivas e insurrecciones populares en los países subdesarrollados y dependientes. Desde este punto de vista, la lucha de los obreros de Francia en 1995 ha sido un avance.</p>



<p>5. Contrariamente a lo que los medios burgueses,
capitalistas, y sus propagandistas en el seno de la clase obrera pretenden, el hundimiento
del antiguo sistema de colonización no ha llevado a la retirada del
imperialismo y del colonialismo de la escena, ni a la desaparición de la
división y contradicciones entre el imperialismo y los pueblos oprimidos.
Durante, y después, del hundimiento del antiguo sistema de colonización, esa
división y contradicción sigue desarrollándose con nuevos elementos y nuevas contradicciones.
Los grandes estados colonialistas, empezando por EE.UU. (aunque sin abandonar
completamente antiguos mé-</p>



<p>Plataforma Comunista CIPOML todos y formas colonización) han
intensificado sus ataques con nuevos métodos y formas colonialistas. Todo ello
demuestra, una vez más, que mientras el sistema capitalista e imperialista no
sea destruido con todos sus elementos, los pueblos oprimidos no se podrán
liberar completa ni definitivamente.</p>



<p>6. Aumenta el yugo de las grandes potencias imperialistas no sólo en los países en vías de desarrollo sino también sobre ciertos países desarrollados. Esos países son una especie de colonias económicas y financieras. Junto a los acuerdos bilaterales y multilaterales militares, comerciales y financieros, crece la competencia y el campo de intervención en todos los terrenos, concretamente en el económico, el político, militar, cultural, y los instrumentos internacionales de dominación y control ejercido por grandes estados imperialistas, como son el FMI, el Banco Mundial, la OMC, la OCDE, la UE., ALENA, la Comunidad de Naciones Unidas, la Cooperación Económica para Asia–Pacífico (APEC), la OTAN… que restringen la independencia y soberanía nacionales de sus países miembros. Los grandes Estados imperialistas utilizan esas Uniones, consecuencia del avance de la internacionalización de la economía capitalista mundial, como un instrumento que las permite coordinar sus ataques y controlar a otros países y pueblos bajo su dominio, y así ampliar su campo de influencia.</p>



<p>7. Con la desintegración del bloque dirigido por la URSS, han desaparecido, en términos de relaciones interimperialistas y sus contradicciones, las restricciones causadas por la división y rivalidad entre los dos bloques dirigidos cada cual por una superpotencia. Las relaciones de fuerza que habían dado forma a todas las organizaciones internacionales económicas, políticas y militares, como la ONU, el FMI, el Banco Mundial y la OTAN, han cambiado. China, y sobre las ruinas de la URSS, Rusia han surgido como nuevos países imperialistas. Las relaciones de poder interimperialistas han cambiado, las principales potencias imperialistas toman posiciones y ha comenzado una nueva lucha por el reparto del mundo. Para proteger y ampliar sus esferas de influencia, además de guerras civiles reaccionarias provocadas por las diferencias nacionales, religiosas, étnicas, se han multiplicado las intervenciones militares directas. Los pueblos, especialmente en los Balcanes, en el Cáucaso, en África y Oriente Próximo, han sido arrastrados por la tormenta de las guerras reaccionarias. La intervención militar directa de las grandes potencias, en particular los EE.UU. se multiplican como demuestran los ejemplos de la ex Yugoslavia, Afganistán, Siria, Sudán, Somalia, Iraq, Libia,</p>



<p>Malí. En esas intervenciones y guerras provocadas por los
imperialistas, el número de víctimas mortales ha sido de millones.</p>



<p>Particularmente en África ha habido genocidios.</p>



<p>8. El progreso de la ciencia y la tecnología, el desarrollo
de los medios de producción, han ampliado las posibilidades de la humanidad de
conocer las leyes de la naturaleza, de tenerlas en cuenta, de dominarlas y
utilizar todas las posibilidades para protegerse y asegurar su futuro. Empero,
el hecho de que los medios de producción y desarrollo estén en manos del
capital y los monopolios que los utilizan sin pudor exclusivamente para
asegurarse el beneficio máximo, lleva a la destrucción de la naturaleza, a tal
nivel de desequilibrio ecológico, que amenaza las condiciones de existencia de la
humanidad y todos los seres vivos. Solucionar esto es urgente.</p>



<p>Los recursos naturales y materias primas, particularmente de
los países dependientes y semicolonizados, son saqueados a tal punto que se
pueden provocar grandes tragedias. El sistema capitalista–imperialista lleva a
la humanidad a la catástrofe total.</p>



<p>9. La base material de una revolución proletaria mundial se desarrolla y madura; el sistema capitalista–imperialista, cuyas contradicciones se agudizan, desarrolla todos los elementos y condiciones que provocan las guerras imperialistas y hacen inevitables las luchas revolucionarias y sublevaciones de las clases obreras y populares. El sistema capitalista va de crisis en crisis y en numerosos países se acumulan los factores de revueltas revolucionarias. El sistema capitalista–imperialista se dirige hacia un nuevo período de guerras, de cambios radicales, a la era de las revoluciones. Sea el que sea el método utilizado por el imperialismo y las fuerzas reaccionarias, sea cual fuere su grado de agresividad, por duros que sean los fracasos y las derrotas, el hundimiento del sistema capitalista–imperialista y la victoria de la revolución proletaria en el mundo son ineluctables. </p>



<p>10. Como lo demuestran las revoluciones de 1848 en Europa occidental, la Comuna de París y la Revolución de Octubre, no sólo las victorias, también las derrotas son instructivas para la clase obrera y los pueblos, y constituyen escalones y basamentos para luchas y victorias aún más grandes. La Comuna de París contó con la experiencia de las luchas obreras de 1831 y 1834 en Francia, del movimiento «cartista» en Inglaterra, y las revoluciones de 1848; en cuanto a la Revolución de Octubre, fue la acumulación de todas esas experiencias. Las victorias y derrotas del siglo XX, constituyen igualmente una experiencia para las movilizaciones y nuevas luchas, más avanzadas, de la clase obrera.</p>



<p><strong>Copenhague, Dinamarca, Octubre de 2016</strong></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Sobre el partido del proletariado</title>
		<link>https://www.cipoml.net/es/sobre-el-partido-del-proletariado/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 25 Jan 2019 07:18:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Textos principales]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.cipoml.net/es/?p=148</guid>

					<description><![CDATA[El Partido Comunista es una necesidad histórica. El marxismo leninismo afirma expresamente la necesidad del partido comunista como el organizador y&#160; jefe de la lucha revolucionaria de la clase obrera por el socialismo; la experiencia histórica, las grandes batallas libradas por el proletariado ratifican la validez de esta tesis. La lucha de la clase obrera [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>El Partido Comunista es una necesidad histórica.</p>



<p>El marxismo leninismo afirma expresamente la necesidad del
partido comunista como el organizador y&nbsp;
jefe de la lucha revolucionaria de la clase obrera por el socialismo; la
experiencia histórica, las grandes batallas libradas por el proletariado
ratifican la validez de esta tesis.</p>



<p>La lucha de la clase obrera por la emancipación viene de
larga data. Desde el siglo&nbsp;&nbsp; XIX la lucha
sindical de los trabajadores rebasó en Europa los marcos reivindicativos y
adquirió rasgos y rumbo político, se cualificó hasta plantearse la lucha por el
poder y la comprensión de ser protagonista y dirigente de la revolución social.</p>



<p>Esos hechos fueron resultado de un proceso que enfrentó la
lucha por los objetivos inmediatos, por la reducción de la jornada laboral, por
la estabilidad y las mejoras salariales, en contra de la explotación y opresión
de la patronal, por derechos laborales y reformas sociales y simultáneamente,
la emergencia del marxismo y su unificación con el movimiento obrero;
constituyeron intensas batallas en las que se fueron desarrollando los
elementos ideológicos y políticos de la organización sindical, de la unidad de
los trabajadores de niveles inferiores a dimensiones nacionales y más adelante
a escala internacional, a la asimilación y la práctica del internacionalismo;
fue la confrontación ideológica y política, el debate sin cuartel entre las
posiciones del socialismo científico y las tesis&nbsp; y propuestas anarquistas, entre el marxismo y
las posturas oportunistas. El propio desarrolló del movimiento obrero, sus
luchas y las perspectivas contribuyeron a la estructuración de los principios
del socialismo científico, del marxismo. </p>



<p>Las revoluciones que triunfaron en el siglo XX fueron
posibles por la existencia de un partido político independiente del
proletariado, de un partido pertrechado y guiado&nbsp; por el marxismo leninismo, de un partido que
tiene la capacidad de construir un programa y elaborar propuestas, líneas de
acción y consignas que representan genuinamente los intereses inmediatos y
estratégicos de la clase obrera,&nbsp; que
tiene la disposición y la sagacidad para enfrentar las cambiantes condiciones
en las que se desenvuelve el proceso revolucionario, de un partido
estrechamente vinculado a la clase obrera y al conjunto de las masas
trabajadoras, de un partido férreamente disciplinado, con una única dirección y
una sola voluntad de acción, que cuenta con una dirección central, capaz y
decidida, de un&nbsp; partido&nbsp; aguerrido y corajudo&nbsp;&nbsp; que sabe enfrentar al enemigo de clase en
todas las circunstancias.</p>



<p>La Revolución de Octubre es la primera y más grande
experiencia de los trabajadores, pudo desarrollarse y triunfar en condiciones
complejas y duras, debido, precisamente, a la existencia del Partido
Bolchevique, a la labor teórica y práctica de Lenin y Stalin, a la lucha
heroica de millones de obreros campesinos y soldados; contando con la guía del
Partido fue capaz de implantar la dictadura del proletariado&nbsp; e iniciar y desarrollar a niveles
significativos la edificación de&nbsp; un
mundo nuevo, el socialismo.</p>



<p>La Revolución Albanesa fue posible por la existencia del
Partido Comunista que se colocó a la cabeza&nbsp;
de las aspiraciones de libertad y democracia de la clase obrera y el
pueblo; y, dirigió la lucha contra los ocupantes nazis&nbsp; e italianos,&nbsp;&nbsp;
y&nbsp;&nbsp; las clases reaccionarias; la
condujo&nbsp; a la victoria y&nbsp; guío por el camino de la construcción del
socialismo.</p>



<p>Las demás revoluciones que se produjeron en el siglo XX son
también expresión de la existencia y la lucha de los trabajadores y el pueblo
guiados por el partido comunista.</p>



<p>Varios procesos revolucionarios que tuvieron lugar no
pudieron alcanzar el triunfo, debido, en lo fundamental,&nbsp; a las debilidades del partido comunista.</p>



<p>La lucha de liberación nacional que se desarrolló en un gran
número de países coloniales y dependientes y que lograra la victoria no pudo
desenvolverse hasta la independencia plena y mucho menos al socialismo debido a
que el partido de la clase obrera no existía o era pequeño y débil y no tenía
la capacidad de liderar esos procesos.</p>



<p><strong>El partido revolucionario de la clase obrera se adhiere y se guía por los principios revolucionarios del marxismo leninismo.</strong></p>



<p>El partido comunista es el partido político independiente de
la clase obrera, representa sus intereses inmediatos y estratégicos, es su
vanguardia consciente; por cuanto sus propósitos finales son la abolición de
todas las formas de desigualdad social,&nbsp;
la eliminación de las clases sociales y del Estado, por tanto el partido
comunista combate por la emancipación de toda la humanidad.</p>



<p>La doctrina de la clase obrera es el marxismo leninismo, el
partido político de la clase obrera la asume como su ideología&nbsp; y política, como su concepción filosófica,
como su programa económico y social.</p>



<p>El marxismo-leninismo surgió como resultado de la filosofía
materialista dialéctica, la economía política y el materialismo histórico, y
del análisis científico de la naturaleza del capitalismo y sus leyes de
desarrollo, de la determinación de la misión histórica de la clase obrera y la
abstracción teórica de la lucha y organización de esta clase. </p>



<p>Sus creadores estuvieron inmersos en la organización y la
lucha de los trabajadores, en las filas de la Sociedad Internacional de los
Trabajadores, fueron luchadores&nbsp; y
dirigentes sindicales, organizadores del partido comunista. Elaboraron la
ciencia de la revolución; esa ciencia ha sido y es comprobada en la práctica
social, en la lucha de la clase obrera en cada país y en escala internacional,
en la victoria de la revolución de Octubre y de las demás revoluciones
socialistas y de liberación nacional. Es el pensamiento revolucionario, la
doctrina política más avanzada elaborada por la humanidad a lo largo de su
extenso recorrido histórico; sus principios revolucionarios tienen validez
universal, están vigentes en todos los países; evidentemente, su aplicación
tiene en cuenta la situación concreta. El marxismo leninismo es una doctrina
viva, en desarrollo; cada una de las revoluciones victoriosas contribuyó a su
desarrollo; los diversos combates de la clase obrera y la labor de los comunistas
en todos los países son un aporte en ese adelanto.</p>



<p>El marxismo leninismo no es un dogma, es una guía para la
acción, es una filosofía para interpretar el mundo y fundamentalmente, para
transformarlo.&nbsp; </p>



<p>Los partidos comunistas y obreros surgieron bajo la guía del
marxismo leninismo, en lucha abierta por su vigencia y desarrollo, en oposición
a las posiciones oportunistas y conciliadoras que los acecharon siempre;&nbsp; vienen luchando con sus orientaciones, se
esfuerzan por aplicarlo con iniciativa y audacia en las situaciones concretas
de los países, en la dinámica social y política, en las cambiantes
circunstancias que ocurren a nivel nacional e internacional, por defender esta
ideología científica; persistirán en los principios del marxismo leninismo, en
la lucha social y política para llevar la revolución hasta el fin.&nbsp; </p>



<p><strong>El objetivo central del partido es la conquista del poder por la clase obrera. </strong></p>



<p>En&nbsp; esa dirección se
inscribe la política, las propuestas programáticas, las plataformas y las
consignas. La lucha por el poder se libra todos los días, en el terreno
concreto de la sociedad, en el fragor de la lucha de clases.</p>



<p>La lucha de clases se desarrolla independientemente de la
voluntad de las personas, de los partidos políticos; se expresa en la confrontación
entre los obreros y los patronos, entre las clases trabajadoras y la burguesía,
entre los pueblos y el imperialismo; en determinadas condiciones la lucha de
clases se vuelve aguda, de grandes magnitudes, involucra a la clase obrera, a
los demás trabajadores, a los pueblos, a los de arriba, y podría desembocar en
una crisis política; en otras oportunidades esa confrontación es de menor
intensidad, se desenvuelve en combates sociales aislados, dispersos; incluso,
en determinados momentos parecería que las cosas están en calma, que existe la
paz social; en todo caso, la lucha de clases no desaparece, tiene distintas
connotaciones, formas y niveles.</p>



<p>Esencialmente la lucha de clases se presenta como lucha
económica, lucha política y lucha ideológica. Se trata de manifestaciones que
no ocurren de manera compartimentada, no pueden separarse artificiosamente.</p>



<p><strong>La lucha económica.</strong>&#8211; El protagonismo del partido del proletariado se expresa de manera puntual dirigiendo la organización y los combates de la clase obrera, los pueblos y la juventud en la lucha por los intereses reivindicativos inmediatos, aprovechándolos como palanca para desentrañar las causas reales de la situación de las masas trabajadoras, para  identificar a los enemigos inmediatos tanto como a los detentadores del poder, para educarlas políticamente y señalar el derrotero del poder.</p>



<p><strong>La lucha  política.</strong>&#8211; Los comunistas se   involucran de manera intencional en la lucha por el poder que se desarrolla cotidianamente en el seno de la sociedad, toman partido por la causa de los trabajadores, de los pobres, de los explotados y oprimidos, la confrontan con la institucionalidad, contra las leyes anti obreras, en oposición al autoritarismo y la represión, contra los abusos de los jueces, de la policía y las fuerzas armadas. Concomitantemente con el rechazo a las políticas de los capitalistas plantean propuestas programáticas, proclamas, caminos, consignas que les permitan impulsar la política de la clase obrera, posesionarla entre los trabajadores, entre los pueblos y la juventud, pero también en el conjunto de la sociedad. </p>



<p>Esencialmente esta es la política revolucionaria del partido
del proletariado, se expresa todos los días, en todas las circunstancias y
lugares. Evidentemente, en la sociedad capitalista, en determinado momentos, se
intensifica la lucha política por el poder, la confrontación por dirimir
posiciones entre los distintos segmentos de las clases dominantes; de manera
general, esos momentos se resuelven a través de las elecciones de la democracia
representativa.&nbsp;&nbsp;&nbsp; Como consecuencia de
la agudización de las contradicciones entre los explotados y explotadores,
entre los oprimidos y los opresores, entre los diversos grupos de las clases
dominantes&nbsp; se presentan crisis
políticas. Estos sucesos involucran al conjunto de la&nbsp; sociedad, a todas las clases sociales, a los
sectores de clase; objetivamente,&nbsp; nadie
está al margen de ellos. </p>



<p>En todos esos acontecimientos los partidos marxista
leninistas&nbsp; vienen participando con voz
propia, desde los intereses de la clase obrera y los pueblos, desde las
posiciones de los pueblos y las naciones oprimidas.</p>



<p>Los partidos comunistas tienen claro la necesidad de educar
políticamente&nbsp; a las masas trabajadores,
de evidenciar el carácter de clase del gobierno de turno, de señalar la misión
histórica de la clase obrera, la responsabilidad de conducir la lucha de todos
los trabajadores y los pueblos, la perspectiva de la revolución y el
socialismo, la necesidad y la posibilidad de la conquista del poder popular. </p>



<p>Estas responsabilidades son asumidas por los partidos de la
clase obrera con decisión y audacia. </p>



<p><strong>La lucha ideológica.</strong>&#8211; En la sociedad capitalista  existen razones objetivas para la lucha ideológica  que se desarrolla independientemente de la voluntad de las personas, expresa la confrontación de los intereses de las clases sociales antagónicas, de la clase obrera y de la burguesía; se libra entre los objetivos de los capitalistas por preservar, proteger, defender y acrecentar sus prebendas y privilegios y, entre los propósitos de los trabajadores por defender sus intereses, por la conquista de sus derechos, por la decisión de cambiar el orden establecido, derrocar a los patronos y erigirse como clases dominantes.  </p>



<p>La clase de los capitalistas al igual que las clases
dominantes del pasado ascendió al poder y labora diariamente por mantenerlo y
perpetuarlo. El poder de la burguesía se apoya en la fuerza, en el papel de la
policía y las fuerzas armadas, se defiende con la coerción y la violencia
reaccionaria. Sin embargo para sostener y desarrollar el poder, de manera
esencial, la clase de los capitalistas labora por la legitimación de su
dominación. </p>



<p>La burguesía&nbsp;
justificó su acenso, la utilización de la violencia y el terror izando
las banderas de “libertad, igualdad y fraternidad”, proclamando la libertad de
los siervos,&nbsp; la manumisión de los
esclavos; avanzó a elaborar una legislación que proclama la igualdad ante la
ley, la ley del sufragio universal, la alternabilidad en el ejercicio del
gobierno, la existencia y la vigencia del parlamento, la democracia
representativa. En la etapa del imperialismo se declara guardián de la paz, la
libertad y la democracia,&nbsp; y proclama su
disposición a intervenir en cualquier país en donde se violenten estos
principios. Según estos presupuestos y todos los avances que se evidencian&nbsp; en relación con los tiempos y los
acontecimientos, el mundo está alcanzando los más altos niveles de desarrollo,
de democracia y de paz gracias a libertad individual, a la competencia y al
libre comercio; los trabajadores hacen parte de esta sociedad, están
involucrados en esta democracia, deben ser los protagonistas del incesante
desarrollo y beneficiarios de lo que les corresponde, el salario para subsistir
y reproducirse.</p>



<p>Con el advenimiento del capitalismo surgió la clase obrera
industrial, el proletariado que genera la creación de la riqueza, la
transformación de los recursos de la naturaleza en mercancías, en bienes
materiales que hacen posible la vida y su incesante desarrollo. La&nbsp; riqueza producida por los obreros es
expropiada por los dueños de la propiedad privada de los medios de producción,
por la clase de los capitalistas convirtiéndolos en esclavos asalariados. </p>



<p>Esta situación sitúa en polos contrapuestos a las
principales clases de la sociedad capitalista: a&nbsp; la clase obrera y a la burguesía. </p>



<p>La burguesía erigió, cuando derrocó al feudalismo, un mundo
nuevo, revolucionario, le dio un gran impulso a la ciencia, a la técnica y a la
tecnología, revolucionó de manera permanente los instrumentos de producción
generando grandes volúmenes de riqueza y así mismo una gran concentración de la
misma. Ese mundo nuevo se levantó sobre los cimientos de la explotación del
trabajo asalariado de miles de millones de seres humanos, sobre la opresión
social y política, sobre la expoliación de los recursos naturales de todos los
países; estuvo viciado desde sus inicios de las razones para su envejecimiento
y desaparición.&nbsp; Ese nuevo mundo es ahora
un mundo viejo, putrefacto, en decadencia.</p>



<p>&nbsp;Al erigirse sobre la
explotación y opresión de millones de seres se convirtió en un gigante con
bases deleznables, vulnerables; al crecer&nbsp;
transformó a los antiguos siervos en trabajadores “libres”, los
multiplicó numéricamente y los expandió por todos los confines de la tierra,
los colocó en relación directa con los avances de la ciencia y la tecnología,
los calificó como sujetos sociales que fueron adquiriendo la conciencia de su
rol para convertirse en enterradores del mundo del capital, en forjadores de un
nuevo mundo, la sociedad de los trabajadores, el socialismo. </p>



<p>La burguesía y el proletariado son los contrarios de la
sociedad capitalista; están en permanente lucha por tener el papel dominante.
Por ahora, los capitalistas están en el poder pero los trabajadores luchan por
derrocarlos, por echarlos abajo y convertirse en la nueva clase dominante; esa
contienda continuará hasta que finalmente el proletariado vencerá
definitivamente y creará las condiciones materiales y espirituales para la
eliminación de las clases sociales, incluyendo&nbsp;
su propia desaparición como clase, para el advenimiento del comunismo.</p>



<p>La lucha ideológica entre el proletariado y la burguesía
atraviesa todas las circunstancias, está presente en los diversos momentos de
la lucha de clases: se expresa en la lucha de lo nuevo revolucionario en contra
de lo viejo reaccionario y caduco; entre&nbsp;
la tradición revolucionaria ,&nbsp; y
las nuevas propuestas de la burguesía, el&nbsp;
posmodernismo y las tesis que niegan el materialismo histórico, la
existencia de las clases sociales, el papel del proletariado; entre la
“libertad individual”, el personalismo y el egoísmo frente a los intereses
colectivos y la solidaridad; entre la democracia burguesa que justifica la
opresión de las masas trabajadoras y la represión de los sindicalistas y
revolucionarios y,&nbsp; la democracia
proletaria, al derecho de hablar, decidir y ejecutar las grandes realizaciones
en beneficio de las grandes mayorías, a la democracia directa, a la democracia
de las masas; entre la democracia representativa y la democracia revolucionaria
que asumirá las grandes realizaciones del socialismo.</p>



<p>El partido comunista es el portaestandarte consecuente de
los grandes ideales del proletariado, participa decididamente en esta contienda
ideológica&nbsp; enarbolando los principios de
la revolución y el socialismo, del poder popular y la dictadura del
proletariado.</p>



<p><strong>La lucha por el poder.</strong>&#8211; De todas las expresiones de la lucha de clases, la lucha política es la principal, es la que conduce a la conquista del poder, la que permite que desde él se cristalicen todas las realizaciones que los trabajadores y los pueblos necesitan y desean concretar en su beneficio. </p>



<p>El partido comunista principaliza la lucha política,
desarrolla cotidianamente la lucha económica, se involucra en la lucha
ideológica, dirige lo fundamental de sus actividades a la lucha por la
conquista del poder, trabaja por incorporar en esa dirección&nbsp; a los trabajadores y campesinos, a los
intelectuales progresistas, a los pueblos y naciones oprimidas; labora
incesantemente por construir el frente popular,&nbsp;
el frente único revolucionario, por aislar al enemigo de clase, a la
gran burguesía y al imperialismo, por acumular potentes fuerzas revolucionarias
que permitan acercar las batallas finales para derrocar del poder a los
capitalistas nacionales y extranjeros, para implantar el poder popular;&nbsp; enarbola las banderas de la emancipación: la
bandera roja de los trabajadores, de la revolución y el socialismo, las
banderas de la liberación nacional de los países dependientes.</p>



<p><strong>En oposición a la dictadura burguesa los comunistas  luchamos por la dictadura del proletariado</strong></p>



<p>La sociedad dividida en clases constituyó desde sus albores
el Estado como expresión de la institucionalidad, como instrumento para el
ejercicio del poder, para subordinar y explotar a las clases y sectores
sociales trabajadoras. </p>



<p>El Estado capitalista no escapa a estas concepciones, es el
instrumento de la clase de los capitalistas y del imperialismo para el ejercicio
del poder económico, para la salvaguarda, preservación y desarrollo de sus
intereses; se organiza para la subordinación de la clase obrera y las demás
clases trabajadoras; se convierte en la garantía para la perpetuación de su
dominación. El Estado burgués, independientemente de su forma, al margen del
nivel de las conquistas sociales y políticas conquistadas por los trabajadores
y los pueblos, a pesar de las declaraciones formales, de los dogmas
constitucionales y de las leyes vigentes es&nbsp;
expresión de la dominación&nbsp; de los
patronos, de la dictadura de la clase de los capitalistas que proclama la
libertad y la democracia para los poderosos, e institucionaliza la explotación,
subordinación y opresión para los trabajadores. </p>



<p>La democracia representativa, la dictadura militar, el
fascismo, los gobiernos autoritarios o los regímenes reformistas
constituyen&nbsp; formas de la dictadura de la
burguesía, expresiones de la supremacía de los privilegios para unos cuantos y
de la&nbsp; explotación, la pobreza y opresión
para la inmensa mayoría.</p>



<p>La clase obrera y su partido no deben tomar&nbsp; el Estado burgués y con su contenido y
propósitos llevar a cabo sus realizaciones de clase; deben destruir la
maquinaria estatal erigida por los explotadores y sobre sus cimientos, erigir
la Dictadura del Proletariado,&nbsp; el Poder
Popular, el Estado de los Trabajadores que adquirirá&nbsp; diversas formas, según las circunstancias
históricas concretas. </p>



<p>La dictadura del proletariado será siempre la expresión de
la más amplia democracia para los trabajadores y de la dictadura para los
capitalistas y demás reaccionarios.&nbsp; </p>



<p>La experiencia histórica es demostrativa de diversas
expresiones de la dictadura del proletariado, y en el futuro los trabajadores y
los pueblos, sin duda alguna, encontrarán las formas más valederas para ejercer
el poder del proletariado y las demás clases trabajadoras sobre los antiguos
explotadores, sobre las expresiones del capital en el interior del país y para
defenderse del acecho de la reacción y la contrarrevolución a nivel nacional e
internacional. </p>



<p><strong>Las fuerzas motrices de la revolución </strong></p>



<p>El partido revolucionario del proletariado puede y debe
cumplir la misión histórica de organizar y hacer la revolución en la medida que
forje y alimente, de manera permanente sus vínculos con las masas trabajadoras,
los pueblos y la juventud; en tanto y en cuanto asuma, en los hechos, la
organización y la conducción de la clase obrera y trabaje por el liderazgo&nbsp; y la dirección de ella en el conjunto de las
clases trabajadoras y la juventud.</p>



<p>La vinculación del partido con las masas busca que las
propuestas programáticas, las políticas y las consignas revolucionarias sean
aprehendidas y aceptadas por los sectores avanzados de la clase obrera, las
demás clases trabajadoras, la juventud y las mujeres. La gran mayoría de las
masas se convencerá de la necesidad y la justeza de la revolución con las
realizaciones del socialismo, cuestión que sólo se puede hacer desde el poder.</p>



<p>La clase obrera,&nbsp; las
demás clases trabajadoras, las mujeres y la juventud pueden y deben ser
involucradas en el hacer revolucionario, en&nbsp;
sus sectores avanzados, a través de la promoción de las tesis y el
programa del partido, de la capacidad del partido para persuadirlas de la
necesidad, la justeza y la viabilidad de la revolución; se afirmaran en esas
ideas en medio de la práctica social, en las movilizaciones y las huelgas, en
las tomas de tierras y los levantamientos.</p>



<p>Otros integrantes de las masas se incorporarán en el curso
de la lucha, sumaran su contingente, convencidas de la corrección y la
fortaleza de las fuerzas revolucionarias. Y, una buena parte de las masas serán
ganadas con las propias realizaciones de la revolución.</p>



<p>Esto quiere decir que el partido el proletariado debe
persistir en su labor de ganar a las masas para la lucha revolucionaria, tiene
que poner atención en los&nbsp; sectores
avanzados de la clase obrera, los pueblos, la juventud y las mujeres.</p>



<p>El conjunto de la clase obrera debe merecer la atención de
la propaganda y agitación del partido comunista, mas, es evidente que debe
centrarse el trabajo en los sectores que laboran en las áreas estratégicas de
la economía, en los grandes complejos industriales, entre los trabajadores
públicos. El Partido debe analizar, en las condiciones concretas, a que
segmentos de la clase obrera debe dedicar lo principal de su atención y
actividad.</p>



<p>Es indispensable que la labor del partido por organizar y
ganar para la revolución y el socialismo a la clase obrera tenga presente la
necesidad de involucrarse directamente en la lucha sindical y clasista, de
educar políticamente a la clase obrera, y, sobre todo de arraigar su
organización, la construcción de células de empresas con los obreros destacados
en la lucha sindical y política. En la medida que el Partido este organizado en
el interior de las fábricas y empresas, en las minas y en los medios de
transporte se garantizará el objetivo de que la clase obrera asuma el rol de
clase dirigente de la revolución y de clase dominante de la sociedad.</p>



<p>En la gran mayoría de países dependientes de la dominación
imperialista, principalmente, en aquellos donde perviven expresiones de los
modos de producción pre capitalista,&nbsp;
donde el desarrollo de las fuerzas productivas es lento, deformado por
la división internacional del trabajo impuesta por los monopolios y los países
imperialistas el campesinado y en su seno, buena parte de&nbsp; los campesinos pobres y medios&nbsp; son susceptibles de ser incorporados al
proceso revolucionario, por tanto deben merecer la atención del partido del
proletariado, junto con ellos debe forjarse la alianza obrero-campesina como la
base fundamental del frente único revolucionario. </p>



<p>Entre los trabajadores públicos los docentes están
incorporados, en buen número de países, a la lucha por sus derechos y en esa
confrontación enfrentan al gobierno burgués, a la clase de los capitalistas;
pueden y deben ser conducidos por las posiciones revolucionarias, por el partido
de la clase obrera y proyectados a la lucha por el poder, por la revolución y
el socialismo.</p>



<p>La mitad de la población, de los integrantes de las clases
trabajadoras son mujeres, padecen de manera multiplicada la opresión y
explosión capitalistas, son víctimas de las ideas atrasadas y reaccionarias
incubadas por el feudalismo; están asumiendo de diversas formas la lucha por
sus derechos y la liberación social. El partido del proletariado debe
integrarse activamente a estos anhelos, movilizaciones y luchas; laborar por la
organización de las mujeres trabajadoras, por su educación política, por
incorporarlas a la organización y la lucha revolucionaria por el socialismo </p>



<p>La juventud proveniente de las clases trabajadoras, aquellos
sectores que están incorporados al trabajo asalariado en las empresas, las
capas juveniles del campesinado constituye un sector social dinámico, que puede
abrazar más rápidamente los ideales de la revolución y el socialismo. El
partido del proletariado debe asumir la responsabilidad de disputar la
organización y conducir la lucha de la juventud estudiantil secundaria y
universitaria; estos sectores de la sociedad han jugado y desempeñan un
importante rol en la sociedad, su capacidad de movilización puede integrarse al
proceso revolucionario, una buena parte de ellos son protagonistas de combates
intermitentes,&nbsp;&nbsp; de entre sus filas se
destacan combatientes decididos y audaces que se pueden y deben integrarse en
la militancia comunista. El partido del proletariado debe esforzarse por nutrir
sus filas con los jóvenes obreros y campesinos, con los combatientes juveniles
que provienen de los sectores estudiantiles.</p>



<p>En los países dependientes se desarrolla un movimiento
patriótico y antiimperialista que involucra a los trabajadores, a la juventud,
a segmentos radicalizados de la pequeño burguesía, a sectores democráticos de
la burguesía, a los pueblos y naciones oprimidos. La burguesía y la pequeño
burguesía trabajan por liderar y conducir ese movimiento con propuestas
nacionalistas; el partido del proletariado debe disputarlo con las propuestas y
la acción revolucionarias. Solo el partido comunista puede conducir ese proceso
a la liberación nacional y social. </p>



<p>El partido del proletariado debe concentrar sus fuerzas para
ganar a las masas, para afirmarse y crecer, más es necesario avanzar un poco
más, a precisar dentro de esos actores, a aquellos que pueden avanzar más
rápido, que pueden y deben con sus propias acciones generar referentes sociales
y políticos y en momentos especiales, jugar un rol determinante en el curso de
la revolución. Ubicarlos, trabajar de manera sostenida para hacerles conocer la
política del partido, contribuir a su organización social y sindical, construir
el Partido y sus fuerzas con sus integrantes más destacados permitirá acumular
fuerzas revolucionarias, construir el movimiento revolucionario de masas.</p>



<p><strong>El papel de vanguardia del partido comunista</strong></p>



<p>El Partido debe reconocerse a sí mismo como vanguardia, debe
serlo en los hechos. Esto no es una cuestión sencilla, menos un atributo que
viene por decreto. El Partido es vanguardia porque representa, en la teoría y
en la práctica, los genuinos intereses de la clase obrera y ésta es la clase
social en capacidad de dirigir a las otras clases trabajadoras en su lucha por
la emancipación del capitalismo. El rol de vanguardia se lo gana porque posee
la razón histórica y una Línea Política revolucionaria, pero, sobre todo,
porque dedica su pensamiento y actividad a la lucha revolucionaria, a la labor
perseverante de organizar a los trabajadores, de unirlos, educarlos
políticamente y conducirlos en las batallas pequeñas y grandes por sus
reivindicaciones inmediatas y por su liberación. En estas circunstancias el
partido es el líder, y eso es un atributo colectivo, de la organización.</p>



<p>El Partido debe difundir sus propuestas: lo que es y lo que
propone para hoy y para mañana, para la nueva sociedad. Sí los sectores
avanzados de las masas trabajadoras y la juventud conocen la política del
partido, si se las persuade de la justeza, oportunidad y viabilidad de ella se
logrará que&nbsp; la comprendan, la hagan suya
y se decidan a luchar por su aplicación y se conviertan en los hechos en una
gran palanca para el trabajo del partido en el conjunto de las masas. Sí se
trabaja por difundir la estrategia revolucionaria, la necesidad y probabilidad
de conquistar el poder, el rol de la violencia revolucionaria en ese propósito,
el socialismo, su naturaleza y sus realizaciones, los trabajadores, los pueblos
y la juventud se transformarán en protagonistas de la lucha por el cambio, por
la revolución, por el poder popular y el socialismo. La estrategia y la táctica
del partido, en los hechos, se convierten en un referente para las masas,
evidencian el rol de vanguardia del partido, el liderazgo de sus políticas.</p>



<p>Para cumplir estos propósitos el Partido debe perfeccionar
constantemente su labor propagandística, teniendo claro que la principal
actividad, en este terreno, es la acción directa de los militantes entre las
masas. Adicionalmente las fuerzas sociales, los sindicatos y demás
organizaciones de masas que dirigen los comunistas, tienen que desenvolver su
propia actividad de propaganda, dirigida a las masas de sus sectores
específicos, pero también al conjunto de la sociedad. La manera más efectiva y
eficaz de propagar las ideas y propuestas revolucionarias es la propia acción
del partido y sus fuerzas, la trascendencia que puedan tener para la sociedad
las acciones de lucha en las cuales los revolucionarios proletarios están
involucrados; por eso es necesario, indispensable, dar la cara, hacer evidente
el papel dirigente del partido.</p>



<p>Los revolucionarios, los camaradas y compañeros deben ganar
la confianza de las masas, asumir con responsabilidad la jefatura de la lucha
en sus diferentes niveles y circunstancias. La propia lucha destaca a las
personas “especiales”, a aquellos que tienen las condiciones básicas para ir
asumiendo el rol de “jefes”. Los comunistas y los demás revolucionarios deben
asumir plenamente que su papel se expresa en la capacidad de aglutinar, unir,
organizar y dirigir a las masas en sus combates cotidianos. Esa actividad es el
ensayo de las grandes batallas revolucionarias que se van a desarrollar y en
las cuales, cada militante, debe cumplir su papel.</p>



<p><strong>El liderazgo personal de los dirigentes comunistas entre las masas y sus combates no viene por decreto, por el hecho de ser militantes comunistas y de las fuerzas sociales involucradas en la revolución. ¡No!, ese liderazgo se lo gana.</strong> Para conseguirlo es necesario querer hacerlo y ponerse a realizarlo. Los revolucionarios marxista leninistas alcanzan a ver más allá de las circunstancias inmediatas, ven las causas, las contradicciones y las perspectivas. Esas condiciones les permiten explicar, persuadir y convencer a las masas de la justeza de las propuestas, posibilitan que señalen el camino y los derroteros, que identifiquen los blancos de la lucha y que, dispongan las fuerzas para el combate; hacen posible que los diversos sectores sociales donde activan los comunistas acepten la política del partido, tengan confianza en el trabajo, capacidad y coraje de cada uno de militantes y, se dispongan a luchar por ella (la política del partido), bajo su conducción.</p>



<p>De esta manera los comunistas nos ganamos el honroso título
de líderes populares que significa, principalmente, la asunción de nuevas
responsabilidades que deben cumplirse de forma ascendente, en espiral, hacia
nuevas y más altas tareas.</p>



<p>Los dirigentes sindicales y gremiales, del campesinado, de
la juventud y las mujeres, de los pueblos deben afirmarse en su entorno social,
desarrollar incesantemente sus convicciones ideológicas y políticas, su nivel
cultural. Si ganan experiencia y prestigio como dirigentes de su sector social
tienen mejores posibilidades de proyectarse a la actividad política, a la
acción revolucionaria. A partir de su condición de directivos locales deben
proyectarse a magnitudes generales y nacionales, desde el sitio de dirigentes
sociales deben avanzar al nivel de dirigentes revolucionarios. En este terreno
los partidos marxista leninistas cuentan con significativas experiencias que es
necesario generalizar.</p>



<p><strong>En defensa del marxismo leninismo, en confrontación con la reacción y oportunismo</strong></p>



<p>El partido de la clase obrera participa activamente en la
lucha de las ideas que se desarrolla todos los días y en las más diversas
circunstancias.</p>



<p>La burguesía a través de sus ideólogos busca legitimar su
dominación ante el conjunto de la sociedad, utiliza los más diversos medios,
las religiones, la escuela, la academia, la institucionalidad burguesa, la
coerción y el engaño, los medios de comunicación.</p>



<p>El desarrollo de las fuerzas productivas, de los
instrumentos de producción, los avances de la ciencia y la tecnología, las
innovaciones y los inventos que se generan como consecuencia de la acumulación
y apropiación de la riqueza generados por los trabajadores&nbsp; son utilizados por la reacción para ensalzar
el capitalismo, para exponerlo como la expresión más alta del desarrollo
histórico, como beneficioso para la humanidad entera, para el progreso de los
países.</p>



<p>Exploran nuevas ideas y propuestas, nuevos metarrelatos, la
revisión e interpretación de la historia para erigir un “nuevo” pensamiento
filosófico que les permitan (a los capitalistas) aparecer como abanderados de
las nuevas corrientes filosóficas, del posmodernismo que se exhibe como la
síntesis del desarrollo histórico social.</p>



<p>Utilizan, inclusive, las conquistas y derechos laborales,
los espacios democráticos conquistados por los trabajadores para predicar que
son posibles y pueden avanzar por la permisión de la burguesía, por la
naturaleza democrática del capitalismo.</p>



<p>Simultáneamente orquestan una profusa campaña de mentiras e
infundio contra la revolución y el socialismo, satanizan al partido comunista.
Se aprovechan de la debacle del revisionismo contemporáneo, de la disolución de
la ex URSS para pregonar el fracaso y el entierro del socialismo, para declarar
la extinción de las ideologías y de la lucha de clases. Denostan a la
revolución y al socialismo como inservibles, como sacrificios inútiles pagados
por los trabajadores y los pueblos para no obtener nada, para desembocar de
nuevo en el capitalismo.</p>



<p>De manera principal los dardos venenosos se dirigen a la
existencia y al papel del partido comunista, al rol de la clase obrera que,
supuestamente, sin la revolución, ha alcanzado beneficios trascendentales que
pueden crecer en la medida que se desarrolla el capitalismo.</p>



<p>La socialdemocracia se convirtió en un ariete para atacar a
la revolución y al socialismo, para atacar a la URSS y al campo socialista,
para evidenciarse ante las masas trabajadoras como la alternativa a la
revolución. El “socialismo democrático” no fue sino una cara de la dictadura de
la burguesía, del capitalismo.</p>



<p>En lo que va del nuevo milenio apareció, de manera
particular en América Latina, el autodenominado “socialismo del siglo XXI” que,
apuntalándose en la larga lucha de los trabajadores, los pueblos y la juventud
en contra de las políticas neoliberales, se erigió como alternativa al
socialismo científico, a la experiencia histórica de los procesos
revolucionarios que protagonizaron la clase obrera y los pueblos en el siglo
XX.&nbsp; </p>



<p>Las diversas expresiones del oportunismo hacen el coro a
estos infundios de la clase de los capitalistas: Enfilan sus ataques contra el
marxismo leninismo, lo declaran obsoleto; predican la necesidad de buscar y
elaborar nuevas propuestas para la emancipación de los trabajadores, acusan al
partido comunista de usufructuar con la lucha sindical y los combates
revolucionarios; satanizan el centralismo democrático como expresión del
autoritarismo, como anulador de las iniciativas de los revolucionarios
proletarios.</p>



<p>En esta labor se destacan los diversos&nbsp;&nbsp; expresiones del revisionismo contemporáneo,
los jrushovistas&nbsp; que renegaron&nbsp; del comunismo con el pretexto del cambio de
los tiempos, de la superación del marxismo leninismo, abjuraron y condenaron la
dictadura del proletariado.&nbsp; De manera
específica dirigieron sus diatribas en contra de Stalin,&nbsp; y se transformaron en partidos reformistas,
en instrumentos del capitalismo y el imperialismo para la conciliación de
clases, para el desarme ideológico y político de la clase obrera, para la
destrucción de los partidos comunistas que en otrora jugaron un papel revolucionario
consecuente,&nbsp; los convirtieron en
ejecutores de la destrucción de los estados socialistas; algunos de esos
partidos, conservado su esencia oportunista, desarrollan una palabrería pseudo
revolucionaria para continuar con el engaño, para aparecer como comunistas
“modernos”.</p>



<p>El trotskismo y sus seguidores fueron desde siempre, desde
su expulsión y su condena por los bolcheviques una punta de lanza de la
reacción y la patronal para enfilar sus ataques&nbsp;
contra&nbsp; la revolución bolchevique,
coreando las voces de los capitalistas que la denostaban como dictadura del
partido, como manifestación de la burocracia, como expresión del estalinismo al
que achacaron todos los males habidos y por haber.&nbsp;&nbsp;&nbsp; </p>



<p>En las diatribas contra el comunismo, la dictadura del proletariado
y el papel de Stalin participan una serie de grupos de revolucionarios
pequeño-burgueses, de intelectuales progresistas; a partir de sus concepciones
idealistas condenan las grandes hazañas de la clase obrera, la revolución, la
dictadura del proletariado, lo que denominan como el estalinismo.</p>



<p>El partido comunista no rehúye el debate teórico y político
con la burguesía y la reacción, con las diversas manifestaciones del
oportunismo. Asume de manera decidida la defensa del marxismo leninismo, de la
experiencia histórica de las revoluciones del siglo XX, del papel del partido
comunista, de la validez de la dictadura del proletariado. Se plantea siempre
el estudio de los procesos revolucionarios, de sus éxitos y victorias, también
de las razones que permitieron el triunfo de las políticas del imperialismo y
la reacción, y la destrucción de la ex URSS y la demás revoluciones.</p>



<p>Si bien la principal expresión de defensa del marxismo
leninismo es el compromiso y la práctica concreta de seguir sus enseñanzas y
con su guía reabrir el cauce de la revolución y el socialismo los
revolucionarios proletarios deben asumir la participación en el debate teórico
que se plantea. No basta con remitirse a las enseñanzas de los clásicos, es
necesario intervenir activamente en la discusión, en las condiciones concretas
en las que se plantea, se debe responder a los nuevos desafíos también en el
terreno de la teoría revolucionaria.&nbsp; </p>



<p><strong>La lucha ideológica galvaniza al partido proletario</strong></p>



<p>El partido se construye en el gran laboratorio de la lucha
de clases, en medio del combate teórico político&nbsp; que se libra entre la clase obrera y la
burguesía, entre los pueblos y el imperialismo.</p>



<p>A partir de las concepciones y las prácticas revolucionarías
proletarias que los comunistas asumen se han afirmado y desarrollado los
partidos y organizaciones marxista leninistas.</p>



<p>A pesar de ello y mejor dicho, debido a esa circunstancia,
en el interior del partido se libra también la lucha de clases, en el terreno
de las ideas, de las concepciones y de la práctica revolucionaria de sus
miembros.</p>



<p>En medio de la actividad revolucionaria se incurre en
errores y equivocaciones, existen&nbsp;
dificultades para sobrepasar los escollos; se soporta el impacto de la
ideología del imperialismo y la burguesía, de las tesis del oportunismo y el
revisionismo.</p>



<p>Para asegurar la corrección de los errores y superar las
dificultades, para resolver los problemas que se suceden entre los comunistas
se cuenta con la herramienta de la crítica y la autocrítica; para afirmar la unidad
ideológica y política, para batir y arrinconar las&nbsp; ideas y las posiciones extrañas, el partido y
sus militantes son abanderados de la lucha ideológica.</p>



<p>La lucha ideológica es la expresión en el seno del partido
de la lucha de clases, se trata de una confrontación que debe llevarse hasta
las últimas consecuencias, hasta la afirmación de las concepciones proletarias.
La&nbsp; unidad ideológica y política se
alcanza y se la debe perseguir en todas las circunstancias con el
desenmascaramiento y erradicación de las ideas extrañas, de la incidencia de
las tesis de la reacción y el oportunismo. La conciliación en el ámbito de la
lucha ideológica conduce a debilitar la naturaleza de clase del partido, a
sembrar ilusiones en el reformismo, a desvirtuar los objetivos del comunismo. </p>



<p><strong>El internacionalismo proletario corresponde a la naturaleza de clase del partido comunista</strong></p>



<p>La clase obrera es una sola, participa en todos los países,
de manera protagónica, en el proceso productivo, buena parte de ella está integrada
a los grandes complejos industriales, otro sector, desperdigada en pequeñas y
medianas empresas dotadas de la tecnología de punta; está en relación directa
con las innovaciones y los nuevos inventos, con la ciencia y la tecnología; es
la generadora de la riqueza que se acumula y concentra en los grandes
monopolios, los países imperialistas y los grupos burgueses en todas las
latitudes de la tierra. </p>



<p>La sociedad capitalista, los monopolios y los países
imperialistas son los expropiadores de la plusvalía generada por miles de
millones de trabajadores de todos los países; imponen regulaciones, leyes, la
opresión y la explotación, los sistemas represivos en todo el globo terráqueo.
A pesar de la división de la clase de los capitalistas en grandes grupos
monopolistas, en diversos países imperialistas, en diferentes grupos económicos
en cada país, todos ellos usufructúan la riqueza creada por los trabajadores,
actúan como un todo frente a la clase obrera y los pueblos.</p>



<p>La clase obrera es una clase internacional, enfrenta en
escala global a la clase de los capitalistas;&nbsp;
desde los albores de su condición de clase para sí, desde los primeros
pininos de la organización sindical tuvo la comprensión y la conciencia del carácter
de la explotación capitalista, de la necesidad de&nbsp; forjar la unidad de los trabajadores, de
construir la organización internacional del proletariado.</p>



<p>El movimiento obrero y su lucha constituyeron el escenario
para el surgimiento y fortalecimiento de los partidos comunistas que se
inscribieron como combatientes internacionalistas&nbsp; por el socialismo.</p>



<p>El partido comunista es desde siempre una brigada de choque
de la revolución internacional del proletariado, en su larga historia se
registran grandes y heroicas hazañas de los comunistas combatiendo por la
revolución y el socialismo, independientemente del país de nacimiento.</p>



<p>El Partido Marxista Leninista asume el internacionalismo
proletario como una concepción, como la comprensión del carácter internacional
de la revolución proletaria, como la decisión de combatir al capitalismo y al
imperialismo y derrocarlos para construir el socialismo en rumbo al comunismo,
como la marcha unida de los trabajadores y los pueblos, los comunistas y los
revolucionarios en todos los países y en escala internacional;&nbsp; educa a los militantes y a la clase obrera en
el espíritu y la práctica del internacionalismo proletario.&nbsp; </p>



<p>Los partidos marxista leninistas de nuestros días agrupados
en la CIPOML ratifican su identidad internacionalista, la condición de
destacamentos de la revolución socialista internacional. El origen, la vida y
la lucha de la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista
Leninistas son testimonio de la teoría y la práctica del internacionalismo
proletario.&nbsp; </p>



<p><strong>El periódico comunista</strong></p>



<p>La política del partido del proletariado, las expresiones
generales y específicas debe ser conocidas por la clase obrera, por las demás
clases trabajadoras, las mujeres y la juventud, y deben ser difundidas en el
conjunto de la sociedad. </p>



<p>La actividad partidaria no se puede desarrollar si no media
la propaganda de las ideas revolucionarias. El socialismo no será posible de
alcanzar sino se difunde entre la clase obrera y las masas las concepciones y
propuestas marxista-leninistas.</p>



<p>La labor propagandista debe acentuar su direccionalidad en
el sentido de ganar para la propuesta de la revolución y el socialismo a las
amplias masas de trabajadores y, en segundo lugar debe denunciar y condenar la
sociedad burguesa, la dominación imperialista, la corrupción y la decadencia
capitalistas, derrumbar los mitos de la libertad individual y la libre
competencia;&nbsp; y, desde luego,
desenmascarar las posiciones reformistas de la socialdemocracia, el oportunismo
y el revisionismo.</p>



<p>La validez de los lineamientos tácticos, la vigencia de la
propuesta revolucionaria, del poder popular y el socialismo, las formas de
organización y las vías para avanzar a la conquista del poder; la naturaleza
revolucionaria del partido y sus fuerzas, su capacidad y consecuencia, su
audacia y decisión; el papel y el carácter democrático de los líderes y jefes
revolucionarios, su capacidad para conducir los combates populares y su
destreza para cumplir los mandatos de las masas, deben ser los motivos y los
contenidos de la propaganda revolucionaria. </p>



<p>La&nbsp; actividad de
propaganda revolucionaria debe estar dirigida, en primer lugar, a la clase
obrera, a los sectores populares que están integrados en la base social de la
revolución, en segundo lugar a los sectores sociales más empobrecidos de la
sociedad, y, en tercer lugar a la intelectualidad progresista de las capas
medias de la población.</p>



<p>La base social de la revolución, esencialmente, la clase
obrera, los trabajadores y campesinos,&nbsp;
los pobladores pobres y los pequeños comerciantes,&nbsp; los maestros,&nbsp;
los jóvenes estudiantes, secundarios y universitarios,&nbsp; los hombres y mujeres democráticos y
patriotas susceptibles de alinearse&nbsp; con
posiciones revolucionarias deben recibir, de manera permanente, el flujo de las
ideas marxista leninistas.</p>



<p>La clase obrera, las demás clases trabajadoras, las mujeres
y la juventud son víctimas de la ofensiva reaccionaria, son susceptibles de la
manipulación ideológica y política de la reacción y el&nbsp; oportunismo. La propaganda del partido debe
tener en cuenta estos elementos y buscar y encontrar los medios y los caminos
para llegar a ellos y afirmar las concepciones del cambio, la&nbsp; visión de los problemas y su protagonismo en
la organización y la lucha popular.</p>



<p>La mayor parte de la población&nbsp; es víctima de la explotación y opresión de
los capitalistas, sufre los estragos de la pobreza,&nbsp; su situación se agudiza diariamente por la
falta de empleo y la carestía de la vida. Son sectores sociales explosivos,
susceptibles de acciones desesperadas, electoralmente son manipuladas por las
tiendas populistas que les ofrecen el oro y el moro, la redención, pero están
golpeados por esas ofertas incumplidas. Esos pobres, los descamisados, deben
recibir el flujo de la&nbsp; propaganda del
partido con el objetivo de ganarlos para la lucha por el cambio que desean,
pero que creen les va a llegar desde un Mesías. </p>



<p>Una parte de la intelectualidad de las capas medias de la
población, de la pequeño burguesía, los profesionales, los maestros y los
estudiantes tienen concepciones progresistas y democráticas, no han sido
absorbidos por el sistema como sus “intelectuales orgánicos”, son susceptibles
de comprender y adherirse a las propuestas revolucionarias, generalmente forman
parte de las formaciones socialdemócratas, reformistas, pero existe una franja
radical. La naturaleza de la actividad de estos sectores sociales los proyecta
como hacedores de opinión. Hacia estos sectores ha de estar también dirigida la
propaganda del partido. En sus contenidos debe reflejar la sustentación teórica
que le dé validez, debe esgrimir argumentaciones que muestren su justeza, su
vigencia y oportunidad. No se debe olvidar darles un espació no sólo como
receptores de nuestras ideas sino también como reproductores de ellas, como
protagonistas en el hacer de la propaganda revolucionaria.</p>



<p>Las experiencias en el terreno de la propaganda y sobre
todo, la necesidad de avanzar a trancos deben ayudar a potenciar su calidad y
magnitud para llegar a millones de seres, al conjunto de la sociedad, a la base
social del partido, a los desposeídos y a la intelectualidad progresista; deben
dar lugar a la utilización multilateral de la prensa escrita, la volante, la
propaganda mural,&nbsp; el internet y la
informática, la radio y la televisión por&nbsp;
cuenta propia, pero también para utilizar los espacios que se pueda
arrancar a los medios de comunicación comerciales a través de entrevistas,
debates, pronunciamientos, boletines, llamadas, etc. </p>



<p>El eje fundamental de la propaganda del partido marxista
leninista debe ser el periódico central, el órgano del Comité Central. El
leninismo enseña el rol extraordinario del periódico del partido, desde “La
Iskra” hasta “La Pravda” fue un baluarte de la acción revolucionaria de las
masas, cumplió el rol de propagandista y agitador de la lucha de la clase
obrera y el campesinado, de organizador sindical y del partido, fue el portador
de la voz de orden para el asalto del poder.</p>



<p>Ciertamente los medios de comunicación se han desarrollado
de mano con el desenvolvimiento de las fuerzas productivas, de las innovaciones
de la ciencia y la tecnología, en los últimos tiempos, sobre todo con el papel
que juega el internet y las redes sociales. Sin embargo, sin renunciar a la
utilización de esas diversas formas, el partido debe insistir en el periódico,
en su regularidad, en su calidad de vehículo para la unificación política del
partido, para la organización de las masas, para los combates de clase de los
trabajadores. </p>



<p><strong>La  violencia revolucionaria es la partera de la Historia.</strong></p>



<p>La liberación de los esclavos&nbsp; fue resultado de su rebelión, de grandes
revueltas y revoluciones que rompieron las cadenas y dieron lugar a nuevo
estadio de desarrollo de la sociedad humana, a la autocracia de los señores
feudales, al absolutismo, y&nbsp; el vasallaje&nbsp; de millones de campesinos que en calidad de
“hombres libres” fueron uncidos a la servidumbre. El oscurantismo fue
decapitado por la revolución de los artesanos y campesinos que fuera
aprovechada por la burguesía para acceder al poder político e implantar el
régimen capitalista. Los repetidos intentos de la aristocracia feudal y la
reacción por restaurar sus privilegios hicieron también uso de la violencia,
pero, fueron vencidos una y otra vez por la violencia revolucionaria esgrimida
por la burguesía contando con los trabajadores y campesinos como sus tropas. La
burguesía en el poder se sirve la de la violencia para preservar sus intereses,
para acrecentarlos y perpetuarlos; el imperialismo afirma su dominación
económica y política con las guerras de agresión, con la implantación de
regímenes títeres, con tropas de ocupación.</p>



<p>La primera revolución proletaria triunfante, la Comuna de
París implantó el primer gobierno obrero, la primera expresión de la dictadura
del proletariado de mano de la insurrección armada de los trabajadores, se
defendió a través de la violencia revolucionaria hasta sucumbir ante la
superioridad militar de los capitalistas. La Gran Revolución de Octubre nació
de la insurrección armada del 25 de Octubre de 1917, subsistió a la ofensiva
contrarrevolucionaria&nbsp; y la venció luego
de una cruenta guerra civil, contando con&nbsp;
el Ejército Rojo,&nbsp; con los obreros
y campesinos armados y combatiendo por su destino. La revolución albanesa, la
revolución china, la guerra de liberación de Vietnam y todas las revoluciones
que conquistaron el poder y un día formaron el gran campo socialista fueron
consecuencia, resultado de la guerra revolucionaria, de la guerra de
guerrillas, de las insurrecciones.</p>



<p>En el ámbito de las fuerzas sociales y políticas que luchan
contra el capitalismo, por el cambio y por el socialismo están presentes
diversas concepciones y prácticas sobre el uso de la violencia revolucionaria.
Los marxista leninistas debemos esclarecer y diferenciar las concepciones
proletarias respecto de las ideas y prácticas voluntaristas, del foco guerrillero,
de los vanguardistas, de los héroes individuales, de los libertadores de las
masas, de los anarquistas propias de las ideas de la pequeño burguesía radical.
Los comunistas demarcamos posiciones respecto de las concepciones y las
prácticas del terrorismo individual; condenamos el terrorismo reaccionario y
fascista. </p>



<p>La liberación de los trabajadores, la verdadera
independencia solo podrán advenir con la organización y la victoria de la
violencia organizada de las masas conducidas por el partido del proletariado.
Los comunistas marxista leninistas se declaran partidarios de la violencia
revolucionaria, se esfuerzan por organizarla en las condiciones históricas
concretas.</p>



<p>Concebir&nbsp; a la
violencia revolucionaria como la forma de lucha que conduce al poder presupone
para el partido proletario la utilización de todas las demás formas de lucha:
la contienda económica, los combates&nbsp;
gremiales y sindicales,&nbsp; la
movilizaciones democráticas&nbsp; del pueblo,
la huelga de empresa y la huelga general, los levantamientos populares, la
lucha callejera, las marchas, las plantoneras, la toma de carreteras y de
tierras, la participación en las elecciones de la democracia representativa.</p>



<p>El partido del proletariado combate por la revolución en
todas las circunstancias, abiertamente y aprovechando la legalidad burguesa, en
la semi legalidad, en la ilegalidad y en la clandestinidad</p>



<p>La pericia del partido del proletariado se desarrolla en la
medida que puede recurrir a todas las formas de lucha, utilizarlas para
acumular fuerzas, para contribuir a la organización de los trabajadores y la
juventud, para educarlos políticamente, teniendo siempre en la mira el poder y
la victoria. Valerse de todas las formas de lucha, combinarlas adecuadamente en
función de los objetivos estratégicos, de la utilización de la violencia
revolucionaria de las masas permitirá a la clase obrera y su partido&nbsp; organizar&nbsp;
la revolución, la conquista del poder, y&nbsp;
luego el ejercicio de su mando y la realización&nbsp; de la gran tarea de construir el socialismo.</p>



<p><strong>El centralismo democrático es el pilar del partido de la clase obrera</strong></p>



<p>El partido comunista es un sistema de organizaciones,&nbsp; señaló Lenin desde las primeras jornadas por
construir un partido revolucionario de la clase obrera.</p>



<p>Esta afirmación hace referencia a la necesidad de un partido
organizado, dotado de una férrea disciplina, de una dirección centralizada; de
una organización de militantes que desarrolla la actividad revolucionaria junto
a las masas bajo la guía de una sola orientación política, que despliega sus
iniciativas sin perder el rumbo.</p>



<p>El centralismo democrático contiene en un todo la democracia
y el centralismo, la libertad y la disciplina, la iniciativa creadora y la
actividad planificada y controlada.</p>



<p>Entre democracia y centralismo, este último es lo
primordial, lo que define y caracteriza al partido del proletariado. En el
Partido Comunista existe una relación holística entre democracia y centralismo.
Las diversas circunstancias políticas en las que desenvuelve su actividad el
partido inciden en la relación entre centralismo y democracia; así, frente a
situaciones en las que arrecia la represión es imperiosa la preminencia del
centralismo; en tanto que, en circunstancias que las libertades democráticas
tienen mayor expresión, es posible y necesario una mejor expresión de la
democracia en el interior del partido. </p>



<p>Como organización centralizada, el partido marxista
leninista, no admite direcciones paralelas, ni reconoce en su seno fracciones
de ninguna clase. Como organización democrática establece la igualdad de
deberes y derechos para todos los miembros, la elección a todos los niveles, la
revocatoria del mandato, la constante información y consulta a la base por
parte de los organismos superiores, el derecho a criticar y hacer sugerencias a
dichos organismos y a los dirigentes individualmente, utilizando los canales
correspondientes. </p>



<p>La vigencia de la democracia revolucionaria en la vida del
partido se expresa en la más amplia pero organizada discusión política de los
problemas importantes, en la participación de todos los organismos y miembros,
en la formulación de la Línea Política, de la Declaración de Principios, del
Programa y el Estatuto del Partido; en la actividad entusiasta y creadora para
aplicar y desarrollar con audacia las orientaciones que emanan de los
organismos dirigentes, en el ejercicio permanente y correcto de la crítica y la
autocrítica, en la práctica de la dirección colectiva y la responsabilidad
personal. </p>



<p>Para que estas normas tengan una vigencia real y efectiva se
debe trabajar para crear un ambiente de igualdad y camaradería entre dirigentes
y dirigidos. Lo más importante para lograr esto es la actitud de respeto que
deben tener los dirigentes para los militantes. </p>



<p>El centralismo surge de la necesidad de elaborar, sintetizar
y convertir en orientación única las opiniones e iniciativas de las bases, de
adoptar las medidas prácticas que hagan viable la ejecución y aplicación
irrestricta de los acuerdos y resoluciones tomados, de unir y distribuir las
fuerzas del Partido según las necesidades de la lucha y asegurar una sola
voluntad de acción de todos los militantes. </p>



<p>Los revisionistas jruschovistas, toda suerte de oportunistas
de izquierda y de derecha, y por supuesto los ideólogos de la reacción y la
burguesía denostan al centralismo democrático como expresión de la rigidez, del
autoritarismo del omnipotente comité central, como manifestación de lo que
ellos denominan como estalinismo; buena parte de los grupos e individualidades
revolucionarios pequeño burgueses lo condenan como antidemocrático y reclaman
la libertad de opinión y acción políticas. </p>



<p>La experiencia histórica demuestra la certeza y la validez
del centralismo democrático para la construcción y la forja del partido
marxista leninista. Sólo un partido guiado por el marxismo leninismo y
galvanizado por el centralismo democrático fue capaz en el pasado de organizar
y dirigir la Revolución de Octubre y las demás revoluciones del proletariado
del siglo XX, de construir el socialismo. Sólo un partido de esa naturaleza
podrá continuar la grandiosa tarea de conducir a la clase obrera y al pueblo
para echar abajo el capitalismo y erigir el mundo nuevo, la sociedad de los
trabajadores, el socialismo.</p>



<p>Los partidos y organizaciones marxista leninistas que
cierran filas en la CIPOML son abanderados consecuentes de la vigencia del
centralismo democrático.&nbsp;&nbsp; </p>



<p><strong>La construcción del partido revolucionario del proletariado</strong></p>



<p>La organización de la revolución demanda de un partido
comunista poderoso, de un partido numeroso y calificado, integrado por miles y
miles de revolucionarios proletarios, por hombres y mujeres que adhieren y
luchan por la causa del comunismo.</p>



<p>La necesidad de la unidad ideológica y política, de una sola
voluntad de acción, de una disciplina férrea se&nbsp;
erigen en condiciones indispensables para la actividad del partido
revolucionario del proletariado, pero, al mismo tiempo son expresiones de la
práctica seria y sin cortapisas de la democracia proletaria. </p>



<p>La concepción de que el partido no es la sumatoria de
individuos, sino un sistema de organismos, es una característica particular del
partido de los proletarios.</p>



<p>La relación ideológica, política y orgánica del partido con
las masas,&nbsp; es otro pilar de la construcción
del partido, se afirma en la concepción materialista de que las masas son las
hacedoras de la historia, de que el ser social determina la conciencia, de la
teoría&nbsp; del conocimiento y de la negación
del espontáneismo.</p>



<p>La relación dialéctica de la teoría con la práctica. La
convicción de que sin teoría revolucionaria no puede haber práctica
revolucionaria, del rol del partido en la elaboración y discusión de la teoría,
de la necesidad de dotar a la clase obrera y a las masas de la teoría revolucionaria
son un componente indispensable en la vida y la construcción del partido.</p>



<p>La validez de la crítica y la autocrítica, para resolver los
problemas, corregir los errores y superar las dificultades en el interior del
partido; la correcta utilización de la lucha ideológica para batir en el seno
del partido las posiciones y prácticas ajenas a la ideología y la política
proletarias, aseguran el carácter de clase del partido.</p>



<p>Estos principios fundamentales han guiado a los comunistas a
lo largo de varios decenios, en diversos países y condiciones y, se han
mostrado justos, revolucionarios; han permitido que varios partidos puedan
cumplir el rol histórico de dirigir la revolución, conquistar el poder e
iniciar la construcción del socialismo.</p>



<p>Los marxista leninistas afirman la adhesión a estos
principios que son los basamentos de un partido “de nuevo tipo”; se esfuerzan
por aplicarlos en la construcción del partido del proletariado.</p>



<p>Los partidos integrantes de la CIPOML son todavía
organizaciones pequeñas, con problemas en su funcionamiento, insuficientemente
vinculados a las masas.&nbsp; Se trata de
partidos y&nbsp; organizaciones&nbsp; que crecen lentamente, con retraso frente a
las necesidades de la revolución,&nbsp; a las
posibilidades; existen y combaten en un reducido número de países. El
desarrollo orgánico es insuficiente frente al propio trabajo político
desplegado por el partido.</p>



<p>En las actuales condiciones del proceso revolucionario, la
cuestión de&nbsp; ¿cómo adelantar en el&nbsp; crecimiento del partido?, se plantea como un
problema muy&nbsp; importante.</p>



<p><strong>Por un gran partido en calidad y cantidad</strong></p>



<p>El rol de organizador de la revolución solo puede ser
cumplido victoriosamente por un partido comunista numeroso y calificado,
implantado en las filas de la clase obrera, en las empresas fabriles, en las
comunas campesinas, en las minas y barrios pobres, entre las mujeres y la
juventud.</p>



<p>La célula del partido constituye el núcleo principal que
vincula al partido con la clase obrera, la célula de empresa caracteriza la
naturaleza ideológica política y organizativa del partido comunista.</p>



<p>La célula es la organización de base del partido. Es el
núcleo de comunistas que vive en el seno de las masas trabajadoras, que está en
constante relación con sus vivencias y problemas, que puede captar y procesar
sus anhelos y aspiraciones, sus necesidades, su grado de conciencia y su&nbsp; estado de ánimo.&nbsp; Es el grupo de propagandistas revolucionarios
que llevan las ideas del comunismo a las masas, que las agitan, las convencen y
predisponen para la lucha revolucionaria.&nbsp;
Es el estado mayor&nbsp; que puede
organizar el combate de las masas y conducirlo a la victoria, que educa
políticamente al pueblo, que fortalece su organización social y revolucionaria.
Es la escuela de formación comunista, el crisol en que se forja el temple de
los militantes, donde se desarrolla la confraternidad revolucionaria, la
solidaridad proletaria. Es el centro de los constructores del partido, de los
que organizan el reclutamiento y la formación de nuevos comunistas. La célula
representa al partido, a su programa y sus propuestas, a la política cotidiana
y a los objetivos estratégicos, es la expresión del papel de vanguardia de la
lucha por la revolución y el socialismo.</p>



<p>La selección, el nucleamiento y formación de los luchadores
populares en las distintas instancias organizativas de las masas deben ser
entendidos como pasos para la organización de grupos de candidatos a miembros
del partido. </p>



<p>Evidentemente, no todos los integrantes de esos núcleos
organizativos de base van a acceder a la condición de militantes del partido
comunista. Ese alto honor y responsabilidad será asumido por los más
consecuentes y abnegados, por aquellos combatientes populares que avancen a
comprender los fundamentos doctrinarios del marxismo-leninismo y los hagan suyos
en la lucha de las masas, en el combate revolucionario. Esto, de ninguna manera
quiere decir, que aquellas personas que militan en las organizaciones
sindicales y populares sin ser miembros del partido, no son revolucionarios.
Todo lo contrario, son parte integrante de las fuerzas revolucionarias,
organizadores y conductores de la lucha de las masas. Los comunistas deben
fortalecer los lazos de unidad ideológica, política y orgánica con ellos: deben
respetar sus opiniones y personalidad, forjar junto con ellos los diversos
destacamentos de la revolución proletaria.</p>



<p>De entre los luchadores sociales, calificando a los más
consecuentes y honrados, a aquellos que demuestran un compromiso más firme con
los intereses de los suyos, a quienes avanzan&nbsp;
a mirar más allá de su entorno, que buscan salidas, caminos se
encontrará a los nuevos miembros del partido comunista. Entre esos “jefes” de
las masas, poniendo atención en los más jóvenes y decididos, en los audaces, en
los que demuestran sagacidad e iniciativas, en los que aspiran al cambio, está
la simiente, el presente y el futuro de la revolución y el socialismo.</p>



<p>No se debe pretender que esos potenciales comunistas tengan
clara la situación, la causa de los problemas y menos la solución; no se debe
exigir como condición para su ingreso al partido que conozcan integralmente el
marxismo leninismo, la política revolucionaria, al partido&nbsp; y a sus políticas y propuestas. Todo eso lo
van a conocer y aprehender en el seno del partido, en el proceso de su
asimilación&nbsp; y formación como comunistas.</p>



<p><strong>La construcción del partido demanda un núcleo dirigente </strong></p>



<p>Resolver el problema de la dirección del partido,
principalmente de su Comité Central es la condición indispensable para el
crecimiento del partido, para su consolidación y desarrollo.</p>



<p>Se trata de una tarea y una responsabilidad que demanda
tenacidad y perseverancia y que se desarrolla en un proceso más o menos
complejo.</p>



<p>Los fundamentos para la consolidación de ese núcleo
dirigente están:</p>



<p>&#8211; en el conocimiento y asimilación de la teoría
revolucionaria, del marxismo leninismo; en la capacidad de ese mismo núcleo de
conocer e interpretar, a la luz de los principios y desde los intereses de la
clase obrera, la compleja y cambiante situación en la que está inmersa la
sociedad y el país, en la que se desenvuelve la lucha internacional de la clase
obrera.</p>



<p>&#8211; en&nbsp;&nbsp; la capacidad de
elaboración política para la clase obrera, para la sociedad en su conjunto</p>



<p>&#8211; en la disposición por integrarse a la organización y la
lucha de la clase obrera, a la lucha política que se desenvuelve en la sociedad</p>



<p>&#8211; en la decisión de empuñar las tareas de dirección del
partido, de involucrarse directamente en las relaciones de la dirección con las
bases</p>



<p>&#8211; en la práctica consecuente de la crítica y la autocrítica,
de la lucha ideológica</p>



<p>&#8211; en la disposición de enfrentar y resolver los problemas de
la vida del partido, de escuchar las inquietudes de los militantes y darles
respuestas revolucionarias y oportunas</p>



<p>&#8211; los jefes del partido deben ser intrépidos, audaces,
oportunos, mostrar los caminos con el ejemplo, con sencillez y calor
revolucionario</p>



<p>La forja de un Comité Central que reconozca y asuma sus
responsabilidades y tareas se expresará cotidianamente, tendrá altos y bajos,
pero garantizará la construcción del partido y la dirección de la lucha
revolucionaria de la clase obrera por el socialismo. </p>



<p><strong>La construcción del partido tiene que ver con la promoción del partido, de su política y de sus cuadros entre las masas.</strong></p>



<p>Es necesario trabajar tesoneramente por difundir la política
revolucionaria del partido, sus propuestas actuales y estratégicas, lo que los
comunistas plantean para enfrentar y resolver la crisis en favor de los
trabajadores y los pueblos, lo que proponen para hoy y&nbsp; para mañana; es imprescindible promocionar el
nombre del Partido, sus símbolos, sus consignas; los comunistas tienen que
estar presentes de manera directa, a viva voz entre las masas, entre los
luchadores populares; en fin, es necesario, imprescindible, la promoción del
partido, sus políticas y sus cuadros entre el proletariado, las otras clases
trabajadoras, la juventud y las mujeres.</p>



<p>No se puede pretender que los obreros y campesinos, que los
maestros y la juventud, que los luchadores sociales, aquellas personas, hombres
y mujeres que aspiran a un mañana mejor y que quieren hacer algo por ello
puedan reconocer al Partido como el camino, como el medio para la lucha de
liberación, si no lo conocen, si no saben de sus propuestas y de su capacidad
de lucha.</p>



<p><strong>¿Cómo hacer conocer al Partido entre las masas?</strong></p>



<p>Se debe difundir por todos los medios la política del
partido entre las masas; es necesario mostrar públicamente el nombre del
partido; los cuadros y militantes del partido deben ganarse el reconocimiento
de las masas y demás luchadores sociales, deben hacerlo en la teoría y en la
práctica, evidenciando claridad y solvencia en las propuestas, firmeza y coraje
en la conducción de las organizaciones sindicales, lealtad y consecuencia
frente a los intereses de los trabajadores.</p>



<p>A la difusión del periódico central del partido, la
propaganda de la célula, la hoja volante, la octavilla, el periódico mural, la
conversación con las masas son actividades que deben merecer la atención
regular de los organismos de base y de dirección.</p>



<p>Si se procede de esta manera se creará un ambiente favorable
para el proceso de construcción del partido; se trabajará por convertir al
Partido en un referente para las masas y los luchadores populares.</p>



<p><strong>La  formación de nuevos y numerosos cuadros del partido.</strong></p>



<p>Los partidos comunistas cuentan con un importante número de
cuadros, con dirigentes populares que tienen un bien ganado liderazgo entre las
masas, que son queridos y respetados.</p>



<p>Esta es una realidad reconocida por propios y extraños.
Pero, es también cierto que los requerimientos actuales del movimiento de masas
y sobre todo las perspectivas y necesidades de su desarrollo exigen multiplicar
el número de&nbsp; cuadros revolucionarios.</p>



<p>Los nuevos cuadros no se van a producir por generación
espontánea,&nbsp; serán resultado de la
existencia de numerosos militantes, de hombres y mujeres comunistas que tengan
las cualidades y la disposición de asumir la conducción de las masas en el
proceso de la revolución.</p>



<p>La formación de cuadros exige una labor persistente de la
dirección del partido pero reclama también la disposición de cada militante
para asumir un nuevo estadio.</p>



<p>El estudio de la teoría revolucionaria, la formación
cultural, el cultivo de las aptitudes y capacidades y la práctica social son
indispensables para la forja de los jefes y líderes de las masas; la
militancia, la vida de partido, la práctica de la democracia proletaria, de la
crítica y la autocrítica, de la lucha ideológica, así como la integración y
participación en la organización y lucha sindical, en los combates sociales y
políticos de las masas trabajadoras contribuyen a afirmar y fortalecer la
conciencia revolucionaria de los cuadros, a proyectarlos como jefes políticos
de las masas.</p>



<p><strong>XXIV PLENARIA DE LA CONFERENCIA INTERNACIONAL DE PARTIDOS Y ORGANIZACIONES MARXISTA LENINISTAS, CIPOML</strong></p>



<p><strong>MÉXICO, NOVIEMBRE DE 2018</strong></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Situacion Internacional (2016-2017)</title>
		<link>https://www.cipoml.net/es/situacion-internacional/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 14 Dec 2017 07:07:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2017 - Túnez]]></category>
		<category><![CDATA[Textos principales]]></category>
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					<description><![CDATA[1 &#8211; La economía mundial capitalista y su curso de desarrollo La caída del crecimiento en la economía mundial capitalista; fluctuaciones y desarrollo desigual en términos de relaciones entre sectores y países; y los factores que estimulan su imprevisibilidad fueron destacados por CIPOML en los últimos materiales sobre la situación internacional. La producción crece más [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>1 &#8211; La economía mundial capitalista y su curso de desarrollo</strong></p>
<p>La caída del crecimiento en la economía mundial capitalista; fluctuaciones y desarrollo desigual en términos de relaciones entre sectores y países; y los factores que estimulan su imprevisibilidad fueron destacados por CIPOML en los últimos materiales sobre la situación internacional. La producción crece más rápido que los mercados globales capitalistas, aunque todavía no está a nivel para desencadenar una nueva crisis, ha causado una fuerte caída en la producción acumulada, lo que lleva la tasa global de producción industrial a un 3,3% en 2014. Esta tasa se redujo casi a la mitad hasta el 1,7% en 2015. En 2016, a pesar de muchas intervenciones que empeoraron los problemas y pospusieron sus consecuencias hasta los años siguientes, la producción industrial aumentó globalmente solo 1,9 %; gracias principalmente por los aumentos en el último trimestre. La mayoría de los datos actuales muestran que el aumento del crecimiento de las tasas observado hacia fines del año pasado continúa de manera desigual e irregular en la primera mitad de este año.</p>
<p>La tasa de crecimiento para el mercado global capitalista y el volumen de comercio también cayó en años anteriores; mostrando un desarrollo desigual e inconsistente que cayó por debajo de la tasa de crecimiento de la producción industrial global. En 2014, el volumen global de comercio había crecido a una tasa (2,7%) inferior a la de la producción industrial; Al año siguiente fue levemente inferior al 2,1%. En 2016, a pesar del aumento en el último trimestre, el crecimiento del volumen global de comercio volvió a estar por debajo de la producción industrial y cayó al 1,4%. En los primeros dos trimestres de 2017, la tasa de crecimiento del volumen global de comercio fue inferior a la del último trimestre de 2016 y continúa disminuyendo.</p>
<p>Una crisis de sobreproducción agropecuaria no se materializó, pero persisten el hambre y la pobreza; mientras que se destruye un gran volumen de productos alimenticios y aumentan las reservas de algunos productos agrícolas. Al no tener en cuenta el impacto de factores estacionales y otros factores naturales, la producción agrícola también está atravesando un período de fluctuación. El crecimiento del mercado no coincide con la producción, una característica principal del desarrollo capitalista y la base de la crisis, o más precisamente; la mayor tasa de crecimiento de la producción en comparación con el mercado, condujo a aumentos de existencia en muchos sectores y las fluctuaciones en los precios de las materias primas (el ejemplo más evidente de esto es la gasolina). Esto sucedió a pesar de los esfuerzos de los monopolios para evitar las caídas de precios.</p>
<p>Como antes, el desarrollo desigual entre los países y los cambios subsiguientes en los equilibrios de poder entre los países capitalistas persistieron el año pasado. Esto es más evidente, especialmente cuando se examina el crecimiento de la tasa de crecimiento industrial.</p>
<p>En los Estados Unidos, la mayor economía mundial, la producción industrial en 2014 creció en línea con la producción industrial mundial (3.1%), pero comenzó a quedarse atrás hacia fines de año; cayó en 0.7 y 1.2% respectivamente en 2015 y 2016. A pesar de la caída en el crecimiento agregado, la producción industrial de EE. UU. se recuperó hacia fines de 2016 y continuó creciendo en el primer semestre de 2017.</p>
<p>Al alcanzar el 8,3% en 2014, la tasa de crecimiento de la producción industrial china cayó a entre 6 y 7%, a pesar de las intervenciones e incentivos estatales, el crecimiento para el primer semestre de 2017 continuó dentro de este rango. A pesar de la caída en comparación con años anteriores, China exhibe una tasa de crecimiento más alta y más consistente, en comparación con los países desarrollados capitalistas de antaño, y continúa siendo una de las economías mundiales de más rápido crecimiento. Por ejemplo, China superó a los EE. UU. en 2016 en términos de producción industrial (Esto no cambia el hecho de que EE. UU. Sigue siendo la economía global más grande, pero da una idea del rumbo del desarrollo).</p>
<p>En Japón, la tercera economía más grande del mundo, la tasa de crecimiento en 2014 fue del 1,9% y se redujo consecutivamente, primero al 1,3% y luego al 0,4%. La cruda realidad para Japón es que la recuperación de la producción industrial de 2009 no se pudo sostener, después de 2010, el crecimiento industrial se estancó y disminuyó. La producción industrial japonesa, que no llega a alcanzar los máximos de la crisis anterior a 2008, todavía está a un nivel inferior al de 2010.</p>
<p>Alemania, la cuarta economía más grande del mundo, con el mayor superávit de exportación mundial después de China, logró una pequeña tasa de crecimiento en los últimos años. Con el efecto adicional de crecimiento en Alemania, el crecimiento en la Eurozona en 2014 fue de 0.8%, seguido de tasas sucesivas 2.1% y 1.5%. El crecimiento continúa aumentando este año, pero es extremadamente desigual e incoherente en el resto de la Eurozona.</p>
<p>Brasil e India son otros ejemplos de desarrollo desigual. Brasil -que alguna vez se consideró un país ejemplar con un crecimiento y desarrollo rápido- ha visto disminuir su industria, convirtiéndola en un país dependiente de la producción y las ventas de materias primas. La tasa de crecimiento de la India aumentó principalmente debido a los niveles de capital extranjero que ingresaron a su economía. A pesar de una caída en la tasa de crecimiento en 2016, ha sido uno de los países con las mejores tasas de crecimiento industrial y económico. La tasa de crecimiento industrial en India continuó disminuyendo en la primera mitad de año. Otro país con una tasa de crecimiento industrial por encima de la tasa mundial desde 2010, junto con Vietnam, es Turquía.</p>
<p>Al igual que Brasil, México, una de las grandes economías de América del Sur, también registró una caída en su tasa de crecimiento industrial en 2016; el crecimiento negativo continuó en el primer semestre de 2017. A diferencia de las economías de Europa, Asia y África, el crecimiento industrial en los países latinoamericanos comenzó a caer en 2014 hasta niveles inferiores a los de 2010; el crecimiento negativo continuó en 2016; siendo inferior a la de 2010 en marzo y abril de 2017. En contraste, Asia es actualmente el área de más rápido crecimiento en el mundo y su lugar en la economía global se está fortaleciendo día por día.</p>
<p>La sobreproducción y la caída en la tasa de crecimiento global llevaron a una caída en los precios de la gasolina, así como a otras materias primas. La caída del precio de la gasolina afectó las economías de los países que dependen de la producción y venta de gas y petróleo, como Arabia Saudita y Venezuela, así como también Rusia e Irán. Venezuela entró en una crisis de múltiples niveles, con el impacto agregado de las acciones destructivas del imperialismo estadounidense. Arabia Saudita tuvo que tomar medidas de austeridad; La economía de Rusia se contrajo.</p>
<p>La deuda china está aumentando, debido a los intentos de mantener el crecimiento de la economía y cumplir objetivos predeterminados. La relación entre la deuda china y el PIB fue del 148% a fines de 2007, y subió al 237% en el primer trimestre de 2016; ¡esta cifra hoy es del 304%! En términos de composición financiera, base económica y recursos, sus niveles de deuda se acercan a los de Estados Unidos y la Eurozona más fuertes. El aumento del endeudamiento no es exclusivo de China; burbujas similares a las de antes de 2008 también están aumentando en otros países; los saldos financieros sorprendidos por la crisis en 2008 se mantienen en los niveles anteriores a 2008. El aumento de la deuda y su proporción al PIB continuaron aumentando en los últimos años.</p>
<p>Medidas tomadas por la oligarquía financiera para sostener el crecimiento económico; estimular el consumo en un intento de ampliar los mercados, o al menos evitar que se reduzcan, a través del aumento del gasto público, facilitando más préstamos y crédito; medidas fiscales para prevenir el caos y lograr estabilidad financiera; condujo a la reducción de los mercados y la caída de las tasas de crecimiento, intensificando los problemas existentes y amplificando otros, haciéndolos prominentes. Las intervenciones del capitalismo monopolista -que utilizan los mecanismos estatales, al igual que las instituciones financieras- no erradican las leyes subyacentes de la economía capitalista o cambian fundamentalmente su rumbo y dirección; El capitalismo no puede evitar una crisis local y global de variada severidad.</p>
<p>Algunos afirman que se avecina una profunda crisis financiera hacia fines de año o el próximo año; gobernantes de todo el mundo afirman que la economía mundial seguirá creciendo más allá de 2018 y los años sucesivos. Los datos sugieren que el crecimiento inconsistente observado a fines de 2016 y la primera mitad de este año no se mantendrá por mucho tiempo. Las cambiantes relaciones de poder entre los países, especialmente los principales países imperialistas, y la lucha cada vez superior por una mayor porción del mundo, etc., sirven para aumentar estas incoherencias y fluctuaciones. Este período de crecimiento en la sociedad capitalista es uno en el que se están formando los fundamentos de una nueva crisis en todos los sectores.</p>
<p><strong>2- Creciente conflicto entre imperialistas</strong></p>
<p>A pesar del golpe y la reducción de su hegemonía, Estados Unidos sigue muy por delante de sus rivales más cercanos en todos los sectores; sigue siendo la fuerza económica, política y militar mundial más grande. El monopolio estadounidense en muchos campos tecnológicos continúa a pesar del debilitamiento. Además, a pesar de las grandes diferencias entre los EE. UU. Y sus rivales imperialistas más cercanos en cuanto a poder económico y capacidad para la guerra; no existe un consenso económico unido, militar y político contra los Estados Unidos. Pero el desarrollo desigual e inconsistente y la lucha entre los principales países imperialistas, utilizando todas las maniobras e intervenciones disponibles; debilitar a los rivales; explotar a los trabajadores y pueblos; para obtener la mayor parte de la explotación de todos los recursos naturales en diferentes países continúa. El Medio Oriente, el Lejano Oriente de Asia y Ucrania han sido áreas donde estas luchas se intensificaron en los últimos años.</p>
<p>Comenzando con los acontecimientos en Ucrania, la OTAN y las fuerzas armadas de los EE. UU. Se acercan cada vez más a las fronteras rusas; se realizan más ejercicios militares conjuntos; las escaramuzas entre las fuerzas aéreas y navales van en aumento. Después del Medio Oriente, el Lejano Este de Asia sigue siendo el área donde se sienten las tensiones más altas, se observan demostraciones de poder y ejercicios militares y donde la amenaza del conflicto militar es rutinaria. La península de Corea es donde las tensiones están en aumento; La confrontación de los Estados Unidos con Corea del Norte aumenta en línea con su lucha contra Rusia y China para ampliar su influencia y acceso a la zona. La lucha entre China y EE. UU. Y sus aliados para ampliar la influencia y el acceso a la región se están intensificando. Las fronteras chino-india y chino-paquistaní son otras áreas en las que, más allá de los ejercicios militares, los enfrentamientos son habituales y los arsenales de armas se multiplican.</p>
<p>El cambio en el equilibrio de poder debido al desarrollo desigual -que no es un concepto nuevo- y el debilitamiento de su hegemonía entre las fuerzas imperialistas aumentan y exponen la lucha y el conflicto entre los EE. UU., Japón y todos los demás países bajo el paraguas de la OTAN. Sin embargo, estos desarrollos aún no han llevado a un nivel de disolución y confrontación; Estados Unidos está tratando de evitar esto. Enfrentado a la hegemonía e imposición de Estados Unidos, Alemania, detrás de Francia, hizo que sus políticas fueran claras en línea con sus propias elecciones e intereses. Se toman medidas -a pesar de las garantías- para crear una fuerza militar de la UE, que podría ser una alternativa a la OTAN, con capacidad para intervenir internacionalmente. El Reino Unido, tradicionalmente más cercano económicamente y en su posición militar-política; el caballo de Troya y el aliado más cercano de los EE. UU. dentro de la UE se está retirando de la UE.</p>
<p>Estados Unidos está presionando a todos los países de la OTAN, y especialmente a Alemania, para que aumenten sus gastos militares; la mayor parte de tal gasto se destinará a los Estados Unidos y sus monopolios. Además, los recursos movilizados por Alemania y otros países para la expansión económica serán restringidos y utilizados por los monopolios militares de los EE. UU. Estados Unidos intenta sabotear los intentos determinados de Alemania de expandirse y fortalecerse económicamente.</p>
<p>Los principales países imperialistas que imponen la eliminación de todas las barreras a la libre circulación internacional de capitales y bienes -en apoyo y coordinación del Banco Mundial y el FMI- se dividen en dos bandos. Mientras que China, Alemania y Japón, que siempre actuaron con los Estados Unidos y lo hicieron una base fundamental para su política exterior, están en contra de las medidas que limitan la libre circulación de capitales y bienes; Estados Unidos y el Reino Unido defienden claramente las medidas proteccionistas. Estados Unidos no puede hacer que Japón siga la línea como lo hizo en los años 90.</p>
<p>Mientras se estancan las negociaciones transatlánticas con la UE, se cancelan las negociaciones de libre comercio -más precisamente negociaciones para reducir el nivel de restricciones económicas a un mínimo- entre los países asiáticos y los EE. UU. El déficit comercial de los EE. UU. Está aumentando en comparación con Alemania; por un lado, recurre a medidas más proteccionistas; por otro lado, llamando la atención sobre el aumento del superávit comercial de Alemania, exige que Alemania tome medidas para equilibrar su comercio con los EE. UU.; exigiendo un mayor acceso a los mercados de la UE desde Alemania. Está impulsando medidas similares a las que obligó a Japón en la década de los 90.</p>
<p>Con la administración de Trump, EE. UU. Está siguiendo una línea política más hostil, inconsistente y cruda. Esto hace que las relaciones y los conflictos entre EE. UU. Y sus aliados, y dentro de los círculos administrativos en los EE. UU. Sean más complicados. Parece que Trump y sus tácticas y prioridades globales expondrán y aumentarán el conflicto entre los fondos de los EE. UU., Las instituciones administrativas y sus aliados. Desde su elección, los grupos opositores mantuvieron la eliminación de Trump como un problema actual, las personas de sus círculos más cercanos se convirtieron en objeto de investigaciones. El número de los que se eliminan de los puestos o se ven obligados a renunciar aumenta.</p>
<p>China, con el mayor superávit de exportaciones y el mayor crecimiento de los principales países imperialistas, trata, por un lado, de cerrar la brecha tecnológica con sus rivales renovando la base tecnológica de su economía; y, por otro, aumentar su demanda de materias primas e inversión internacional, tratando de aumentar su influencia y acceso en los mercados globales. Está utilizando todos los métodos para tomar el control de las fuentes de energía, las rutas de transporte, la materia prima y los mercados financieros de los países con acumulación de capital limitada; donde los márgenes de ganancia son altos pero el costo de la tierra y el trabajo es barato. China, además de penetrar en los EE. UU. Y otros países imperialistas desarrollados y sus dominios de influencia, está obteniendo acceso a áreas bajo la influencia de Rusia y otros países; prepararse para luchas más grandes y más decisivas. Mientras desarrolla y moderniza sus fuerzas militares y su capacidad para la guerra, China sigue una política de expansión económica como Alemania; evitando las intervenciones militares tanto como sea posible, pero sin miedo a mostrar su fuerza militar cuando sea necesario. Renovar el marco tecnológico de su industria militar, China está aumentando rápidamente la inversión en su ejército.</p>
<p>Además de las medidas proteccionistas, los embargos y sanciones de EE. UU. también aumentaron y se endurecieron en el último año. Países como Irán, Rusia y Corea del Norte fueron atacados, aquellos que no se rindieron a sus imposiciones y se negaron a estar sujetos a las fronteras implícitas. Las razones varían desde apoyar terror, armamento nuclear, violaciones de tratados internacionales, amenazar la paz y seguridad global, etc. Alemania y la UE, aunque no protestaron abiertamente e incluso se coaligaron con estas sanciones y embargos en el pasado, cambiaron su postura recientemente. Las sanciones y los embargos tienen como objetivo evitar el desarrollo de relaciones comerciales no solo entre estos países sino también con terceros; tienen como objetivo prevenir especialmente a China y Alemania, con recursos energéticos insuficientes, resolver este problema fuera de la influencia y el control de los EE. UU., así como evitar el desarrollo de relaciones económicas y alianzas a través de esto. Alemania no se detiene en el desarrollo de enfoques alternativos como se ve en los casos de Siria y Qatar.</p>
<p>La importancia de África está aumentando junto con América Latina; con sus valiosos depósitos de uranio y cobalto estratégicamente importantes, otros recursos naturales ricos, tierra barata y mano de obra. Su población en rápido crecimiento hace que África sea un mercado atractivo para los monopolios capitalistas y un escenario de intensa competencia y lucha entre todos los países imperialistas, especialmente EE. UU., China y Francia, adoptando diversas formas, incluyendo golpes militares, conductas incorrectas electorales, &#8220;limpieza étnica&#8221;, guerras religiosas, masacres, embargos económico-militares, chantajes y destrucción ambiental, etc. El hecho de que esta lucha frontal de los imperialistas y sus colaboradores por la hegemonía en África se desarrolle en todas sus formas (militar, económica, social y cultural), hace que la lucha popular contra el saqueo y la violencia imperialista sea inevitable. Por lo tanto, no será una sorpresa ver el estallido de nuevas revueltas populares en diferentes partes de África contra el imperialismo y sus colaboradores.</p>
<p>Una consecuencia evitable de las intensas luchas imperialistas por mayores proporciones es el aumento del gasto en armas y guerra. El aumento de las tensiones y los conflictos mundiales genera un mayor gasto militar. Los países imperialistas se arman a sí mismos y a sus aliados para obtener la mayor parte de los recursos mundiales, para intimidar y aplastar a sus rivales. Por primera vez desde 2011, la &#8220;inversión en armas&#8221; en todo el mundo aumentó un 0,4% hasta 1 billón de 686 mil millones de dólares en 2016. Más interesante aún, el aumento fue del 1,7% en los EE. UU., Del 5,4% en China y del 5,99 % En Rusia; hasta 611, 215 y 69.2 mil millones de dólares respectivamente. Las restricciones impuestas a Alemania y Japón después de la Segunda Guerra Mundial se eliminan gradualmente y en el caso de Japón, como parte también del plan para rodear a China, la inversión militar se está acelerando con el apoyo de los EE. UU.</p>
<p>La industria de armas está bajo el monopolio de ciertos países y es una fuente importante de ganancias. Los países que lideran las exportaciones de armas son los EE. UU., Rusia, China, Francia y Alemania. La participación de estos países en las exportaciones de armas es el 74% del total mundial, y solo los EE. UU. Representan el 33%.</p>
<p><strong>3- La importancia de las fuentes y rutas de energía; intensificando la lucha por una mayor participación en Medio Oriente:</strong></p>
<p>A medida que avanza la industria moderna, aumenta la necesidad de energía en todos los aspectos de nuestras vidas. En la sociedad capitalista, donde la producción y el mercado son con fines de lucro, la producción y la transferencia de energía se convierten en un sector en el que se pueden obtener grandes beneficios; debido a su lugar de rápido crecimiento en la economía y la inversión capitalista. Por esta razón, las fuentes de energía y su transferencia y rutas se vuelven gradualmente más importantes y necesitan supervisión.</p>
<p>A pesar de los desarrollos en el aprovechamiento de la energía nuclear, solar y eólica, la gasolina y el gas natural (incluido el gas de escombro) continúan siendo una de las fuentes de energía más importantes. Ninguno de estos puede reemplazar a la gasolina como la gasolina que reemplazó al carbón. Además, los subproductos de la gasolina son una importante fuente de materias primas para la industria. Por lo tanto, el control de los recursos de petróleo y gas natural, sus rutas de transporte y su transformación en energía son muy importantes para los países y las clases dominantes. La mayoría de los campos de petróleo y gas natural se encuentran en los EE. UU., Venezuela, Noruega, Rusia, así como en Medio Oriente y su continuación histórica y geológica; África del Norte. Además, esta área tiene una gran importancia debido a su posición de riquezas acumuladas de la gasolina, sus mercados cada vez más amplios y su posición geopolítica. Por lo tanto, al igual que otras áreas con ricos yacimientos petrolíferos, Oriente Medio continúa siendo un área donde los países imperialistas y el capital financiero internacional continúan intensificando su lucha por el acceso y la hegemonía. El control de las fuentes y rutas de energía es importante no solo para obtener altas ganancias en este sector, satisfacer y asegurar las necesidades energéticas, etc., sino también para arrinconar a sus rivales, limitando su expansión y controlándolos.</p>
<p>Rusia tuvo que aumentar su presencia militar y se vio obligada a dirigir la intervención militar en la guerra siria en 2015. En una ruta muy importante en Medio Oriente, la perspectiva de que su único aliado sirio se debilite y enfrente el colapso obligó a Rusia a entrar en acción. Con esta intervención, Rusia demostró a los países imperialistas liderados por los EE. UU. Que no abandonará a Siria ni a Oriente Medio, y luchará con uñas y dientes por ello, a diferencia de lo que hizo en Libia. La intervención rusa tuvo un impacto en las relaciones de poder no solo en Siria sino en todo el Medio Oriente; llevando a un realineamiento de fuerzas y una nueva mano de cartas repartidas. Rusia intensificó los intentos de aumentar su influencia en la región, utilizando conflictos dentro de camarillas reaccionarias regionales y sus conflictos con otros países imperialistas. Al tiempo que intensifica los esfuerzos para beneficiarse de las luchas internas entre camarillas en Libia para encontrar un punto de apoyo y ampliar sus oportunidades de lucha, Rusia también mejoró las relaciones con Irán. Tras las tensiones aumentadas después de derribar su avión; Rusia también avanzó para mejorar las relaciones con Turquía, así como con Egipto, Arabia Saudita y Qatar, países de la región de los que Estados Unidos siempre dependió.</p>
<p>Con su creciente necesidad de materias primas y energía, China entró en nuevos tratados, principalmente con Rusia e Irán para cumplir y asegurar su necesidad de energía; le está dando&nbsp; gran importancia a&nbsp; expandir su influencia en todas las áreas ricas en petróleo y gas. Por ejemplo, China ha invertido aproximadamente 56 mil millones de dólares&nbsp; en Pakistán en el marco del proyecto &#8220;Corredor Económico de China y Pakistán&#8221; (CPEC). China está desarrollando un puerto en Gawadar en la provincia de Baluchistán para conectar el suroeste de Pakistán con Xinjiang en el oeste de China. Por esta conexión con el centro y sur de Asia, China quiere aumentar su perfil tanto en términos de comercio como de influencia política. CPEC comprende una red de 3200 km de carreteras además de los ferrocarriles que eventualmente unirán Gawadar y Karachi con el oeste de China. En la actualidad, China solo tiene un puerto en Shanghái, en el este del país, y la mayoría del país no tiene salida al mar y es el mayor importador de petróleo. También se entiende que antes de comprometerse con la inversión, los chinos obtuvieron garantías no solo del gobierno, sino también del alto mando militar de Pakistán en relación con la situación de seguridad y estamos presenciando que gradualmente la situación de la ley y el orden están mejorando en Pakistán. Esto también indica que cuando está en favor de la burguesía, rápido y con&nbsp; facilidad controlan la situación para obtener sus propios beneficios y beneficios.</p>
<p>Además de Rusia, las potencias imperialistas, y especialmente los Estados Unidos, se movieron para aumentar las oportunidades y las vías para intervenir en el Medio Oriente; para neutralizar las intervenciones e intentos de Rusia, y para evitar el equilibrio de poder en contra de sí mismo. Estados Unidos estableció nuevas bases militares en Siria; aumento de la presencia militar en la zona, colocando soldados en Iraq y otros países de la región. Las intervenciones militares de los Estados Unidos y sus aliados en la región continúan aumentando. Estados Unidos y Rusia tienen cuidado de evitar la confrontación directa en el área, pero a través de guerras indirectas, usando fuerzas locales con las que apoyan y cooperan, están compartiendo cada centímetro de Siria entre ellos y aumentando su influencia en la región. Siria se convirtió en un escenario donde las potencias imperialistas, y principalmente Rusia y los EE. UU., Se cuadran entre sí y prueban nuevos sistemas de armas.</p>
<p>Mientras las potencias imperialistas intentan aumentar su influencia y alcance en la región, realizando intervenciones directas, las camarillas reaccionarias regionales y las otras camarillas intentan alcanzar sus objetivos, confiando y actuando de acuerdo con las elecciones y planes estratégicos y tácticos de uno de estos principales poderes imperiales. Turquía, bajo la dirección de Erdogan y del AKP, es uno de estos países. Mientras trata de ejercer influencia en la región a través de la nueva retórica otomana, trata de evitar una solución basada en la igualdad de derechos y la autodeterminación para el problema Kurdo con sus políticas reaccionarias y agresivas; arrastrando al país a dificultosos intentos de compartir la región. Por lo tanto, Turquía se convirtió en el factor singularmente incoherente en las luchas internas entre los poderes imperiales en el Medio Oriente y es un candidato para convertirse en uno de los centros donde la lucha se intensificará. El intento de golpe de estado del 15 de julio y el contragolpe que siguió tuvieron lugar con estos acontecimientos en un segundo plano y dieron lugar a resultados que tuvieron un impacto en los acontecimientos posteriores.</p>
<p>Además, en el proceso de redacción de este documento, se produjo un nuevo acontecimiento cuando Israel y Arabia Saudita intentaron abrir un nuevo frente en el Líbano bajo el paraguas de los EE. UU.&nbsp;Parece que Francia, entre los imperialistas europeos, está tratando de obtener una posición especial en este trabajo preparatorio.&nbsp;El objetivo a corto plazo de este posible nuevo frente es debilitar la influencia de Irán en la región y salvaguardar los intereses económicos de Israel, especialmente en el Mediterráneo oriental.&nbsp;Para los EE. UU., el objetivo es crear las condiciones para que las ganancias rusas en Siria se vuelvan relativas.&nbsp;Es obvio que la pesada carga de este posible frente tratará de ser echada sobre los pueblos del Líbano y Palestina.</p>
<p>La intensificación de la división, la profundización de la fragmentación y las contradicciones de las clases dominantes y sus representantes políticos infligen gran sufrimiento y devastación a las masas oprimidas y explotadas, debilitan las fuerzas reaccionarias regionales y sus bases sociales y profundizan sus contradicciones; eso beneficiará a las fuerzas progresistas y democráticas en la región.&nbsp;Esta profundización de la fragmentación y las contradicciones aumentará la oportunidad de la lucha de las clases oprimidas y explotadas, pero también de las naciones oprimidas por la autodeterminación, así como la lucha por la igualdad religiosa y sectaria.&nbsp;La debilidad actual de las fuerzas progresistas y democráticas no neutraliza esta realidad</p>
<p><strong>4- La situación de la clase trabajadora y los pueblos</strong></p>
<p>En el último año, los trabajadores han estado agobiados por las consecuencias de la lucha intensificada por compartir los recursos globales entre los grupos de capital financiero y los principales estados imperialistas. La opresión y la explotación se intensificaron y la inseguridad sobre el futuro entre las masas oprimidas y explotadas aumentó. Las ganancias de los monopolios también han aumentado, mientras que la reacción política, las secciones del fascismo y las corrientes semifascistas se desarrollaron y llevaron a frenar los derechos y las libertades democráticas. Una de las migraciones masivas más grandes en la historia humana continúa; millones enfrentan la muerte, el hambre y la pobreza frente a la guerra. Factores que empujan a la humanidad y la naturaleza a la ruina continúan avanzando.</p>
<p>El año transcurrido desde nuestra última conferencia ha sido uno en el que han progresado los factores que debilitan el sistema capitalista-imperialista y lo arrastran hacia su final inevitable; los sueños falsos difundidos por la oligarquía financiera y la propaganda y la demagogia neoliberales fueron expuestos y debilitados; nuevas actividades, insatisfacción, luchas y organizaciones entre las clases explotadas y oprimidas y los estratos públicos desarrollados.</p>
<p>El desempleo ha aumentado a nivel mundial a más de 200 millones de personas en 2016; los jóvenes componen 71 millones de esta cifra. Según la OIT, el desempleo mundial es del 5,8%, mientras que esta cifra aumenta al 13% entre los jóvenes. El desempleo juvenil en muchos países ha aumentado a más del 20%; es aún más alto en algunos países y continúa aumentando. Si bien los salarios reales han disminuido en muchos países, en otros han sido inferiores a la productividad del trabajo. La relación del trabajo asalariado en los países de ingresos medios y altos está aumentando, pero la relación de los salarios en el PIB ha estado disminuyendo durante 40 años.</p>
<p>El número de personas que viven por debajo del umbral de pobreza; sin acceso a la salud más básica, la alimentación y la provisión educativa siguen aumentando. La brecha entre los propietarios y los que no tienen una propiedad es más amplia. &#8216;Global Rich List&#8217; es publicado por Bank Credit Suiss cada año; de acuerdo con la lista de 2016, el 10% de las personas más ricas de la tierra posee el 90% de la riqueza; El 0,7% de la población mundial posee el 45,6% de la riqueza.</p>
<p>Los regímenes reaccionarios, dependientes y antidemocráticos siguen gobernando; los derechos y las libertades democráticas se han limitado en Francia e Inglaterra; países vistos como brillantes ejemplos de democracia burguesa. Muchos países aprobaron leyes que retoman el derecho público a reunirse, manifestarse, marchar y atacar. Aumenta la autoridad de la policía y las instituciones militares. Inmunidad de individuos y propiedad personal, el derecho a comunicar ha sido pisoteado. Inglaterra se convirtió en uno de los países que aumentan los poderes de la policía y limitan los derechos de huelga. Las acciones terroristas de grupos reaccionarios como ISIS y Al-Qaida, que persiguen abiertamente la comisión de masacres, han aumentado y se han extendido a los países capitalistas desarrollados.</p>
<p>Como se ve en el ejemplo de Francia, el parlamento quedó sin dientes bajo el estado de emergencia y se cambiaron las leyes laborales; haciendo que el trabajo sea menos seguro En todos los países, avanzados o no, la intensidad del trabajo aumentó mientras las condiciones de trabajo se hicieron más pesadas.</p>
<p>Dirigidos por los neoliberales, los portavoces de la oligarquía financiera organizaron una campaña en la que afirmaban que la eliminación de las barreras frente a la libre circulación de capitales y bienes, la minimización de las intervenciones gubernamentales, el curso de la economía determinado por los mercados, etc. conducirían al final de guerras, armonía universal y un período de bienestar y libertad. Las medidas y políticas neoliberales fueron defendidas y bendecidas, no solo por los partidos y corrientes burgueses liberales y conservadores, sino también por los partidos y corrientes socialdemócratas y los partidos y corrientes revisionistas gastados. La retórica, los programas y las políticas neoliberales condujeron a la difuminación, incluso si no completa, de las diferencias no esenciales entre los partidos burgueses liberales, conservadores y socialdemócratas. A los ojos de las masas, la mayoría de estas partes dejaron de ser alternativas entre sí. En el último año, el neoliberalismo y los partidos y las corrientes que lo respaldan, los empujaron a ellos y partes de las estructuras políticas más altas a predicamentos y crisis.</p>
<p>Sin embargo, a pesar de lo indicado y prometido; las guerras aumentaron, las libertades se restringieron, las condiciones de trabajo y de vida de los oprimidos y los explotados empeoraron. A medida que este período continúa, las masas oprimidas y explotadas comienzan a ver los resultados del discurso y las acciones neoliberales a través de sus propias experiencias; liberarse de la retórica neoliberal, en busca de nuevas alternativas. Esta tendencia lideró desarrollos recientes.</p>
<p>Uno de los principales desarrollos fue en países como Venezuela, Bolivia, Ecuador y Grecia, entre otros; oponiéndose a las políticas y ataques neoliberales en diferentes niveles y de diferentes maneras; afirmando ser de izquierda, populista, progresista y socialista, pero sin apuntar a la demolición de la regla de la oligarquía financiera y el capitalismo; algunas corrientes se fortalecieron y se convirtieron en la alternativa a los partidos burgueses tradicionales, e incluso formaron gobiernos en algunos países. A pesar de las marcadas diferencias entre ellos, en todos los países donde formaron un gobierno, estas corrientes decidieron no tomar medidas para satisfacer las demandas inmediatas de la población o movilizar a las masas en una lucha para lograr sus propias demandas; en cambio, como en Ecuador y Grecia, se convirtieron en los ejecutores de estas políticas y ataques neoliberales. O bien, como se vio en Venezuela, no lograron disolver las bases regionales de la hegemonía de la oligarquía imperialista y financiera o la base económica que salvaguardaba esa hegemonía y no tomaban medidas para satisfacer las necesidades inmediatas de su población, lo que debilitaría a la oligarquía; como tales, condujeron al fracaso y la desilusión entre las masas. En todos los casos, el imperialismo y las oligarquías utilizaron la situación para cimentar su hegemonía y organizar la reacción y el fascismo.</p>
<p>Tendencias y facciones que proponen que la política y los programas neoliberales se desarrollen dentro de las ramas de los partidos conservadores, liberales y socialdemócratas. Condujeron a cambios en el liderazgo, como se vio en el Partido Laborista en Inglaterra; y aceleró la disolución y el debilitamiento del partido socialista en Francia. Especialmente en Europa, la socialdemocracia y la izquierda liberal en general han estado en crisis. La práctica de esta corriente ha provocado que amplias masas trabajadoras sean indiferentes a los proyectos que proponen contra el aumento de la pobreza y la inseguridad.</p>
<p>Mientras que, en muchos países, los partidos burgueses tradicionales avanzaron hacia programas más reaccionarios y perdieron el apoyo de las masas; tendencias y corrientes nacionalistas neonazis y chovinistas que muestran características fascistas, están contra los refugiados y difunden la fobia contra el islam, ambos se fortalecen y aumentan su influencia entre las masas. Estos partidos llegaron al poder en Polonia y Hungría, y se convirtieron en partidos de oposición desafiando a los partidos burgueses tradicionales en países como Francia, Austria y Holanda. Un representante de los círculos más reaccionarios y agresivos dentro del imperialismo estadounidense; inicialmente, subestimado y despreciado, el errático Trump se convirtió en el presidente. En Francia, la oligarquía financiera que maneja el país tuvo que idear una alternativa de último minuto a los partidos tradicionales. A pesar de las campañas en sentido contrario, los niveles de participación en las elecciones cayeron en los países vistos como la cuna del liberalismo, el parlamentarismo burgués y la democracia.</p>
<p>Mientras las luchas globales entre las potencias imperiales se agudizaban, la explotación y la opresión aumentaban, la presión sobre las naciones oprimidas se hacía más estricta; el descontento y la tendencia a la lucha también se desarrollaron. En muchos países, estas tendencias se unieron en movimientos de masas. Las clases y estratos oprimidos y explotados en Francia mantuvieron manifestaciones y huelgas durante meses en contra de los cambios planificados en las leyes laborales, dirigidos por la clase trabajadora y los jóvenes. El gobierno que aprobó la nueva ley laboral a pesar del rechazo de la clase trabajadora y la juventud no solo ha aumentado la ira existente sino que también ha fortalecido la tendencia a la radicalización entre los jóvenes.</p>
<p>Las huelgas generales contra los cambios planificados en las leyes laborales, en las que participaron millones de trabajadores, se llevaron a cabo en la India, con demandas de mejores condiciones de vida y de trabajo. La huelga general en Bélgica, las huelgas en algunos sectores en Inglaterra y las huelgas de los mineros en Sudáfrica y Chile fueron luchas obreras notables. Las luchas masivas de agricultores se desarrollaron bajo la presión de los monopolios en Grecia, Francia y otros países. Además de Alto Volta, Túnez y Marruecos, Brasil también vio luchas masivas contra la eliminación de los derechos adquiridos y la construcción de regímenes más reaccionarios. En muchos países, como Dominica, las luchas de masas se desarrollaron contra la corrupción y la agresión de los estados. En Polonia, Italia, Túnez, Turquía y muchos otros países, los ataques dirigidos a restringir los derechos adquiridos fueron detenidos por la resistencia masiva y la lucha de las mujeres. El movimiento de mujeres progresó con un carácter internacional ampliado.</p>
<p>Sin embargo, estas son luchas que no pueden superar de manera independiente los límites del movimiento. El movimiento obrero carece de liderazgo con entendimiento estratégico y táctico o un programa que apunta a la libertad total y final de la clase trabajadora; eso no se confunde con las complicadas condiciones de la lucha de clases. También se lo encuentra deficiente en términos de percepción y organización. Dejando a un lado las excepciones, no se encuentra en una etapa para contrarrestar los ataques nacionales y globales ni para controlar los ataques desenfrenados de la oligarquía financiera. A pesar de los diferentes niveles entre países, la sindicalización se encuentra en un nivel bajo. A pesar de la tendencia creciente y los intentos de sindicalización en muchos países, los trabajadores sindicalizados en todo el mundo representan una minoría de la mano de obra nacional; los sindicatos existentes están dominados principalmente por colaboracionistas y reaccionarios.</p>
<p>A pesar de las debilidades ya mencionadas del trabajo y los movimientos de masas: existen condiciones y oportunidades para la práctica revolucionaria entre las masas explotadas y oprimidas, y especialmente la clase trabajadora; organizar y movilizar a las masas contra la burguesía monopolista gobernante y todas las formas de reacción. Sin embargo, la clase gobernante reaccionaria (o alianza de clases) y todos los agentes de la hegemonía no son indiferentes a estos desarrollos. También movilizan a todos los agentes y herramientas para influir en el impulso y las actividades que se desarrollan entre las masas dentro de las condiciones del período para servir a sus intereses. Las olas de migración, el aumento de los ataques terroristas, la crisis económica y el estancamiento, trasladar la producción a áreas de mano de obra barata y tierras por parte de monopolios en busca del máximo beneficio, etc. .; todos estos son una consecuencia directa de las acciones y elecciones de los estados imperialistas y&nbsp; de sus aliados. Una campaña es organizar la reacción y el fascismo y distribuirla entre las masas centradas en estas consecuencias. Tenemos que admitir que, en un período en el que la derrota del socialismo continúa y el movimiento obrero y sus partidos son todavía débiles, esta tendencia reaccionaria fundada en el racismo y el nacionalismo se presenta como la llamada solución a la desigualdad y el conflicto social &#8211; avanza e influye en los números crecientes entre las masas trabajadoras.</p>
<p>Estos intentos de las corrientes reformistas y colaboradoras, así como de la burguesía -especialmente su sección dirigente de la burguesía y reacción monopólicas-, solo pueden ser desdentadas mediante la acción revolucionaria construida sobre un programa científico y la correcta comprensión estratégica y táctica, que ayudará a las masas a aprender sus propias experiencias. La lucha por demandas inmediatas de las masas; crear plataformas y establecer las alianzas más amplias en torno a estas demandas son componentes vitales de esta acción. Sólo a través de tal acción puede avanzar el creciente descontento y resentimiento hacia la destrucción de la hegemonía del imperialismo y sus fundamentos, lo que está arrastrando a la humanidad y la naturaleza hacia una profunda angustia y destrucción; construyendo una sociedad sin clases y libre que esté libre de explotación, opresión. Esta tarea debe ser llevada a cabo por los partidos revolucionarios de la clase trabajadora, equipados con la teoría del socialismo científico y&nbsp; comprometidos con la práctica y la lucha apropiadas.</p>
<p>XXIII PLENARIA DE LA CONFERENCIA DE PARTIDOS Y ORGANIZACIONES MARXISTA LENINISTAS, CIPOML.</p>
<p>Túnez, noviembre de 2017</p>
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