Hemos perdido el 17 de abril a nuestro estimado camarada Vijay, fundador de la Organización de Democracia Revolucionaria de la India.
Nuestro camarada dio su último aliento en Nueva Delhi, en el Hospital Apollo, a causa de la maldita enfermedad que había contraído, una enfermedad que había llegado a su fase final y para la cual ya debería haberse encontrado cura desde hace mucho tiempo.
La pérdida irreparable de nuestro camarada nos ha afectado profundamente. Ya no podremos contar en las reuniones con sus sabios conocimientos y aportes. Mas, la causa por la que vivió y luchó el camarada Vijay triunfará. Al igual que logró la victoria en Rusia a través de la Revolución de Octubre en ausencia de Marx y Engels, también logrará la victoria en la India y en todo el mundo en ausencia del camarada Vijay. Sabemos que las generaciones futuras finalmente serán testigos de su victoria definitiva e irreversible. Sin embargo, estas verdades no alivian nuestro dolor. Nuestro pesar es grande.
Lo que nos reconforta es que el camarada Vijay abarcó tanto en su vida y en las contribuciones que dejó al movimiento marxista-leninista, confiándolas a la clase trabajadora internacional.
El camarada Vijay fue uno de nuestros distinguidos camaradas que asumió la tarea de establecer un puente entre el socialismo soviético y el movimiento comunista contemporáneo, haciendo posible que el movimiento obrero revolucionario internacional se beneficiara de las experiencias del período anterior.
A lo largo de su vida, consideró su deber facilitar el avance de quienes tomarían el relevo de la bandera del marxismo-leninismo que defendió. Por esta razón, aprendió ruso y pasó parte de su vida en Rusia estudiando a Lenin y sus obras. Con sus investigaciones en los archivos soviéticos, fue el principal en transmitirnos a nosotros y a las futuras generaciones numerosas verdades —ocultadas y distorsionadas— sobre la construcción del socialismo en la Unión Soviética y el período en que la Comintern organizó y dirigió el movimiento comunista internacional. Gracias a los trabajos del camarada Vijay, tomamos conocimiento de numerosos debates, discursos, posturas políticas y realidades prácticas de aquella época que habían permanecido ocultos o habían sido alterados por la traición revisionista moderna. La revista Democracia Revolucionaria, de la cual fue editor, no solo fue un medio para buscar soluciones a los problemas de la revolución india, sino también un instrumento para transmitir estas experiencias del pasado hacia el futuro.
No cabe duda de que intentaremos llenar el lugar de nuestro camarada, pero siempre sentiremos su ausencia.
¡Gloria al camarada Vijay, valioso luchador de la causa marxista-leninista!
¡Viva el marxismo-leninismo!
¡Viva el movimiento obrero revolucionario internacional!
¡Adelante por la victoria de la causa del comunismo!
Comité Coordinador de la
Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxistas-Leninistas (CIPOML)
