{"id":38,"date":"2014-11-09T14:40:29","date_gmt":"2014-11-09T14:40:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipoml.net\/es\/?p=38"},"modified":"2015-10-09T14:42:58","modified_gmt":"2015-10-09T14:42:58","slug":"documento-de-discusion-sobre-el-trabajo-de-las-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cipoml.net\/es\/documento-de-discusion-sobre-el-trabajo-de-las-mujeres\/","title":{"rendered":"Documento de discusi\u00f3n sobre el trabajo de las mujeres"},"content":{"rendered":"<p>Nuestra Conferencia se basa en las tesis del socialismo cient\u00edfico para analizar todas las cuestiones, como es el problema de las mujeres y el trabajo que sobre ello se lleva a cabo. Nos apoyamos en las experiencias hist\u00f3ricas de la I Internacional; del per\u00edodo revolucionario de la II Internacional, y de la III que hizo grandes progresos, tanto en el movimiento obrero como en el movimiento comunista de las mujeres, experiencias que nos han legado una rica herencia te\u00f3rica y pr\u00e1ctica; tenemos en cuenta tambi\u00e9n el conjunto de las experiencias hist\u00f3ricas de los partidos y organizaciones revolucionarios de la clase obrera. Llevamos, pues, nuestro trabajo hacia las mujeres con un an\u00e1lisis concreto a la luz de la teor\u00eda marxista-leninista y de la experiencia hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Los creadores del socialismo cient\u00edfico, Marx y Engels, fueron los primeros en analizar cient\u00edficamente la transformaci\u00f3n de la mujer en g\u00e9nero oprimido, en una especie de esclava dom\u00e9stica, sobre las ra\u00edces hist\u00f3ricas y sociales de esta opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n, as\u00ed como los elementos en los que se basa cada momento hist\u00f3rico. Fueron ellos los que plantearon las condiciones necesarias para la plena liberaci\u00f3n de las mujeres, y la relaci\u00f3n existente entre \u00e9stas con la revoluci\u00f3n proletaria mundial y la edificaci\u00f3n de la sociedad comunista. Aunque la lucha de las mujeres contra la opresi\u00f3n, la explotaci\u00f3n y por la igualdad de derechos aparecieron antes, y que se dieron an\u00e1lisis progresistas de ciertos socialistas ut\u00f3picos como Fourier, el movimiento de las\u00a0 mujeres y particularmente el de su emancipaci\u00f3n, ha adquirido un programa y una perspectiva cient\u00edfica s\u00f3lo en el per\u00edodo de formaci\u00f3n y desarrollo de la teor\u00eda marxista y del movimiento obrero socialista.<\/p>\n<p>En 1848, en el <em>Manifiesto del Partido Comunista, <\/em>s\u00edmbolo del nacimiento del comunismo, Karl Marx y Friedrich Engels, analizan el problema de la mujer lig\u00e1ndolo a la explotaci\u00f3n capitalista, as\u00ed como la familia y el matrimonio en la sociedad capitalista, y en \u00e9l plantean los aspectos fundamentales de su an\u00e1lisis sobre estos problemas. Planteamientos que desarrollan en obras posteriores. En <em>El Capital <\/em>Marx analiza detalladamente la necesidad de incorporar para la industria moderna a los j\u00f3venes adolescentes y una cantidad mayor, masiva, de mujeres; analiza tambi\u00e9n las diferentes causas y consecuencias de esa situaci\u00f3n. <em>El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, <\/em>de Engels fue, entre otras, la primera obra completa que, mediante un an\u00e1lisis cient\u00edfico, examina el lugar y el basamento sobre el que se sustenta el proceso de desarrollo social para la transformaci\u00f3n de las mujeres en g\u00e9nero oprimido, y plantean las condiciones sociales necesarias para su emancipaci\u00f3n. En su obra <em>La mujer y el socialismo,<\/em> Auguste Bebel analiza la situaci\u00f3n de las mujeres en los diferentes sistemas sociales y particularmente en la relaci\u00f3n concreta entre la opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n que sufren duramente las trabajadoras en la sociedad capitalista; en esa obra se profundiza sobre los medios para liberarlas del duro trabajo dom\u00e9stico que limitan sus aptitudes, la necesidad de su participaci\u00f3n en la producci\u00f3n social y dem\u00e1s aspectos de la vida, que tambi\u00e9n las coh\u00edben\u00a0 sobre las condiciones sociales necesarias para su emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los creadores del socialismo cient\u00edfico, analizaron tambi\u00e9n la lucha por la emancipaci\u00f3n de las mujeres y sobre los problemas de organizaci\u00f3n y desarrollo de esta lucha. Lenin desarroll\u00f3 los an\u00e1lisis de los creadores del socialismo cient\u00edfico sobre estas cuestiones, particularmente sobre el problema de la mujer ligado\u00a0 al an\u00e1lisis concreto de la \u00faltima fase del capitalismo, el paso al imperialismo y a la era de las revoluciones proletarias, la toma del Poder por la clase obrera con la Revoluci\u00f3n de Octubre y las tareas que se desprenden del proceso de edificaci\u00f3n del socialismo.<\/p>\n<p>Desde su creaci\u00f3n, la III Internacional dedic\u00f3 gran atenci\u00f3n a la problem\u00e1tica de la mujer y el trabajo a llevar en el seno de las masas por los partidos (miembros de la Internacional); hizo progresar esa tarea que nos proporciona gran riqueza te\u00f3rica y de experiencias en la lucha concreta que, nuestros partidos y organizaciones deben aprovechar. Mujeres comunistas dirigentes de movimientos obreros, como Clara Zetkin, Krupskaia, Tina Modotti, han contribuido importantemente con su lucha y sus obras a esta experiencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong>La transformaci\u00f3n de las mujeres en el g\u00e9nero oprimido, y el capitalismo.<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Se ha hecho de las mujeres el g\u00e9nero oprimido, en el proceso del hundimiento de la sociedad comunal primitiva, del surgimiento de la propiedad privada y de clases, de la <em>\u00abfamilia patriarcal, y m\u00e1s a\u00fan, con la familia individual monog\u00e1mica\u00bb<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, y la transformaci\u00f3n de \u00e9sta en unidad econ\u00f3mica de la sociedad. Ocuparse de los ni\u00f1os y de su educaci\u00f3n, la administraci\u00f3n econ\u00f3mica y otras cargas dom\u00e9sticas dej\u00f3 de ser un trabajo social para transformarse en <em>un servicio privado <\/em>a cargo de la familia, y especialmente dentro de ella, de la mujer. De forma muy concisa lo precisa Engels, \u00ab<em>la mujer se convierte en la primera sirvienta, apartada de la participaci\u00f3n en la producci\u00f3n social.\u00bb<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><strong>[2]<\/strong><\/a><\/em>Esta situaci\u00f3n se\u00a0 mantiene hasta hoy, con diversas formas de la sociedad de clases, de propiedad privada y de explotaci\u00f3n del trabajo (esclavismo, servidumbre y esclavitud asalariada).A partir de la primera sociedad de clases, se ha perpetuado la sociedad esclavista, la situaci\u00f3n de la mujer como g\u00e9nero oprimido, su estatuto menor y desigual tanto en la sociedad como en la familia.<\/p>\n<p>La burgues\u00eda, ha asumido la situaci\u00f3n oprimida de la mujer, como esclava dom\u00e9stica; la familia concebida de esa manera en un elemento m\u00e1s de reproducci\u00f3n capitalista y <strong><u>de la sociedad capitalista<\/u><\/strong>. As\u00ed la burgues\u00eda se arroga la propiedad de la familia, y dentro de ella carga sobre la mujer, la guardia y la educaci\u00f3n de los hijos que, a su vez son elementos de la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo.<\/p>\n<p>Al pagar menos a las obreras que a los obreros que hacen el mismo trabajo, y al descargar sobre ellas una parte de los costes de producci\u00f3n, como por ejemplo el trabajo a domicilio, los capitalistas aumentan la explotaci\u00f3n de las mujeres. Esa situaci\u00f3n permite reorganizar la fuerza de trabajo seg\u00fan las necesidades\u00a0 de la producci\u00f3n capitalista (flexibilidad, etc.) y facilita despedir a la mujer en situaciones en las que el ej\u00e9rcito de reserva industrial alcanza niveles importantes. Adem\u00e1s, la situaci\u00f3n de la mujer en tanto que g\u00e9nero oprimido y su dedicaci\u00f3n a las tareas dom\u00e9sticas, son factores que han limitado su participaci\u00f3n activa en la lucha contra la burgues\u00eda. Estas son algunas razones, entre otras, por las que la burgues\u00eda utiliza todos los medios a su disposici\u00f3n para que la mujer contin\u00fae siendo\u00a0\u00a0 oprimida, ocup\u00e1ndose de los hijos (y tambi\u00e9n de las personas de edad avanzada)y asuma la\u00a0 carga dom\u00e9stica.<\/p>\n<p>Sin embargo, con el desarrollo del capitalismo, y particularmente de la industria moderna, las mujeres y los j\u00f3venes se incorporan masivamente al proceso de producci\u00f3n, y la situaci\u00f3n de la mujer como basamento de la familia sufre cambios. La familia, en la medida en la que ella puede asegurar su existencia, se reorganiza seg\u00fan las relaciones de producci\u00f3n capitalista. Tiene que permanecer\u00a0 en la sociedad capitalista como unidad econ\u00f3mica principal, una especie de c\u00e9lula de la sociedad que debe tambi\u00e9n asegurar la reproducci\u00f3n de la especie humana (de la que la custodia y educaci\u00f3n de los ni\u00f1os y las cargas dom\u00e9sticas son elementos). Factores como las p\u00e9rdidas humanas en las guerras, la reducci\u00f3n de la tasa de natalidad y el debilitamiento del ej\u00e9rcito industrial de reserva, por la guerra, pero tambi\u00e9n por las luchas de la clase obrera y de las mujeres, las medidas como el subsidio familiar o primas de natalidad, no cambia nada a esta situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Existen diferencias entre los pa\u00edses seg\u00fan el nivel de desarrollo capitalista, las relaciones de fuerza entre las clases, etc., existen diferencias entre las familias obreras por m\u00faltiples razones, en la medida en que las familias pueden asumir esas cargas, que recaen en gran medida sobre las mujeres. Sin embargo, las condiciones de la producci\u00f3n capitalista y la incorporaci\u00f3n masiva de la mujer al proceso de producci\u00f3n social, que constituye uno de los elementos que impiden la eliminaci\u00f3n de esas cargas, incluso a nivel m\u00ednimo,\u00a0 obliga a los obreros, hombres y mujeres, a asumirlas cada vez m\u00e1s colectivamente.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>De la misma manera que hicieron las clases dirigentes pre capitalistas, la burgues\u00eda ha resuelto en gran parte este problema con los sirvientes, las cocineras, las limpiadoras, las escuelas privadas, las nodrizas, los profesores privados, etc. Librarse de la carga de la casa que asfixia y altera las aptitudes de la mujer, no es s\u00f3lo una cuesti\u00f3n principal de la mujer burguesa y de su movimiento. Este es un problema de todas las trabajadoras, empezando por las obreras. La igualdad de derechos y algunas reivindicaciones urgentes de las trabajadoras (y de su movimiento) realizables en las condiciones del capitalismo constituyen el objetivo \u00faltimo del movimiento femenino burgu\u00e9s\u00a0 el cual permite mantener el dominio sobre las trabajadoras. Esas reivindicaciones constituyen en el mejor de los casos, los objetivos m\u00ednimos del movimiento femenino proletario.<\/p>\n<p>Con la liquidaci\u00f3n de las formas y vestigios de la sociedad pre capitalista, la incorporaci\u00f3n de las mujeres en el proceso de producci\u00f3n en tanto que \u00abtrabajadoras libres\u00bb, las condiciones para alcanzar su independencia econ\u00f3mica (aunque contin\u00faan como esclavas asalariadas que, adem\u00e1s, tienen la carga de la educaci\u00f3n de los hijos y dem\u00e1s tareas dom\u00e9sticas), y la igualdad de derechos, se desarroll\u00f3. Sin embargo, el desarrollo del capitalismo no lleva en s\u00ed la igualdad de derechos entre los hombres y las mujeres; tampoco la igualdad de condiciones entre hombre y mujer en el proceso de producci\u00f3n social (desde el punto de vista de los salarios, del lugar que ocupan en el proceso de producci\u00f3n, y en las condiciones laborales).<\/p>\n<p>Aunque la liquidaci\u00f3n del feudalismo y el desarrollo capitalista ha provocado cambios importantes en la situaci\u00f3n de la mujer, la burgues\u00eda ha tenido una actitud, incluso en sus momentos m\u00e1s revolucionarios, de obstrucci\u00f3n a los derechos democr\u00e1ticos, para obstaculizar que las libertades se ampliasen, para que la igualdad de derechos, que es uno de los elementos de las libertades, no se llevasen a cabo. En la medida en que la burgues\u00eda no ha podido impedirlo, ha tratado de limitar esos derechos y dejarlos\u00a0 a un bajo nivel. Con la reivindicaci\u00f3n de los derechos democr\u00e1ticos, de las libertades y de la igualdad de derechos; con el auge del movimiento obrero a un nivel que amenaza el poder de la burgues\u00eda, y el paso del capitalismo a su estado monopolista, \u00e9sta, la burgues\u00eda, se ha sentido ampliamente\u00a0 golpeada. La igualdad de derechos entre mujeres y hombres, junto con otros derechos, s\u00f3lo se ha conseguido parcialmente a trav\u00e9s de enconadas luchas.<\/p>\n<p>El contenido de esos derechos est\u00e1 limitado por el nivel de lucha y organizaci\u00f3n de las mujeres, de los obreros y los trabajadores. Los derechos democr\u00e1ticos de la mujer, la protecci\u00f3n de lo conquistado, su progreso, dependen de la fuerza y de la continuidad de la lucha y de sus organizaciones.<\/p>\n<p>Pese a las mencionadas posiciones de la burgues\u00eda, es posible obtener en la sociedad capitalista \u00abla igualdad de derechos jur\u00eddicos\u00bb entre mujeres y hombres, as\u00ed como otros derechos. En numerosos pa\u00edses, empezando por los pa\u00edses capitalistas avanzados, se han logrado disposiciones jur\u00eddicas en ese sentido. Como en el pasado, los ide\u00f3logos y pol\u00edticos defensores del sistema capitalista afirman que la sociedad burguesa puede asegurar \u00abla igualdad jur\u00eddica\u00bb, y que \u00e9sta ya est\u00e1 lograda en los pa\u00edses capitalistas desarrollados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hacen propaganda de que esa \u00ablegalidad jur\u00eddica\u00bb ha acabado con la opresi\u00f3n de la mujer por el hombre y de su situaci\u00f3n como g\u00e9nero menor. Las medidas\u00a0 jur\u00eddicas aplicadas en los pa\u00edses capitalistas, como el derecho al divorcio, de pensi\u00f3n alimenticia, de indemnizaci\u00f3n e intereses, de reparto de la propiedad, el derecho al trabajo, el derecho de voto y de elegibilidad, constituyen principios b\u00e1sicos de esta propaganda.<\/p>\n<p>El derecho a la igualdad entre hombres y mujeres, es todav\u00eda una de las reivindicaciones principales por las que se debe luchar en numerosos pa\u00edses del mundo, empezando por pa\u00edses de Asia y de \u00c1frica. En muchos pa\u00edses enfangados en guerras civiles, guerras regionales ligadas a la agudizaci\u00f3n de las luchas imperialistas de reparto, o\u00a0 donde hay directamente intervenci\u00f3n imperialista, las mujeres se encuentran en una situaci\u00f3n como en el m\u00e1s negro Medioevo. Afganist\u00e1n, Iraq, Libia, y \u00faltimamente Siria, constituyen ejemplos claros de lo anterior. Las principales potencias imperialistas, apoyan a los grupos y reg\u00edmenes m\u00e1s reaccionarios en la medida en que estos sirven a sus intereses. Intereses que destruyen completamente los de por s\u00ed ya limitados derechos de las mujeres de esos pa\u00edses.<\/p>\n<p>No es solamente en los pa\u00edses econ\u00f3micamente atrasados, dependientes, tambi\u00e9n en los pa\u00edses capitalistas desarrollados, por numerosos factores como el de la dependencia econ\u00f3mica de una parte importante de las mujeres que no pueden participar en la producci\u00f3n social a un nivel que las permita asegurar su independencia econ\u00f3mica. Tambi\u00e9n por factores como los milenarios prejuicios reaccionarios mantenidos por la burgues\u00eda, influyen en las mujeres, y los hombres, lo que impide que una gran parte de las mujeres puedan utilizar derechos ya\u00a0 formalmente obtenidos.<\/p>\n<p>La emancipaci\u00f3n de las mujeres y la igualdad real con los hombres, incluso all\u00e1 donde la igualdad y otros derechos democr\u00e1ticos y de libertad se han conseguido, no se puede llevar a cabo en el contexto del capitalismo. Lenin afirma: \u00ab<em> Ciertas taras econ\u00f3micas son inherentes al capitalismo en general cualquiera que sea la superestructura pol\u00edtica; liquidar esas taras sin liquidar el capitalismo es econ\u00f3micamente imposible.[\u2026] En la mayor\u00eda de los casos, el derecho al divorcio es irrealizable en el r\u00e9gimen capitalista, pues el sexo oprimido est\u00e1 econ\u00f3micamente aplastado, ya que la mujer en r\u00e9gimen capitalista, es, sea el que sea el sistema democr\u00e1tico, una \u201cesclava dom\u00e9stica\u201d, relegada al dormitorio, al cuarto de los hijos, a la cocina.\u00bb<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><strong>[4]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<ul>\n<li><strong>La emancipaci\u00f3n de la mujer y la revoluci\u00f3n proletaria<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Hoy en todo pa\u00eds capitalista, aun en los m\u00e1s democr\u00e1ticos, los m\u00e1s desarrollados y los m\u00e1s \u00absociales\u00bb, el cuidado y manutenci\u00f3n de los hijos y las tareas dom\u00e9sticas, son responsabilidad de la mujer, como carga; y las condiciones sociales que podr\u00edan permitir la igualdad de efectiva y real con los hombres, su libre participaci\u00f3n en la producci\u00f3n y en\u00a0 la vida, no existen.\u00a0 <em>\u00ab Para asegurar la emancipaci\u00f3n completa de la mujer y que sea la igual del hombre, hace falta socializar las tareas dom\u00e9sticas y que las mujeres puedan ocupar su lugar en el trabajo productivo com\u00fan. Solamente as\u00ed la mujer estar\u00e1 en igualdad de condiciones con el hombre\u00bb<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><strong>[5]<\/strong><\/a><\/em> El capitalismo, junto a integrar masivamente a las mujeres en el proceso de producci\u00f3n social, crea las condiciones materiales para que la guarda y educaci\u00f3n de los hijos y otras cargas dom\u00e9sticas devengan un trabajo social. Que esas cargas sean un trabajo social es una necesidad, y constituyen una de las condiciones para que las fuerzas productivas puedan desarrollarse libremente.<\/p>\n<p>Con la socializaci\u00f3n de la custodia y educaci\u00f3n de los hijos y de otras tareas dom\u00e9sticas, la familia dejar\u00e1 de ser una unidad econ\u00f3mica de la sociedad. Empero, eso es imposible en el contexto de la propiedad privada y de la sociedad capitalista donde la producci\u00f3n se lleva a cabo por la obtenci\u00f3n de beneficios. Es necesario que sean abolidas esas cargas principalmente asumidas por la mujer en tanto que g\u00e9nero oprimido, que sean socializadas, que\u00a0 la mujer pueda ocupar libremente su lugar en el proceso de producci\u00f3n social, en todos los terrenos de la vida social, as\u00ed como en el conjunto de los elementos de la infraestructura y de la superestructura que impiden esa libre participaci\u00f3n. La condici\u00f3n principal para lo anterior, que es tambi\u00e9n la condici\u00f3n principal de la liberaci\u00f3n de la clase obrera, es la edificaci\u00f3n de la sociedad comunista, en la que la producci\u00f3n se efectuar\u00e1, no por el beneficio, sino para satisfacer las necesidades sociales y donde los medios de producci\u00f3n ser\u00e1n propiedad com\u00fan de toda la sociedad, por lo tanto, las mujeres no pueden lograr su emancipaci\u00f3n m\u00e1s que con la victoria de la revoluci\u00f3n proletaria y la edificaci\u00f3n de la sociedad comunista. Es la clase obrera la fuerza social que puede destruir mediante la revoluci\u00f3n el poder del capital y de la burgues\u00eda, asegurar la propiedad colectiva sobre los medios de producci\u00f3n y edificar la sociedad sin clases.<\/p>\n<p>Las mujeres constituyen la mitad de los obreros y de los trabajadores, por ello mientras que la emancipaci\u00f3n\u00a0 de la mujer, la igualdad de hecho, real, con el hombre no se lleve a cabo, los obreros no ser\u00e1n libres en tanto que clase. Con la edificaci\u00f3n\u00a0 de la sociedad sin clases, (y su preludio es la victoria de la revoluci\u00f3n proletaria socialista) las trabajadoras ser\u00e1n liberadas no s\u00f3lo de la opresi\u00f3n y la explotaci\u00f3n capitalista, sino tambi\u00e9n dejar\u00e1n de ser el g\u00e9nero oprimido, y ser\u00e1n liberadas del conjunto de obst\u00e1culos que alteran sus capacidades e impiden su libre participaci\u00f3n\u00a0 en la vida social y en la producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, sin la participaci\u00f3n activa, militante de las mujeres, sin su rebeld\u00eda y lucha, sus aspiraciones y sus energ\u00edas para construir un nuevo mundo, rebeld\u00eda provocada no s\u00f3lo por su pertenencia a la clase oprimida y explotada, tambi\u00e9n por el hecho de ser el g\u00e9nero oprimido, no es posible que la revoluci\u00f3n proletaria se lleve a cabo, y no se podr\u00e1 realizar la edificaci\u00f3n del socialismo y la construcci\u00f3n de la sociedad sin clases. La relaci\u00f3n entre la lucha de liberaci\u00f3n de la clase obrera y la de la emancipaci\u00f3n de las mujeres, no es una relaci\u00f3n unilateral, existe una correlaci\u00f3n entre ellas que se influencia, se alimenta y se refuerza mutuamente; la lucha por la emancipaci\u00f3n de las mujeres constituye uno de los elementos y apoyo de la revoluci\u00f3n proletaria mundial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La historia de la lucha de clases y especialmente la lucha de las mujeres por la emancipaci\u00f3n y la igualdad,\u00a0 muestra que el problema femenino est\u00e1 ligado a la\u00a0 lucha por el poder pol\u00edtico entre las dos clases principales del capitalismo, es decir, entre la burgues\u00eda y el proletariado. La particularidad de la cuesti\u00f3n no excluye la lucha de la clase obrera por un mundo sin explotaci\u00f3n, al contrario, es la misma lucha.<\/p>\n<p>Una de las caracter\u00edsticas de la experiencia hist\u00f3rica de la lucha de las mujeres, es que en su lucha por la igualdad de derechos en tanto que g\u00e9nero oprimido, obtiene aliados cada vez m\u00e1s, en el seno del g\u00e9nero opresor y dominante. La lucha de las mujeres, es decir, la reivindicaci\u00f3n, del g\u00e9nero oprimido frente al opresor, repercute en el dominante seg\u00fan la clase social. Mientras que la lucha del g\u00e9nero oprimido por sus reivindicaciones frente al poder del opresor se desarrolla y se populariza, el apoyo que recibe no se distingue por el g\u00e9nero, sino por la pertenencia a una clase social.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El apoyo masivo y de facto a la lucha de las mujeres fue realizado por la parte de los trabajadores hombres de las clases bajas, particularmente los proletariados del g\u00e9nero opresor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la separaci\u00f3n causada por la lucha por la igualdad de las mujeres que apareci\u00f3 en las filas del sexo oprimido, los trabajadores varones se puso de relieve en primer lugar. Y parece claro que en la questi\u00f3n de la mujer en la sociedad capitalista, la clase que est\u00e1 dispuesto a ponerse de pie y luchar por las reclamas m\u00e1s avanzadas es la clase obrera, con sus mujeres y hombres. La raz\u00f3n por la cual las demandas sociales, econ\u00f3micas, pol\u00edticas y culturales de un g\u00e9nero y su lucha causa una separaci\u00f3n entre el g\u00e9nero dominante, es que la principal separaci\u00f3n de la sociedad se form\u00f3 en torno a la relaci\u00f3n entre expropiadores-explotados y oprimidos-opresores se erigi\u00f3 alrededor de clases.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La historia del movimiento feminino demuestra, que sus logros m\u00e1s importantes, su nivel m\u00e1s avanzado de desarrollo en t\u00e9rminos de reclamos, organizaci\u00f3n y cantidad se lleva a cabo en momentos en que la clase obrera fue el m\u00e1s organizado y m\u00e1s fuerte contra la burgues\u00eda. No es casualidad que los momentos en que la clase obrera ha sufrido de p\u00e9rdidas y se retir\u00f3, son al mismo tiempo los momentos en que los ataques contra los avances de las mujeres se han intensificado y la vida y el trabajo de las mujeres se han deteriorado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde el cuidado y la educaci\u00f3n de los hijos, y otras tareas dom\u00e9sticas no son los principales problemas de la mujer burguesa, y la socializaci\u00f3n de estas tareas requiere inevitablemente la colectivizaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n y la expropiaci\u00f3n de los expropiadores, esposa burguesa y su movimiento no afirman que estas tareas son socializados. No s\u00f3lo no los reclaman, sino por el contrario est\u00e1n luchando contra. Sobre la cuesti\u00f3n de la emancipaci\u00f3n completa, esposa burguesa y su movimiento reaccionan como parte de su clase de membres\u00eda.<\/p>\n<p>Esta distinci\u00f3n causado en el g\u00e9nero oprimido por su lucha de emancipaci\u00f3n muestra en el an\u00e1lisis final que la separaci\u00f3n y la lucha principal de la sociedad se erigen en las clases y todas las otras contracciones y separaci\u00f3nes dependen de ella.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estos puntos constituyen uno de los principales aspectos de distinci\u00f3n sobre la cuesti\u00f3n de la mujer, entre burgues\u00eda y clase obrera, entre todo tipo de corrientes burguesas y peque\u00f1oburguesas y el marxismo-leninismo, Son aspectos que han de estar entre los principales elementos de la Plataforma sobre la que se debe erigir el trabajo de propaganda de los partidos revolucionarios de la clase obrera y el movimiento comunista de mujeres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La realidad de que la emancipaci\u00f3n de las mujeres no se puede llevar a cabo sin la victoria de la revoluci\u00f3n proletaria y la edificaci\u00f3n de la sociedad sin clases, no debe impedir una atenci\u00f3n particular a la necesidad de la lucha por el reconocimiento de la igualdad de derechos, y por reducir las cargas ya mencionadas. Al contrario, los obreros y obreras con conciencia de clase y su organizaci\u00f3n, deben proponer reivindicaciones concretas sobre la igualdad de derechos y el reconocimiento de otros derechos democr\u00e1ticos y libertad, para disminuir o liberar, la carga que pesa sobre las trabajadoras y poder participar en el proceso de producci\u00f3n social. Adem\u00e1s de proponer esas reivindicaciones, deben ser los elementos m\u00e1s consecuentes y decididos, los principales organizadores de esta lucha .Deben animar, motivar a las mujeres a participar en la lucha social que, al contrario de las tareas dom\u00e9sticas que ensombrecen su horizonte, puede desarrollar sus aptitudes, desarrollar una cultura y estado de \u00e1nimo entre los miembros de una familia obrera para compartir el peso de esa carga. Todo esto es una necesidad de la correlaci\u00f3n entre la revoluci\u00f3n proletaria y la emancipaci\u00f3n de la mujer, y una de las condiciones necesarias para llevar a la lucha un\u00a0 mayor n\u00famero de mujeres, elevar su nivel de conciencia, de organizaci\u00f3n y de lucha, desarrollar acciones unitarias y masivas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuanto m\u00e1s se logre y se lleve a cabo la igualdad de derechos y otras conquistas democr\u00e1ticas, m\u00e1s se ampliar\u00e1 la lucha de los obreros y los trabajadores y se eliminar\u00e1n diferencias y contradicciones entre las clases; la relaci\u00f3n entre la emancipaci\u00f3n de la mujer y la revoluci\u00f3n proletaria ser\u00e1n evidentes. Cuanto m\u00e1s se aligeren las tareas dom\u00e9sticas que la mujer se ve obligada a asumir, la obrera y la trabajadora tendr\u00e1n m\u00e1s posibilidades de prosperar, de participar en la producci\u00f3n y en la vida social. Adem\u00e1s, las luchas llevadas a cabo por las reivindicaciones democr\u00e1ticas son escuelas que forman a los obreros y obreras a partir de su propia experiencia y son preparaci\u00f3n para mayores acciones, hasta llegar a las\u00a0 luchas definitivas entre clases.<\/p>\n<p>Otro aspecto importante, es que las mujeres oprimidas y que asumen las tareas dom\u00e9sticas, pertenecen a clases diferentes.\u00a0 Una de las tareas que los partidos revolucionarios de la clase obrera deben llevar a cabo ya, sin esperar, es la de trabajar por que la lucha unitaria y organizada de las masas de mujeres que pertenecen a diferentes clases sociales, est\u00e9 ligada lo m\u00e1s posible con el movimiento obrero. Las reivindicaciones democr\u00e1ticas y m\u00e1s urgentes son la plataforma para asegurar la unidad de lucha, lo m\u00e1s amplia posible de las mujeres, a fin de desarrollar el movimiento masivo de ellas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong>La Revoluci\u00f3n de octubre y la emancipaci\u00f3n de las mujeres<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Al tomar el Poder del Estado mediante la Revoluci\u00f3n de Octubre, las reivindicaciones de las mujeres, su emancipaci\u00f3n, fueron de las primeras medidas a tomar por el gobierno de la clase obrera. Por vez primera en la historia, todas las leyes retr\u00f3gradas concernientes a la discriminaci\u00f3n de la mujer fueron\u00a0 abolidas, y se asegur\u00f3 la igualdad de derechos con el hombre en todos los terrenos, pol\u00edtico, econ\u00f3mico y jur\u00eddico.<\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n de Octubre proclam\u00f3 la igualdad de derechos en todos los aspectos de la vida y los asegur\u00f3 jur\u00eddicamente, dict\u00f3 desde el principio decretos instaurando el \u00absalario igual a trabajo igual\u00bb, la jornada de ocho horas, la protecci\u00f3n del trabajo de la mujer, los derechos de la madre <strong><u>divorciada <\/u><\/strong>y de los hijos. Se proclamaron leyes sobre el matrimonio civil, el derecho al divorcio, derechos particulares para las madres, la abolici\u00f3n de las leyes contra el aborto, la responsabilidad del Estado en la planificaci\u00f3n familiar, le penalizaci\u00f3n de la prostituci\u00f3n y de los cr\u00edmenes sexuales contra la mujer y los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Se organizaron campa\u00f1as y actividades diversas para incrementar el nivel cultural de las mujeres. Se construyeron escuelas y cursos para aprender oficios o perfeccionarlos. La actividad de la\u00a0 madre\u00a0 y las tareas dom\u00e9sticas fueron catalogadas como actividades sociales al mismo t\u00edtulo que el trabajo en la producci\u00f3n social. Se cre\u00f3\u00a0 una amplia red de instituciones\u00a0 de custodia y estudio infantil (guarder\u00edas, internados, centros de estudio, etc.) con capacidad para ayudar a la educaci\u00f3n de los ni\u00f1os y j\u00f3venes y permitir a las mujeres participar en la producci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Para facilitar la vida de las mujeres, se dictaron decretos para instalar, en los barrios y f\u00e1bricas, comedores, cantinas, lavander\u00edas, medidas entre las primeras tomadas por el gobierno sovi\u00e9tico, lo contribuy\u00f3 a incorporar a las mujeres a la vida social.\u00a0 Las mujeres, una buena parte de ellas,\u00a0 fueron responsabilizadas en puestos de administraci\u00f3n en el Estado, de los Soviets y de las organizaciones del Partido; en puestos de organizaci\u00f3n y de gesti\u00f3n para la distribuci\u00f3n de mercanc\u00edas de consumo , y tambi\u00e9n en empleos para la protecci\u00f3n de las madres y sus hijos en las guarder\u00edas, comedores p\u00fablicos, etc.<\/p>\n<p>Los vestigios del capitalismo (y de los sistemas sociales precedentes) en la infraestructura y la superestructura que no se pod\u00eda liquidar de golpe, particularmente los concernientes a la situaci\u00f3n concreta en que se encontraba la masa de mujeres, las imped\u00edan aprovechar plenamente de los derechos que la revoluci\u00f3n las hab\u00eda otorgado, as\u00ed como de las posibilidades que a medida que se edificaba el socialismo crec\u00edan. Pero el gobierno no esper\u00f3 a que esos obst\u00e1culos fuesen superados por s\u00ed mismo, y\u00a0 llev\u00f3 a cabo una lucha permanente para liquidarlos utilizando para ello todas las posibilidades. Lenin, que advirti\u00f3 a menudo contra esos obst\u00e1culos, insist\u00eda sobre ese problema y durante una conversaci\u00f3n con Clara Zetkin precis\u00f3, <em>\u00ab<strong> el esp\u00edritu apol\u00edtico, asocial y retr\u00f3grado de la masa de mujeres, sus posibilidades restringidas de actuaci\u00f3n, su modo de vida son hechos.\u00bb<\/strong><\/em><strong> y subraya<\/strong> <em>\u00ab<strong> No tener en cuenta todo eso es una estupidez, una gran estupidez. Necesitamos para llevar a cabo un trabajo con las mujeres, \u00f3rganos especiales, m\u00e9todos espec\u00edficos de agitaci\u00f3n y formas de organizaci\u00f3n.\u00a0 Esto no es feminismo, es pr\u00e1ctica, una adaptaci\u00f3n con un fin revolucionario [\u2026] Si no atraemos a millones de mujeres, no podremos mantener la dictadura del proletariado y empezar la construcci\u00f3n del comunismo. Debemos buscar la forma para llegar a ellas,\u00a0 estudiar y experimentar para lograrlo<\/strong>\u00bb<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><strong>[6]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p>Esta cita muestra claramente que Lenin no se limitaba a describir la situaci\u00f3n; despu\u00e9s de precisar que las mujeres comunistas no necesitan una organizaci\u00f3n distinta y que pueden organizarse en el Partido como los hombres, precis\u00f3 que para llevar a cabo un trabajo con las mujeres hace falta \u00ab<strong><em>\u00f3rganos especiales, m\u00e9todos espec\u00edficos de agitaci\u00f3n y de organizaci\u00f3n<\/em><\/strong><em>\u00bb, <\/em>se\u00f1al\u00f3 que eso no es feminismo y sugiri\u00f3 tomar propuestas y medidas concretas. Lenin y luego Stalin, en cada una de las fases de la edificaci\u00f3n del socialismo en la URSS, llamaron constantemente la atenci\u00f3n para que las medidas pol\u00edticas que aseguraban la igualdad de las mujeres se aplicasen en la pr\u00e1ctica. En la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, y luego en los otros pa\u00edses socialistas, la participaci\u00f3n de las mujeres en la direcci\u00f3n del Estado a todos los niveles, en la vida social como individuos libres, as\u00ed como su elecci\u00f3n a todos los organismos de direcci\u00f3n del Estado socialista y del Partido, fueron constantemente incentivadas.<\/p>\n<p>El proceso de emancipaci\u00f3n de la mujer y de su participaci\u00f3n en la direcci\u00f3n del pa\u00eds, progresaba al mismo tiempo que la edificaci\u00f3n del socialismo. Ese proceso se llev\u00f3 a cabo tambi\u00e9n despu\u00e9s de la II Guerra Mundial en los pa\u00edses de democracia popular que hab\u00edan iniciado la construcci\u00f3n del socialismo, y fue uno de los factores que oblig\u00f3 a los dirigentes de pa\u00edses capitalistas a llevar a cabo reformas sobre la cuesti\u00f3n de la mujer en sus pa\u00edses.<\/p>\n<p>No solamente la experiencia de la edificaci\u00f3n del socialismo en la URSS y los otros pa\u00edses socialistas, sino tambi\u00e9n el hundimiento del socialismo y la restauraci\u00f3n del capitalismo en esos pa\u00edses, han demostrado en los hechos que la tesis marxista seg\u00fan la cual la emancipaci\u00f3n de las mujeres y la igualdad real con los hombres no es una utop\u00eda,\u00a0 pero s\u00f3lo se puede llevar a cabo con la victoria de la revoluci\u00f3n proletaria y la edificaci\u00f3n de la sociedad sin clases. El desarrollo del capitalismo imperialista y el lugar de la mujer en ese desarrollo, confirma cotidianamente esta tesis.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Experiencias de lucha y de organizaci\u00f3n de las mujeres<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>A lo largo del proceso de transformaci\u00f3n de la mujer en g\u00e9nero oprimido,\u00a0 la historia est\u00e1 llena de m\u00faltiples revueltas. Entre otras, numerosas figuras y personalidades que desafiaron el orden establecido aparecen en un primer plano. Sin embargo esas revueltas y resistencias fueron movimientos y tentativas que no culminaron con \u00e9xitos duraderos ni en cambios profundos y fundamentales, sobre la situaci\u00f3n de la mujer, y han quedado como movimientos e iniciativas desconectadas unas con otras que con el paso del tiempo han acabado por apagarse.<\/p>\n<p>La historia muestra que las mujeres se han unido a sus hermanos de clase para conquistar derechos comunes y conjuntamente han combatido heroicamente. Las mujeres participaron en <strong><u>la lucha contra la esclavitud<\/u><\/strong>, en las rebeliones contra el feudalismo y en las revoluciones y han desempe\u00f1ado un papel importante. En el per\u00edodo feudal, es importante tener en cuenta el papel de las mujeres <strong><u>en las diversas luchas en varios campos<\/u><\/strong>, particularmente contra los dogmas de la Iglesia cat\u00f3lica. Numerosas mujeres murieron en la lucha contra las reglas impuestos por los sacerdotes encargados de someter a las mujeres y definir un marco ideol\u00f3gico-religioso para presentarlas como las responsables del conjunto de desgracias de la humanidad.<\/p>\n<p>El movimiento de las mujeres y su lucha por la igualdad de derechos, se han desarrollado particularmente con el capitalismo que liquid\u00f3 r\u00e1pidamente las relaciones de producci\u00f3n feudales que imped\u00edan el desarrollo de la sociedad, y la incorporaci\u00f3n masiva de las mujeres a la producci\u00f3n social, y a las revoluciones hist\u00f3ricas de la burgues\u00eda. Las mujeres participaron en masa en la Revoluci\u00f3n Francesa de 1789 (y en otras revoluciones burguesas) que es el s\u00fammum de las revoluciones cl\u00e1sicas burguesas. El instinto de clase de las mujeres pobres de Par\u00eds, las llev\u00f3 a incorporarse a la revoluci\u00f3n, y en 1789 desempe\u00f1aron un papel importante en la evoluci\u00f3n de la Revoluci\u00f3n francesa, con sus manifestaciones por las calles de la capital para reivindicar un \u00abtrabajo decente\u00bb y\u00a0 contra la carest\u00eda del pan.<\/p>\n<p>En todo momento de la revoluci\u00f3n, las mujeres de las capas inferiores estuvieron en la primera l\u00ednea. Las mujeres que estaban fuera de la mayor\u00eda de los votos y de las asociaciones populares, fundaron clubs y asociaciones de lucha por la igualdad en el \u00e1mbito p\u00fablico. Sin embargo, toda una serie de reivindicaciones tales como la igualdad de derechos, el de elegir y ser elegidas para la Asamblea, el reconocimiento de sus organizaciones, etc., fueron rechazadas por la asambleas surgidas en los per\u00edodos m\u00e1s revolucionarios de la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>Incluso el derecho de voto y de elegir a las mujeres, no fue reconocido en los pa\u00edses capitalistas avanzados durante mucho tiempo pese a las victorias de las revoluciones y de la conquista del poder por la burgues\u00eda (en diferentes per\u00edodos) aunque en esas luchas participaron la clase obrera y las mujeres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Junto a la lucha por la igualdad de derechos y otras reivindicaciones, la lucha por la emancipaci\u00f3n de las mujeres y su movimiento popular, se desarroll\u00f3 cuando la clase obrera comenz\u00f3 a luchar como clase social independiente de la burgues\u00eda y contra ella, y se organiz\u00f3 en su propio partido de clase. Las revoluciones de 1848 en Europa continental, particularmente las luchas en Francia, fueron las primeras luchas por el poder y en la que la clase obrera particip\u00f3 con sus propias reivindicaciones de clase contra la burgues\u00eda, terminaron con la derrota de la clase obrera. El nacimiento de la teor\u00eda marxista, y su difusi\u00f3n entre los obreros, fueron dos momentos importantes.<\/p>\n<p>El movimiento obrero revolucionario, desde su aparici\u00f3n se interes\u00f3 por la lucha por la liberaci\u00f3n completa y definitiva de las mujeres, como una de sus reivindicaciones urgentes en el conjunto de los problemas planteados. La lucha por la emancipaci\u00f3n de las mujeres, recibe el m\u00e1s grande apoyo del movimiento revolucionario de los obreros. Igualmente, el desarrollo de esta lucha por la emancipaci\u00f3n de las mujeres fue uno de los elementos fundamentales que hizo progresar el movimiento revolucionario obrero. Esos dos movimientos han tejido estrechos lazos entre s\u00ed, que les ha permitido progresar rec\u00edprocamente.<\/p>\n<p>En la segunda mitad del siglo XIX, la organizaci\u00f3n pol\u00edtica y sindical de la clase obrera tuvo un\u00a0 importante progreso, e igualmente la organizaci\u00f3n sindical de las mujeres. La Asociaci\u00f3n Internacional de Trabajadores, es decir, la I Internacional creada en 1864, fue la primera en aceptar la adhesi\u00f3n de mujeres. En el Congreso de Ginebra, en septiembre de 1866, las delegaciones alemana, francesa e inglesa, plantearon como uno de los principales problemas de la clase obrera, la cuesti\u00f3n de las condiciones de vida y trabajo de las mujeres y de los ni\u00f1os en las f\u00e1bricas. En esa reuni\u00f3n, contra los que defend\u00eda la tesis reaccionaria seg\u00fan la cual las mujeres deb\u00edan cumplir su papel tradicional, Marx subray\u00f3 la importancia de la participaci\u00f3n de las mujeres en la producci\u00f3n con sus m\u00faltiples consecuencias. En los a\u00f1os posteriores, los partidos y organizaciones revolucionarias de la clase obrera han considerado que el trabajo con las mujeres, especialmente con las trabajadoras, es tarea de las m\u00e1s importantes. Es un giro en la organizaci\u00f3n y la lucha de las mujeres trabajadoras. Las reivindicaciones de trabajo, pan, libertad e igualdad, durante la revoluci\u00f3n francesa, llevaron a la mujeres trabajadoras a plantear los m\u00e1s amplios derechos: a trabajo igual, salario igual; jornada de trabajo de ocho horas; aumento de salarios de las profesiones m\u00e1s remuneradas; m\u00e1s inspectores de trabajo en las f\u00e1bricas; condiciones de trabajo apropiadas a la salud de la mujer; subvenci\u00f3n de la maternidad; cooperativa de mujeres trabajadoras y el derecho de voto para todos independientemente de la raza, del sexo y del color de la piel. Empieza as\u00ed a tomar forma un movimiento femenino que se apoya en las mujeres trabajadoras, en las obreras que defiende junto a la igualdad de derechos, las reivindicaciones espec\u00edficas de la lucha. Empero, incluido este per\u00edodo, las cuestiones del derecho de voto y de elegibilidad, y en general la igualdad de derechos segu\u00eda siendo un problema que un\u00eda en el movimiento a mujeres de diferentes clases sociales, incluso cuando los objetivos eran diferentes.<\/p>\n<p>En 1871, las mujeres que participaban en el movimiento revolucionario de la Comuna de Par\u00eds, reivindicaban \u00abigualdad pol\u00edtica, derechos pol\u00edticos para la mujer\u00bb. Las obreras, campesinas, artesanas, en fin, las mujeres del pueblo en general, jugaron un importante papel en la experiencia hist\u00f3rica de la Comuna de Par\u00eds. Uno de los primeros decretos de la Comuna fue establecer el derecho al divorcio y la obligaci\u00f3n de dar una pensi\u00f3n alimenticia para los hijos; con ello se trataba de erradicar la concepci\u00f3n y pr\u00e1ctica de la sumisi\u00f3n\u00a0 de las mujeres. Durante la Comuna, destac\u00f3 la organizaci\u00f3n \u00abComit\u00e9 de mujeres\u00bb que agrupaba a m\u00e1s de 160 organizaciones de trabajadoras, con unos 1.800 miembros, las cuales demostraron su valor y esp\u00edritu de lucha en la defensa de las reivindicaciones de las trabajadoras.\u00a0 Las decisiones y medidas tomadas por la Comuna de Par\u00eds son una experiencia hist\u00f3rica fundamental para hacer progresar la posici\u00f3n de la clase obrera sobre la cuesti\u00f3n de las mujeres.<\/p>\n<p>La unidad ideol\u00f3gica y organizativa del movimiento de las mujeres socialistas fue asegurada por la primera conferencia internacional socialista de mujeres, que tuvo lugar en Stuttgart en 1907. En 1910, en la segunda conferencia internacional socialista celebrada en Copenhague, se aprob\u00f3 una resoluci\u00f3n sobre el derecho al voto y a la elegibilidad de la mujer. En\u00a0 esa Conferencia a propuesta de Clara Zetkin, se adopt\u00f3 una decisi\u00f3n hist\u00f3rica\u00a0 para celebrar anualmente una jornada espec\u00edfica en el mundo. Fue la decisi\u00f3n de celebrar el 8 de marzo como jornada internacional de las trabajadoras.<\/p>\n<p>La III Internacional, fundada inmediatamente despu\u00e9s de la victoria de la Revoluci\u00f3n de Octubre, dio gran importancia\u00a0 a la cuesti\u00f3n de la mujer y al trabajo de organizaci\u00f3n con ellas, as\u00ed como al desarrollo del movimiento comunista de las mujeres nacional e internacional. Con la Revoluci\u00f3n de Octubre y la fundaci\u00f3n de la III Internacional, junto al movimiento revolucionario obrero, el movimiento de las mujeres, espec\u00edficamente el movimiento de mujeres comunistas, se desarrollaron. La II Guerra Mundial acab\u00f3 con la derrota fascista y se abrieron nuevas brechas en el sistema capitalista imperialista. En este per\u00edodo, mientras se desarrollaba el movimiento revolucionario de la clase obrera y de los pueblos oprimidos de los pa\u00edses desarrollados y los atrasados, as\u00ed como el movimiento revolucionario de las mujeres, el antiguo sistema de colonizaci\u00f3n inici\u00f3 un proceso de descomposici\u00f3n. Millones de mujeres participaron\u00a0 en las luchas de liberaci\u00f3n nacional y social en los pa\u00edses atrasados (desde el punto de vista del desarrollo capitalista) de Asia, \u00c1frica y Am\u00e9rica Latina. Ese progreso ha continuado hasta la segunda mitad de 1950 en que el revisionismo moderno dominaba en el movimiento revolucionario obrero. En casi todos los pa\u00edses, el movimiento femenino se\u00a0 ha desarrollado. Los dirigentes de los pa\u00edses capitalistas para apaciguar el esp\u00edritu de \u00abun nuevo mundo\u00bb, calmar el descontento y la c\u00f3lera creciente de las masas de mujeres e impedir el desarrollo de sus luchas, adem\u00e1s de recurrir a las medidas represivas, hicieron concesiones y multiplicaron sus tentativas de obtener apoyos en el movimiento femenino. Mientras tanto el proceso hacia la emancipaci\u00f3n de las mujeres continuaba en los pa\u00edses socialistas ligando el progreso a reformas que aseguraban la igualdad jur\u00eddica y se atend\u00edan las reivindicaciones urgentes de las mujeres.<\/p>\n<p>Al hacerse el revisionismo moderno con la direcci\u00f3n del movimiento revolucionario, en la segunda mitad de 1950, imprimi\u00f3 un\u00a0 cambio que tuvo numerosas consecuencias sobre el movimiento de emancipaci\u00f3n de las mujeres. El poder del revisionismo moderno tuvo como consecuencia el hundimiento del socialismo y la restauraci\u00f3n del capitalismo en los pa\u00edses socialistas, excepto en Albania. La clase obrera y su movimiento revolucionario, y tambi\u00e9n el movimiento de emancipaci\u00f3n de las mujeres, sufrieron la m\u00e1s grande derrota de su historia. Inevitablemente esa derrota y el reflujo dado, influy\u00f3 negativamente en el movimiento de las mujeres.<\/p>\n<p>Al igual que las corrientes revisionistas y oportunistas de anta\u00f1o, el revisionismo moderno ha seguido una l\u00ednea de retrotraer el nivel de conciencia, de organizaci\u00f3n y de lucha del movimiento obrero. Ha preparado el terreno para que las tesis principales del marxismo (entre ellas la de la cuesti\u00f3n de la mujer) y los logros hist\u00f3ricos del socialismo sean minimizados, no s\u00f3lo entra las masas atrasadas, sino tambi\u00e9n en sectores avanzados de las masas y los intelectuales; adem\u00e1s, ha preparado el terreno que permite a la ideolog\u00eda burguesa en todas sus formas (liberal, socialdem\u00f3crata) y a las corrientes antimarxistas, desarrollarse. Tambi\u00e9n ha\u00a0 desarrollado las condiciones que permiten a la burgues\u00eda llevar a cabo campa\u00f1as y ataques anticomunistas de los m\u00e1s importantes e influyente de su historia, y han debilitado incluso el mismo campo de acci\u00f3n del propio revisionismo. Adem\u00e1s de haber permitido la implantaci\u00f3n de esas condiciones, el revisionismo moderno por su desarrollo ulterior es uno de los elementos de esta campa\u00f1a anticomunista. Al igual que en otros terrenos, el movimiento de las mujeres, y particularmente el movimiento comunista de mujeres, se ha debilitado, mientras que las corrientes burguesas y peque\u00f1oburguesas en el movimiento de mujeres se ha reforzado.<\/p>\n<p>Las desbastadoras consecuencias de esta derrota aparecieron claramente a principio de los a\u00f1os 1990\u00a0 cuando en la URSS y los antiguos pa\u00edses socialistas, los \u00faltimos vestigios del socialismo, fueron destruidos para adaptar formas cl\u00e1sicas del capitalismo, al mismo tiempo que el proceso de descomposici\u00f3n de los partidos y corrientes revisionistas se aceler\u00f3 y el socialismo se hundi\u00f3 en la Rep\u00fablica Popular de Albania. El imperialismo y la reacci\u00f3n, que han presentado el hundimiento del revisionismo como la quiebra y hundimiento del comunismo, han llevado a cabo\u00a0 la campa\u00f1a anticomunista m\u00e1s eficaz de la historia, integrando directamente algunos elementos del revisionismo moderno. Esta campa\u00f1a ha tenido m\u00faltiples consecuencias, influyendo en los elementos m\u00e1s atrasados, ciertos\u00a0 medios avanzados de las masas y a los intelectuales. Desde 1990., se han intensificado los ataques contra los derechos adquiridos, no s\u00f3lo de la clase obrera y de los pueblos, sino tambi\u00e9n contra los derechos de las mujeres. Ligado a lo anterior, estos a\u00f1os han sido igualmente en los que \u00ablas santas funciones de las madres, su responsabilidad hacia la familia\u00bb, han sido preconizadas m\u00e1s que nunca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>5) La situaci\u00f3n de las obreras, las trabajadoras, las campesinas y de las mujeres de diferentes pueblos y naciones<\/strong><\/p>\n<p>A principios de 1990 mientras que las contradicciones interimperialistas se agudizaban y la lucha por el reparto del mundo se acentuaba, los ataques contra las conquistas de la clase obrera y de los pueblos, se intensificaban tambi\u00e9n. El peso de la crisis, de la competencia y de las luchas de reparto entre los imperialistas, y los gastos e intervenciones militares, las guerras reaccionarias locales, nacionales y civiles, reca\u00edan sobre la clase obrera y los pueblos. Las mujeres han sido las qu\u00e9 m\u00e1s brutalmente han sufrido todo ello.<\/p>\n<p>En numerosos pa\u00edses, centenas de miles de mujeres obreras y trabajadoras han sido las primeras en ser despedidas so pretexto de la crisis actual, y por las pol\u00edticas de austeridad aplicadas. Por ejemplo, estos \u00faltimos a\u00f1os, 51,8% de las personas que han perdido el empleo, son mujeres. En la India, 700.000 obreras del textil fueron despedidas en 2010; ese mismo a\u00f1o el 80% de los despedidos eran mujeres. Porcentajes del 80% en Sud\u00e1frica; 30.000 en Sri Lanka, 16.000 en Nicaragua, 40.000 en las regiones libres de Filipinas.<\/p>\n<p>Los obreros y trabajadores que no han perdido su empleo, han visto disminuir sus salarios, la edad de jubilaci\u00f3n ha aumentado, las pensiones de jubilaci\u00f3n disminuidas, as\u00ed como numerosos derechos sociales anulados. Una vez m\u00e1s, han sido las mujeres las m\u00e1s perjudicadas. Los despidos y el aumento del paro (desempleo) han obligado a numerosas mujeres a volver a ser \u00abamas de casa\u00bb, aceptar empleos a tiempo parcial (part-time), trabajos en precario, es decir, los peor pagados y en condiciones de semiesclavitud.<\/p>\n<p>En el proceso de reorganizaci\u00f3n del trabajo sobre la base del \u00abpar-time\u00bb, de la flexibilidad, etc., el capital ha intentado instrumentalizar a las trabajadoras arrojadas al precipicio de la miseria, del paro, para hacer de ellas un soporte\u00a0 sobre el que apoyarse para conseguir sus fines. Debido a la privatizaci\u00f3n de los servicios p\u00fablicos, la precariedad es para las mujeres un problema mayor que nunca. La precariedad no es s\u00f3lo en el empleo y la falta de futuro; es igualmente la liquidaci\u00f3n de derechos sociales de las familias obreras y trabajadoras. Las desastrosas consecuencias de esa liquidaci\u00f3n, hace que la vida sea a\u00fan m\u00e1s dura para todos los trabajadores y obreros, particularmente para las mujeres.<\/p>\n<p>Actualmente en numerosos pa\u00edses,\u00a0 son cada vez m\u00e1s las mujeres que se encuentran en una situaci\u00f3n en la que trabajan \u00aba la pieza\u00bb\u00a0 en sus casas en labores de montaje, de limpieza, de empaquetar, etc., que es en realidad una extensi\u00f3n de la unidad de producci\u00f3n de las grandes f\u00e1bricas o empresas, sin embargo esas mujeres no son consideradas obreras. Su m\u00edsera paga es considerada como \u00abuna contribuci\u00f3n al presupuesto familiar\u00bb y as\u00ed se \u00ablegitima\u00bb esa actividad.<\/p>\n<p>En numerosos pa\u00edses atrasados, junto con la opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n capitalista, las mujeres se encuentran con una explotaci\u00f3n feudal que, a veces, tiene caracter\u00edsticas de esclavitud. Esa doble opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n no se da s\u00f3lo en\u00a0 los pa\u00edses de \u00c1frica. En pa\u00edses asi\u00e1ticos muy poblados, como la India, Paquist\u00e1n, Bangladesh, del Oriente Medio, las mujeres sufren esta doble (en algunos lugares, triple) explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n, y tambi\u00e9n en numerosos pa\u00edses del Pr\u00f3ximo Oriente.<\/p>\n<ol>\n<li>a) Los datos demuestran que dos tercios de las cargas de trabajo total en el mundo, lo efect\u00faan mujeres. Es decir, a nivel mundial ellas asumen m\u00e1s carga de trabajo que los hombres. Adem\u00e1s, para las mujeres solamente son remuneradas por una cuarta parte de su trabajo; la situaci\u00f3n para los hombres es diametralmente opuesta. O sea, el trabajo femenino es casi gratuito, mal pagado y subestimado.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Actualmente la poblaci\u00f3n del mundo es de 7.000 millones, y el 49,7% de ellos, es decir, la\u00a0 mitad, son mujeres. En el capitalismo las mujeres participan cada vez m\u00e1s en la producci\u00f3n. La participaci\u00f3n de la mujer en la fuerza de trabajo es de una media del 52% mundialmente, ese porcentaje llega al 62% en los pa\u00edses de la OCDE. El porcentaje menor se da en Oriente Pr\u00f3ximo con un 18%<\/p>\n<p>Los pa\u00edses donde la tasa de participaci\u00f3n de las mujeres en la producci\u00f3n social es m\u00e1s elevada son aquellos donde precisamente los mecanismos y las formas de explotaci\u00f3n m\u00e1s intensa para las grandes empresas internacionales y los monopolios, est\u00e1n garantizados en su C\u00f3digo de Trabajo, tanto en Bangladesh, Sri Lanka, Filipinas, como en pa\u00edses de Suram\u00e9rica, Nicaragua, por ejemplo. En pa\u00edses como China, Brasil y la India, se registra un aumento masivo de las mujeres que trabajan. Se debe a la naturaleza del capitalismo. En El Manifiesto Comunista, Marx y Engels, subrayan:<\/p>\n<p><strong><em>\u00ab\u2026cuanto mayor es el desarrollo de la industria moderna, mayor es la proporci\u00f3n en que el trabajo de los hombres es suplantado por el de las mujeres y los ni\u00f1os. Por lo que respecta a la clase obrera, las diferencias de edad y sexo pierden toda significaci\u00f3n social, no hay m\u00e1s que instrumentos de trabajo, cuyo coste var\u00eda seg\u00fan la edad y el sexo.\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Seg\u00fan estad\u00edsticas de 2011, a nivel mundial las mujeres reciben, de media, el 73% en comparaci\u00f3n a los salarios de los hombres por el mismo trabajo. Cuando se analiza las posibilidades de trabajo, se constata que las mujeres trabajan en sectores poco desarrollados tecnol\u00f3gicamente y con bajo rendimiento en empleos que \u00abcomplementan\u00bb el trabajo de los hombres, por eso los salarios est\u00e1n considerados tambi\u00e9n, como \u00abingreso complementario\u00bb. Esto explica por qu\u00e9 las mujeres son mayor\u00eda en los sectores de servicio, en la industria alimentaria y textil, en el empleo a tiempo parcial, que\u00a0 conllevan condiciones de trabajo esclavista y perpet\u00faa el estatus de mujeres dependientes econ\u00f3micamente. Esta presi\u00f3n condicionada estructuralmente, garantiza el funcionamiento de las familias seg\u00fan las necesidades del capital y la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo.<\/p>\n<p>Los informes prueban que m\u00e1s de la mitad de la fuerza de trabajo del mundo, empezando por las mujeres, trabajan en condiciones precarias y sin protecci\u00f3n, particularmente en los pa\u00edses m\u00e1s pobres del mundo. Esta\u00a0 situaci\u00f3n contin\u00faa a deteriorarse. Paralelamente al incremento del trabajo en precario, del trabajo \u00abnegro\u00bb y el aumento del desempleo, el problema laboral de ni\u00f1os y adolescentes como fuerza de trabajo en los empleos en precario, se agravan m\u00e1s y m\u00e1s. Los datos sobre esto est\u00e1n camuflados ya que esa situaci\u00f3n viola las leyes en vigor en numerosos pa\u00edses. Adem\u00e1s, con el desarrollo de la flexibilidad y del trabajo \u00abnegro\u00bb desde hace varios decenios, el trabajo a domicilio (\u00abHome Based work\u00bb), tambi\u00e9n se ha desarrollado y es una de sus bases importantes.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo, (OIT) el trabajo basado en la casa u hogar, constituye el 10% de la fuerza de trabajo mundial, excepto la agricultura que est\u00e1 en la casi totalidad trabajada por mujeres. En los pa\u00edses en v\u00eda de desarrollo, esa tasa se calcula entre 25 y 60% en el sector textil y de confecci\u00f3n. Ese g\u00e9nero de trabajo no se ha desarrollado s\u00f3lo en sectores tradicionalmente fuertes como el textil, se ha extendido tambi\u00e9n a sectores modernos como el autom\u00f3vil y la electr\u00f3nica, El \u00e9xodo del campo a las ciudades, de los pa\u00edses dependientes hacia los pa\u00edses capitalistas desarrollados, ha desempe\u00f1ado un papel importante en el aumento de la fuerza de trabajo de las mujeres. Se estima que el 49% de los emigrantes son mujeres que trabajan en condiciones de esclavitud por unos salarios m\u00edseros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong>b) La violencia contra las mujeres<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>La pol\u00edtica imperialista de saqueo, de rapi\u00f1a, y las guerras civiles, las guerras y enfrentamientos entre pa\u00edses en los que las guerras regionales, que provoca la pol\u00edtica imperialista, est\u00e1n en el origen de una parte de la masacre y de la violaci\u00f3n de\u00a0 decenas de miles de mujeres, y que muchas de ellas caigan en manos de proxenetas, y que muchas se vean obligadas a exiliarse y emigrar.<\/p>\n<p>V\u00edctimas de una violencia y de presiones directas, por la situaci\u00f3n econ\u00f3mica, social y pol\u00edtica, o por sufrir la barbarie de pol\u00edticas tradicionales, de costumbres, religiosas (como la ablaci\u00f3n del cl\u00edtoris) y racistas, millones de mujeres\u00a0 luchan por sobrevivir. Todos los datos demuestran que la violencia contra las mujeres progresa de forma inquietante en todos los pa\u00edses, incluidos\u00a0 los m\u00e1s democr\u00e1ticos y desarrollados.<\/p>\n<p>M\u00e1s sorprendente a\u00fan, es que esos mismos datos demuestran que la violencia contra las\u00a0 mujeres de clase media, de mujeres diplomadas, est\u00e1 tambi\u00e9n en aumento. En Dinamarca, la violencia contra las mujeres es de un 52%, 47% en Finlandia, 46% en Suecia. El que esas cifras sean tan elevadas, se explica por el hecho de que en los pa\u00edses n\u00f3rdicos de Europa, las mujeres v\u00edctima de violencia denuncia la agresi\u00f3n sufrida m\u00e1s f\u00e1cilmente que en otros pa\u00edses.<\/p>\n<p>Seg\u00fan datos facilitados por la ONU, de cada diez mujeres, siete son v\u00edctimas de violencia sexuales al menos una vez en su vida.<\/p>\n<p>La violencia contra las mujeres se generaliza y desarrolla mundialmente, empero, no se toman las necesarias medidas jur\u00eddicas, sociales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas para protegerlas. Lo que es peor, no se reacciona, no se lleva a cabo una lucha fuerte y masiva contra esa violencia. En numerosos pa\u00edses del Pr\u00f3ximo Oriente, de \u00c1frica y de Asia, se justifican medidas que van hasta la lapidaci\u00f3n o asesinato de mujeres aduciendo\u00a0 \u00abargumentos\u00bb religiosos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><u>Tambi\u00e9n en muchos pa\u00edses, como consecuencia de las pol\u00edticas conservatores y religiogas, algunos derechos parciales obtenidos de la larga lucha de las mujeres se est\u00e1n eliminando. Bajo la opresi\u00f3n de la religi\u00f3n-tradici\u00f3n mientras que las mujeres se las encarcelan a la casa, tambi\u00e9n expandiendo el empleo desde casa, la explotaci\u00f3n de la mano de obra barata se intensifica. Todas estas pol\u00edticas fortalacen al estructura familiar y social dominada por el hombre, al mismo tiempo causan al aumento de la violencia contra la mujer. <\/u><\/strong><\/p>\n<p><strong><u>\u00a0<\/u><\/strong><\/p>\n<p>El nivel alcanzado por la violencia contra las mujeres, y la necesidad de luchar contra ello, han llevado al Consejo General de la ONU, en 1999, a declarar el 25 de noviembre, fecha en la que las hermanas Mirabal fueron cobardemente asesinadas por la dictadura militar fascista de Rafael Le\u00f3nidas, en la Rep\u00fablica Dominicana, \u00abjornada de lucha contra la violencia infligida a las mujeres, y jornada de solidaridad internacional.\u00bb. Esa violencia aumenta. En este contexto, es\u00a0 cada vez m\u00e1s importante llevar en todo el mundo una lucha contra esa violencia, denunciar todos los mecanismos y normas que legitiman la opresi\u00f3n contra las mujeres, denunciar las masacres contra ellas, contra la sumisi\u00f3n ante el hombre, las pr\u00e1cticas religiosas, reaccionarias y culturales que profundizan y animan esa sumisi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong>c) Las mujeres est\u00e1n privadas de los derechos principales<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Uno de los \u00edndices que demuestran la situaci\u00f3n de desigualdad en la que se encuentran las mujeres, su situaci\u00f3n retr\u00f3grada y su pauperizaci\u00f3n, es su acceso a derechos principales como la alimentaci\u00f3n, el alojamiento, la salud, la educaci\u00f3n. De los 1,3 millardos <a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> de personas que viven con menos de un d\u00f3lar al d\u00eda (umbral de la pobreza absoluta), 70% son mujeres. Seg\u00fan estimaciones, entre las personas que padecen malnutrici\u00f3n, 60%\u00a0 son mujeres y j\u00f3venes. Los pa\u00edses que sufren la pobreza, son al mismo tiempo donde es mayor la desigualdad entre sexos.<\/p>\n<p>El 80% de exiliados en el mundo, son mujeres y ni\u00f1os. 800.000 personas son v\u00edctimas de tr\u00e1fico humano: 80% de ellas son mujeres y ni\u00f1as. Los matrimonios precoces de ni\u00f1as (child bwride) es un problema preocupante en muchos pa\u00edses. Una ni\u00f1a casada est\u00e1 privada de derechos como la educaci\u00f3n y la sanidad, y es v\u00edctima de la discriminaci\u00f3n sexual. Dado que los matrimonios precoces de ni\u00f1as son generalmente ilegales, no se llevan a cabo como uniones civiles y las casadas pierden as\u00ed numerosos derechos. Las ni\u00f1as casadas tienen prohibido participar en la producci\u00f3n, es decir, son igualmente privadas del derecho al trabajo. La tasa m\u00e1s elevada de matrimonios precoces de ni\u00f1os se encuentra en pa\u00edses de\u00a0 \u00c1frica del Oeste, del Centro, del Este y en pa\u00edses del Sur de Asia. La tasa es de 61,9 en N\u00edger, 74,2 en la Rep\u00fablica Democr\u00e1tico del Congo, 53,7% en Afganist\u00e1n y 51,3% en Bangladesh.<\/p>\n<p>Igualmente son las mujeres las que tienen m\u00e1s problemas para el acceso a la educaci\u00f3n, entre los 774 millones de personas analfabetas en el mundo, 551 millones son mujeres; de los 72 millones de ni\u00f1os sin escolarizar, 54 millones son ni\u00f1as. De las familias monoparentales cuya carga es asumida por las mujeres, 70% no tienen acceso al agua potable, posibilidades de canalizaci\u00f3n, ni un entorno higi\u00e9nico. 75% de esas familias no son propietarios de la vivienda. El n\u00famero de mujeres que mueren en el parto por falta de cuidados profesionales est\u00e1 en aumento. 71% de las personas\u00a0 con el virus HIV-AIDS, son mujeres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><u>Por otro lado, la expanci\u00f3n de las practicas de ablaci\u00f3n en muchos pa\u00edses, sobre todo en \u00c1frica Central y Asia del Sur, sigue siendo un problema importante en t\u00e9rminos de la salud feminina, del parto saludable y de la violencia contra la mujer. <\/u><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan el informe de la ONU de 2012, sobre la participaci\u00f3n pol\u00edtica, el 19,7%\u00a0 de parlamentarios, en el mundo, son mujeres. En los pa\u00edses donde m\u00e1s representadas est\u00e1n las mujeres, van en cabeza los pa\u00edses escandinavos con un 42%, seguido por pa\u00edses de Am\u00e9rica del Norte y Sur, con un 22,6%. En cuanto a las Asambleas de los pa\u00edses de la Uni\u00f3n Europea, la representaci\u00f3n masculina triplica a la femenina.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>6.- Tentativas del imperialismo para controlar y dirigir el movimiento de mujeres<\/strong><\/p>\n<p>Las clases y camarillas dirigentes de los imperialistas, y de todos los pa\u00edses, llevan a cabo un trabajo en m\u00faltiples direcciones, coordinado mundialmente, para atenuar el descontento y la c\u00f3lera creciente de la masa de mujeres; tratan de impedir que ese descontento se transforme en una oleada de toma de conciencia y de lucha, y propagan esperanzas irrealizables para desmoralizarlas. Para lograr eso montan importantes fondos financieros para influir en las universidades, establecimientos de caridad, instituciones religiosas, usar los m\u00e1s eficaces medios de propaganda, y movilizan lo que califican de organizaciones de la sociedad civil como los sindicatos, organizaciones y centros feministas, etc. Las principales instituciones de los imperialistas tales como la ONU, el Banco Mundial, el FMI y la UE son las que coordinan y dirigen ese trabajo internacionalmente.<\/p>\n<p>Los imperialistas, a trav\u00e9s de esas organizaciones de la sociedad civil, que ellos financian masivamente, invierten internacionalmente en acciones y proyectos dirigidos hacia las j\u00f3venes de la clase obrera, los campesinos, las clases populares, mujeres oprimidas de las naciones ind\u00edgenas y de diferentes naciones. As\u00ed difunden en esas mujeres falsas esperanzas sobre la mejora de sus condiciones de vida y tratan de impedir que se unan a la lucha revolucionaria. Las mujeres trabajadoras y de las capas populares est\u00e1n frente a un violento ataque ideol\u00f3gico que trata de desorientarlas\u00a0 y hacerlas aceptar conceptos y pr\u00e1cticas individualistas y alienantes, como que las mujeres son una mercanc\u00eda.<\/p>\n<p>Desde hace algunos decenios,\u00a0 la mayor\u00eda de organizaciones y movimientos feministas, reformistas y socialdem\u00f3cratas, dirigen sus actividad hacia las instancias de decisiones pol\u00edticas con el apoyo de sus gobiernos y de los Estados capitalistas con el prop\u00f3sito de hacer aceptar reformas que no perjudiquen o afecten los intereses del imperialismo.<\/p>\n<p>Actualmente, los gobiernos o las instituciones nacionales e internacionales portavoces y defensores del imperialismo, desarrollan pol\u00edticas y estrategias particulares. Llevan a cabo una campa\u00f1a demag\u00f3gica en todos los frentes y vac\u00edan de contenido las reivindicaciones y las consignas que las masas han hecho suyas y por las que los movimientos de mujeres y sus organizaciones han luchado hasta hoy. Llevan a cabo campa\u00f1as y proyectos transformando las reivindicaci\u00f3n sobre la igualdad de los hombres y mujeres, en una consigna liberal sobre \u00abigualdad de oportunidades\u00bb; vac\u00edan el contenido\u00a0 de la reivindicaci\u00f3n sobre el derecho al trabajo no precario, en una consigna sobre \u00abel apoyo a la mujer emprendedora\u00bb.<\/p>\n<p>En los informes del Banco Mundial de 1990, se anunciaba que el trabajo de las mujeres se iba a revalorizar, que \u00abla igualdad de oportunidades\u00bb y \u00abla emancipaci\u00f3n\u00bb de las mujeres se iba a realizar. La misma instituci\u00f3n proclam\u00f3 en 2012, \u00ab el a\u00f1o de la mujer\u00bb, con la consigna \u00abla igualdad asegura el beneficio\u00bb. Sin embargo, mientras esa \u00abigualdad\u00bb creaba nuevas posibilidades para las mujeres diplomadas de las clases medias y acomodadas (como las cuotas en los consejos de administraci\u00f3n, de los holdings,<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> etc.), para las clases populares significaba simplemente bajos salarios, empleos en precario, la posibilidad de participar en la fuerza de trabajo para asumir totalmente las cargas dom\u00e9sticas.<\/p>\n<p>El neoliberalismo adorna su vitrina con el concepto de la igualdad social sexual que es lo \u00fanico que se propone a la mujer trabajadora que cotidianamente lucha con sus preocupaciones. Las mujeres constatan cada vez m\u00e1s, en la vida cotidiana que el capitalismo lo \u00fanico que propone es pobreza, paro, inseguridad social, y ser aplastado por las consecuencias devastadoras de la pol\u00edtica neoliberal.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>7) La orientaci\u00f3n de la lucha de las mujeres y las perspectivas actuales<\/strong><\/p>\n<p>Las mujeres obreras y trabajadoras han estado a la vanguardia de los m\u00edtines y manifestaciones, en las huelgas y resistencia contra el retroceso, social, la pol\u00edtica belicista, contra la agravaci\u00f3n de la opresi\u00f3n y la explotaci\u00f3n.\u00a0 As\u00ed se ha visto en las revueltas populares de T\u00fanez y Egipto; durante las huelgas generales, en los m\u00edtines, en las manifestaciones\u00a0 contra la pol\u00edtica de austeridad impuesta en numerosos pa\u00edses, empezando por Grecia, Espa\u00f1a, Portugal, Italia; en la resistencia popular que estall\u00f3 en 2013 en Turqu\u00eda y en Brasil; en los movimientos nacionales\u00a0\u00a0 democr\u00e1ticos como, por ejemplo, en Nepal, Filipinas, Turqu\u00eda y el Kurdist\u00e1n sirio; las mujeres han participado masivamente en todos esos movimientos.<\/p>\n<p>En la casi totalidad de los continentes y de numerosos pa\u00edses, una masa importante de mujeres llevan a cabo una lucha por los derechos pol\u00edticos y las libertades, por reivindicaciones econ\u00f3micas y sociales, por la protecci\u00f3n de la naturaleza y del medio ambiente, contra la violencia hacia las mujeres y la discriminaci\u00f3n sexual. Las mujeres participan masivamente en las luchas importantes contra el saqueo de los recursos \u00a0naturales por los monopolios imperialistas y los da\u00f1os que provocan, por el reconocimiento de los derechos de los pueblos ind\u00edgenas y de los emigrantes. Todo ello demuestra que las masas obreras, trabajadoras y populares, las mujeres obreras y trabajadoras, son un elemento del movimiento y cuentan con una importante experiencia de luchas.<\/p>\n<p>Las luchas y el trabajo de organizaci\u00f3n efectuado por las mujeres caracterizadas por ser el g\u00e9nero oprimido, para lograr los derechos democr\u00e1ticos y otras reivindicaciones urgentes, se desarrollan y extienden. La participaci\u00f3n de las mujeres obreras y trabajadoras en esta lucha crece y son cada vez m\u00e1s influyentes.\u00a0 Esta situaci\u00f3n, amplia las bases de unidad, de reforzamiento mutuo entre la lucha que llevan a cabo las mujeres contra la desigualdad de sexo y por los derechos y reivindicaciones democr\u00e1ticos, y la lucha de los obreros y trabajadores. Sin embargo, pese a esa desarroll\u00f3 positivo, el movimiento de mujeres y sus organizaciones presentan un aspecto d\u00e9bil y disperso.<\/p>\n<p>El movimiento femenino y sus organizaciones est\u00e1n disociados en numerosos pa\u00edses, y no han rebasado todav\u00eda los l\u00edmites restringidos de los medios burgueses e intelectuales. Algunos de ellos no tienen ni el deseo ni el potencial de unirse con las masas de mujeres trabajadoras. Tratan de sobrevivir con subvenciones financiadas por instituciones internacionales y nacionales controladas por los dirigentes\u00a0 de los pa\u00edses capitalistas, por las clases\u00a0 en las que esos medios se apoyan y por los imperialistas. La mayor parte de sus actividades consiste en satisfacer las condiciones impuestas para ser subvencionados. Junto a esas organizaciones y medios, existen en numerosos pa\u00edses organizaciones y medios que tratan de llegar a la masa de mujeres, organizarlas y llevarlas a la lucha, que han conseguido avances y progresos. Sin embargo, es innegable que salvo excepciones, no tienen a\u00fan influencia en la masa de mujeres, no las organizan y no pueden pretender representarlas.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n actual del movimiento femenino, su nivel de conciencia y de organizaci\u00f3n del movimiento obrero y su adhesi\u00f3n al Partido de su clase, que representa el nivel de esta conciencia, est\u00e1 directamente ligado al de acci\u00f3n como una fuerza social independiente de y contra la burgues\u00eda. Los partidos y organizaciones miembros del Movimiento comunista internacional, construido en la lucha contra el imperialismo y el revisionismo y oportunismo de todo tipo, luchan contra los ataques que se han acentuado a partir de 1990. En este per\u00edodo, aunque774 nuevos participantes han permitido un reforzamiento y desarrollo mutuo, esos partidos y organizaciones tienen una influencia limitada en el movimiento obrero y de los trabajadores. En consecuencia, aunque algunos partidos est\u00e9n m\u00e1s avanzados que otros, el trabajo llevado a cabo y la influencia en el movimiento de masas de mujeres, es muy limitado. Para rebasar esta situaci\u00f3n, bas\u00e1ndonos en las experiencias del Movimiento Comunista Internacional, debemos plantearnos esta cuesti\u00f3n pr\u00e1ctica para eliminar r\u00e1pidamente las debilidades que arrastramos.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>8) Reforzar el trabajo en el seno de las masas de mujeres<\/strong><\/p>\n<p>El sistema capitalista-imperialista y la sociedad burguesa reproducen y desarrollan las condiciones para que las mujeres se lancen a la lucha por sus reivindicaciones espec\u00edficas y unir su lucha a la de los trabajadores. El hecho de que las masas de mujeres sean incorporadas cada vez m\u00e1s al proceso de producci\u00f3n social,\u00a0 aumenta el n\u00famero de mujeres entre la clase obrera y de los trabajadores. El problema de la emancipaci\u00f3n del g\u00e9nero oprimido se convierte as\u00ed\u00a0 en problema de la emancipaci\u00f3n de la mujer obrera y trabajadora. Todo esto denota la importancia del trabajo de los partidos de la clase obrera en el trabajo con las mujeres y plantea\u00a0 la necesidad de ampliar el trabajo en ese sentido. Para aprovechar al m\u00e1ximo esas posibilidades. Hace\u00a0 falta:<\/p>\n<ol>\n<li>Considerar que organizar un trabajo constante con las mujeres, a empezar por las obreras, es una responsabilidad urgente e importante de nuestros partidos. No se puede aplazar por raz\u00f3n alguna poner en marcha todo lo necesario para ese trabajo, y empezar por los organismos dirigentes para asegurar un trabajo continuo de cara a las mujeres.<\/li>\n<li>b) Aunque el trabajo con las mujeres es responsabilidad de todas las organizaciones del Partido, una condici\u00f3n para asegurar un trabajo continuo, en progreso, es el de constituir en el seno del Partido, desde los comit\u00e9s dirigentes, \u00f3rganos espec\u00edficos encargados de organizar el trabajo con las mujeres. En la medida en que los organismos del Partido no est\u00e9n suficientemente desarrollados para constituir esos \u00f3rganos espec\u00edficos, hay que designar responsables de ese trabajo.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otra condici\u00f3n principal es dedicar, hacia las mujeres\u00a0\u00a0 herramientas espec\u00edficas como el peri\u00f3dico, la revista, panfletos y otros materiales de agitaci\u00f3n y propaganda. Pero el trabajo del Partido no debe limitarse a la utilizaci\u00f3n de esas herramientas, hace falta adem\u00e1s que todo el partido se movilice eficazmente y que sus medios de propaganda sean tambi\u00e9n repartidos ampliamente entre las mujeres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todo esto es necesario no s\u00f3lo para asegurar un trabajo continuo con las mujeres, sino tambi\u00e9n para elevar el nivel de trabajo del Partido para estar en condiciones de avanzar en la de organizaci\u00f3n y lucha, con\u00a0 un trabajo paciente que no pierda nunca de vista la situaci\u00f3n concreta de las mujeres, oprimidas durante milenios, consideradas como el g\u00e9nero menor, siempre obligadas a asumir las tareas dom\u00e9sticas fastidiosas que limitan sus aptitudes, por las dificultades que esa carga dom\u00e9stica provoca, su estado de \u00e1nimo y el potencial revolucionario que ellas poseen. El progreso y la influencia de nuestros partidos con las mujeres, depende en buena parte de todo esto.<\/p>\n<ol>\n<li>c) Una de las principales tareas del partido revolucionario de la clase obrera, es desarrollar nacional e internacionalmente un movimiento comunista que luche por la construcci\u00f3n de la sociedad sin clases, por la emancipaci\u00f3n completa de la mujer, que se apoye particularmente en las mujeres trabajadoras, que no se contente con la igualdad de derechos y otras reivindicaciones urgentes y que no divida el movimiento femenino. Dado que las mujeres comunistas, igual que los hombres, est\u00e1n organizados en el Partido, no puede haber diferencias entre ellos, no es necesaria una organizaci\u00f3n espec\u00edfica de mujeres comunistas, o bien que el movimiento de las mujeres comunistas aparezcan como una organizaci\u00f3n distinta. Para tratar los problemas del movimiento femenino, particularmente del trabajo del movimiento comunista femenino, y la problem\u00e1tica de ese trabajo, intercambiar experiencias, etc., se pueden organizar conferencias de mujeres comunistas, mediante una buena preparaci\u00f3n. El desarrollo de un movimiento comunista de mujeres, no es contradictorio ni debilita la organizaci\u00f3n y desarrollo de un movimiento femenino que reagrupe a mujeres de clases y capas sociales diferentes. Al contrario, ello consolida y asegura la continuidad de su unidad y su progreso con una l\u00ednea coherente.<\/li>\n<li>d) Hay que formar cuadros entre las mujeres en las organizaciones y comit\u00e9s dirigentes del Partido, ayudarlas a tomar responsabilidades importantes y asumir puestos en las instancias dirigentes. Hay que luchar contra los prejuicios y costumbres retr\u00f3gradas que dificultan la realizaci\u00f3n de esta tarea.<\/li>\n<li>e) El trabajo del partido con las j\u00f3venes es de importancia determinante. La juventud es m\u00e1s receptiva a las tesis y concepciones revolucionarias. Es vital que las j\u00f3venes puedan participar para afirmar el movimiento femenino, desarrollar su capacidad de lucha, etc. Los imperialistas y las clases dominantes, tienen en cuenta las caracter\u00edsticas de la juventud, y conceden una importancia particular a su conquista. Su ataque ideol\u00f3gico contra la juventud es permanente. \u00abEl modo de vida burgu\u00e9s\u00bb influencia a buena parte de las j\u00f3venes. El trabajo permanente que el partido debe llevar a cabo teniendo en cuenta esta realidad, permite que no se desligue de las generaciones que se renuevan constantemente.<\/li>\n<li>f) Hay que llevar a cabo un gran esfuerzo para atraer a las mujeres de la intelectualidad hacia el movimiento de las mujeres trabajadoras y hacerlas participar en nuestro movimiento. Hay que llevar a cabo un trabajo ideol\u00f3gico contra los conceptos y puntos de vista burgueses, de las corrientes peque\u00f1oburguesas y particularmente las revisionistas, reformistas, feministas socialdem\u00f3cratas que se dan en el movimiento de las mujeres. Animar a las mujeres, particularmente a las j\u00f3venes a comprender las tesis de la teor\u00eda marxista-leninista, sobre todo a los problemas sobre la opresi\u00f3n de la mujer, el papel de las mujeres en la transformaci\u00f3n social y el movimiento femenino; asegurar el trabajo de educaci\u00f3n para erradicar las aberraciones sobre este problema.<\/li>\n<li>g) Aunque el capitalismo desarrolla m\u00faltiples lazos entre los pa\u00edses, unidos como eslabones de una misma cadena de la econom\u00eda capitalista mundial, los pa\u00edses no son iguales en cuanto a su lugar en la econom\u00eda capitalista, ni a su nivel de desarrollo, ni a sus estructuras sociales. Es una situaci\u00f3n que tiene como consecuencia diversificar las tareas de nuestros partidos, sobre la situaci\u00f3n social de las mujeres y sus reivindicaciones urgentes. Por eso los partidos revolucionarios de la clase obrera, deben tener cuenta en el trabajo con las mujeres, la situaci\u00f3n concreta de sus pa\u00edses y llevar a cabo un trabajo consecuente. Una de las consecuencias de esto, es que el proceso de fundaci\u00f3n y las formas que pueden darse en las organizaciones capaces de unir ampliamente a las mujeres, categor\u00edas sociales y plataformas, cambiar\u00e1n seg\u00fan los pa\u00edses y en el tiempo.<\/li>\n<li>h) Para lograr una unidad lo m\u00e1s amplia posible de mujeres de diferentes clases y capas sociales, hace falta que el movimiento feminista elabore una plataforma unitaria. Esta debe basarse en reivindicaciones democr\u00e1ticas, particularmente en la igualdad de derechos y dem\u00e1s reivindicaciones pol\u00edticas, econ\u00f3micas y sociales urgentes. S\u00f3lo con una plataforma as\u00ed es posible construir una organizaci\u00f3n capaz de unir a las mujeres.<\/li>\n<li>i) El desarrollo del proceso de centralizaci\u00f3n del capital y de la producci\u00f3n conlleva ineluctablemente las posibilidades para la lucha femenina de emancipaci\u00f3n progresar en tanto que movimiento internacional. Tambi\u00e9n se desarrolla la tendencia a impulsar las relaciones internacionales entre las organizaciones y los c\u00edrculos de mujeres para llevar a cabo un trabajo colectivo.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Nuestra Conferencia, los partidos y organizaciones miembros de ella, deben acentuar su trabajo para que el movimiento femenino se desarrolle internacionalmente con orientaciones y plataformas justas, como un movimiento unido.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Engels: <em>El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Ib\u00eddem<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> El problema de saber c\u00f3mo abordar la carga que incumbe a la mujer\u00a0 (en los diferentes niveles sociales) sobre la custodia y educaci\u00f3n de los hijos y sobre las tareas dom\u00e9sticas en tanto que elementos de la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo (es decir, saber si se puede considerar esto como una segunda explotaci\u00f3n que sufre la mujer junto a la ejercida con la producci\u00f3n de mercanc\u00edas) ha sido debatido en nuestra conferencia. Sobre este problema. Nuestro documento debe ser claro. Sobre todo dadas ciertas teor\u00edas feministas que mezclan importantes cosas sobre esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Es indiscutible que las mujeres que participan en la producci\u00f3n social y asumen en diferente grado las cargas dom\u00e9sticas, trabajan tanto en su empresa como en la casa, de ah\u00ed que tengan una \u00abdoble jornada\u00bb y sean objeto de una doble opresi\u00f3n. Sin embargo, hay que evitar considerar la carga dom\u00e9stica que recae sobre la mujer como una segunda relaci\u00f3n y forma de explotaci\u00f3n junto a la\u00a0 explotaci\u00f3n capitalista; no se debe utilizar el concepto de doble explotaci\u00f3n. Basta con describir el trabajo de servicio a domicilio como uno de los elementos de la reproducci\u00f3n de la <em>fuerza de trabajo <\/em>(lo que implica tambi\u00e9n la reproducci\u00f3n de generaciones de obreros) y que el capital carga el peso de este trabajo sobre las mujeres, lo que constituye un gran problema que destruye en gran parte sus energ\u00edas f\u00edsicas y morales.<\/p>\n<p>Empezando por las feministas, las corrientes y medios pol\u00edticos y peque\u00f1oburgueses, los acad\u00e9micos debaten la cuesti\u00f3n femenina ligada directamente, no s\u00f3lo con las reivindicaciones y los objetivos del movimiento de la mujer, sino tambi\u00e9n ligado con las tesis y an\u00e1lisis del socialismo cient\u00edfico y las experiencias de la edificaci\u00f3n del socialismo sobre este problema. Una de las controversias provocada por esas discusiones, es la de saber c\u00f3mo debemos abordar el problema de la custodia y educaci\u00f3n de los hijos y las otras cargas dom\u00e9sticas, incluso si existe sobre estos problemas diferencias entre las mujeres conforme a su estatuto social, y como las mujeres son objeto de una doble explotaci\u00f3n junto a una doble opresi\u00f3n. Constatar una doble explotaci\u00f3n junto a una doble opresi\u00f3n, se apoya en la idea de que la trabajadora sufra junto a la explotaci\u00f3n capitalista, una segunda explotaci\u00f3n ligada a la reproducci\u00f3n del ser humano, particularmente a la reproducci\u00f3n de la clase obrera.<\/p>\n<p>Algunos de los medios mencionados defienden tesis seg\u00fan las cuales junto a la explotaci\u00f3n esclavista, feudal y capitalista,\u00a0 una segunda relaci\u00f3n en forma de explotaci\u00f3n se ha desarrollado\u00a0 fuera de la producci\u00f3n (o de sectores ligados directamente a la producci\u00f3n) que se lleva a cabo dentro del domicilio bajo la forma de la explotaci\u00f3n de un sexo por otro. Pretenden que el marxismo aborda la cuesti\u00f3n del desarrollo social de manera unilateral, de manera \u00abreduccionista\u00bb a la clase y a la econom\u00eda, por lo que el marxismo no ve y no quiere ver esta segunda explotaci\u00f3n. Tratan de propagar la idea de que las experiencias de la edificaci\u00f3n del socialismo no han resuelto ni pueden resolver la cuesti\u00f3n de la mujer. Algunos medios no feministas, utilizan el concepto de la \u00abdoble explotaci\u00f3n\u00bb para resaltar que las mujeres ganan menos que los hombres, mas para describir esta realidad, conviene utilizar el concepto de s\u00faper explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es cierto que los puntos de vista aqu\u00ed expuestos, influencian tambi\u00e9n a los medios feministas ligados al marxismo y a la liberaci\u00f3n de la clase obrera.\u00a0 Contra esos puntos de vista, se debe llevar a cabo una lucha ideol\u00f3gica por encima de generalidades vulgares y esquem\u00e1ticas, que puedan convencer, cient\u00edficos no por su ret\u00f3rica, sino por su contenido, que destruya sus argumentos y se apoye sobre la realidad. Esto es todav\u00eda una de las principales responsabilidades que deben asumir los obreros y las obreras con conciencia de clase, y\u00a0 por las organizaciones de la clase obrera.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Lenin, \u00abUna caricatura del marxismo\u00bb. Obras completas, (en franc\u00e9s) tomo 23.Editios Sociales\/ Ediciones de Mosc\u00fa. (Traducci\u00f3n libre. N del T.)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Lenin, Conversaciones con Clara Zetkin<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Conversaci\u00f3n con Clara Zetkin<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Un millardo = mil millones<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Holding: Conjunto de empresas que forman un grupo financiero, organizado en torno a ellas y que controlan a las dem\u00e1s gracias a sus participaciones accionarias en ellas. (Diccionario de Econom\u00eda)<\/p>\n<p><strong>Turqu\u00eda, noviembre 2014<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nuestra Conferencia se basa en las tesis del socialismo cient\u00edfico para analizar todas las cuestiones, como es el problema de las mujeres y el trabajo que sobre ello se lleva a cabo. 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